HASTA SIEMPRE, RAFAEL BALLESTER ESCUTIA. SEGUIDOR DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

JOSÉ SALVADOR MURGUI SORIANO, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

El día ocho de junio me llegaba este mensaje, “Descanse en paz, Rafael Ballester Escutia, el entierro el domingo a las doce horas en la Parroquia de San Bartolomé de Godella”.

¿Quién es Rafael Ballester? Para muchos de los lectores puede ser “uno más”, para los que le conocíamos, sabíamos que era un “grande” y por encima de todo un enamorado de la Virgen de los Desamparados, uno de esos anónimos seguidores que siempre la acompañaban desde la discreción y el respeto.

Para su familia, sus vecinos, sus amigos, era un ser muy querido y para quienes nos encontrábamos de tarde en tarde con él, era esa persona entrañable que al mirarnos al ojos nos lo decíamos todo. Me emociono al escribir estas letras.

Me propongo al dejar constancia en este testimonio, el ejemplo de un hombre que siempre supo estar a los pies de nuestra Madre y Patrona. Recuerdo que el año 2023, fue el Centenario de la Coronación, estuvimos en la Plaza de la Virgen en ese traslado majestuoso desde la Real Basílica hasta la Catedral y pudimos entrar en la misma por la puerta de los Apóstoles, para ver llegar la Imagen y esperarla a los pies del Altar Mayor.

Como pasa en esas ocasiones, unas señoras nos empujaban y nos decían cosas para que nos apartáramos y les dejáramos espacio para ellas, pero nosotros sin hacer caso estábamos tomando posiciones… Casualmente detrás de nosotros estaba Rafael Ballester, él también sabía perfectamente donde tenía que ponerse, inmediatamente me saludó y les dijo a las señoras que nos dejaran tranquilos.

Yo arengaba a Víctor Legua, para que se preparara las poesías, ya que en ese momento iba a entrar en la Catedral la imagen que preside la Basílica, la Virgen de los Desamparados. Víctor, se puso a Rafael a su lado, empezado a gritar con todas sus fuerzas: “Que te pentinen els àngels, que te posen la corona, que València esta esperant-te a que baixes Tú en persona!”

¡Qué momento tan emocionante fue aquel! Las mujeres quedaron mudas al comprobar nuestro interés de ocupar aquel lugar, Rafael junto a nosotros vivió aquel instante con tanta intensidad que pudimos compartir la gloria de estar todos juntos a los pies de nuestra Patrona.

Nos despedimos y el día siguiente nos volvimos a ver, porque sabíamos dónde tenemos que ir y a la hora que tenemos que estar, es una vida cumpliendo ese mudo protocolo de acompañar a la Virgen de los Desamparados.

Este año, estábamos entre la Misa de Descuberta y la Misa de Infantes, desayunando en la calle Navellos, otro de los puntos estratégicos para encontrarnos. De pronto apareció caminando Rafael ¡qué alegría al volvernos a encontrar! Nos hicimos las fotos, nos saludamos y gozamos del momento.

De esto hace un mes escaso… Rafael se fue, marcho camino de la eternidad, seguramente durante ese trayecto entre el cielo y la tierra, se habrán escuchado un infinidad de vivas, de piropos, de aplausos, porque seguro que la Mare de Deu dels Desamparats estaría en la puerta de la gloria, esperando a Rafael para darle ese abrazo de madre.

Rafael, amigo, no nos hemos podido despedir, te despido con estas letras cargadas de amor, de recuerdos, de poesía, porque a tu lado hemos vivido los grandes momentos del segundo domingo de mayo de Valencia, el día de la nostra Patrona.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com