Arxiu mensual: novembre de 2022

PORTACELI, EL CAMPO DE CONCENTRACIÓN OLVIDADO

Finales de octubre de 1939.  Miles de prisioneros republicanos, procedentes principalmente del Campo de Concentración de Albatera (Alicante), enfermos, cansados y famélicos, llegaban a la estación de tren de Bétera (Valencia), amontonados en vagones de ganado. Una vez allí los hicieron formar y comenzaron a caminar, por un estrecho camino que, después de nueve kilómetros de forzada marcha, los llevaría al edificio de un hospital a mitad construir donde les esperaba lo que fue durante cuatro años el Campo de Concentración de Portaceli. Allí,  miles de republicanos fueron prisioneros al acabar la guerra en condiciones de tortura, hambre y muerte.

Ochenta y tres años después, el pasado 23 de octubre, alrededor de 200 personas recorrieron los nueve kilómetros que distan de la estación de Bétera al lugar donde se ubicó el campo de concentración de Portaceli, el actual hospital público para enfermos de larga duración Doctor Moliner, en plena Sierra Calderona, muy cerca del municipio de Serra.

Desde primera hora se podían ver en la estación numerosos grupos de activistas con banderas republicanas. Entre ellas algunos familiares de represaliados por el franquismo, como Vicenta Torres Gil, hija de José Torres, quien fue telegrafista y responsable de Acción Republicana. “Yo no me enteré de que mi padre estuvo preso hasta que tuve 14 años y hacía cinco que él había muerto”, relata, “no ha sido hasta ya adulta que me he podido interesar en saber la historia. No ha habido reparación, por eso está bien que se hagan estos actos”.

Juan y Carmen Catalá Mascarell son hijos de Bautista Catalá Penalva, quien también estuvo en este campo de concentración. Ellos tienen muchas lagunas en la historia de su padre y por eso han venido hoy. “No lo supimos por él, sino por su hermano José que estuvo con él en Portaceli. Ellos estuvieron juntos con el rector de la Universidad de Valencia, el doctor Peset Aleixandre en el campo de concentración cuando se lo llevaron a fusilar a Paterna, “se lo llevaron y ya no volvió, decía mi tío José”.

Los Catalá Mascarell también inciden en las dificultades que han tenido para poder acceder a la información sobre su padre y su tío. “Era el año noventa y tantos”, nos dice Carmen, ”y fui al ayuntamiento de Serra para ver si existía algún listado o archivo y no me quisieron enseñar nada, como si le hablara en chino. Hace cuatro o cinco años comenzamos a buscar información y conseguimos en el Ministerio de Defensa el sumario de la causa general de 1956, pero tenemos muchas lagunas”.

A eso de las 10h un grupo de dolçaina i tabalet animaba la marcha que salía del pueblo tras una pancarta. A pesar de contar con la autorización de Delegación de Gobierno, únicamente en el núcleo urbano de Bétera la policía municipal dio asistencia a la marcha, que tuvo que discurrir por los márgenes de la carretera con muchos problemas por culpa de los coches. Fue únicamente a su paso por el Cuartel Militar de la OTAN cuando apareció la Guardia Civil, sin preocuparse aquí tampoco de garantizar el derecho manifestación que había sido autorizado previamente. Cuando la marcha llegó al antiguo campo de concentración, únicamente tres personas tenían derecho a acceder al pequeño monolito que hay en el jardín del Hospital Público Doctor Moliner para poder hacer una ofrenda floral.

El propio jefe de Portaceli, el capitán de la Guardia Civil Emilio Tavera Domínguez, escribió una carta a Franco, denunciando las irregularidades que se cometían en el campo con la entrada de grupos falangistas.

“Mi tío abuelo Germán Guillén Benages, capitán médico militar y director del hospital de sangre de Caudiel fue recluido en Portaceli al acabar la guerra”, explica Ernesto Rodríguez que llegó desde Castellón para asistir a esta marcha. “Solo estuvo seis meses en el campo de concentración de Portaceli, porque entonces hacía falta muchos médicos y por eso lo liberaron. En Portaceli los trataban fatal por haber salvado a los republicanos: les daban la comida en el suelo y les hacían dormir en los nichos”. Para Rodríguez “es imperdonable que el Estado no actúe por iniciativa propia y tengamos que ser familiares y asociaciones las que tengamos que suplir lo que se tendría que normalizar tanto en los actos como en los libros de texto“. El pariente de Germán Guillén Benages denuncia el hecho de que Delegación de Gobierno ”no haya hablado con la dirección del hospital para que podamos entrar; me parece un despropósito y es ofensivo para esta marcha, que se hace por primera vez. Esta es una de las deudas pendientes y ha sido posible gracias a personas y grupos memorialistas y no a la Administración pública.”

20.000 presos

El campo de Portaceli fue creado por los republicanos en 1937 como espacio de identificación a los sublevados durante la guerra. Cuando las fuerzas fascistas llegaron a los últimos reductos de Valencia comenzó su actividad como campo de concentración franquista con unos 1.500 presos, soldados y detenidos durante los últimos días del conflicto y la primera etapa de la represión.

Poco después, las autoridades golpistas decidieron ampliar el campo y meter a prisioneros de campos de Soneja, reclusos de la plaza de Toros de Valencia y de Bétera. Apenas tres días después de acabada la guerra, miles de personas huyeron hasta el puerto de Alicante esperando poder alcanzar el exilio en algún barco. 3.000 personas zarparon en el buque británico Stanbruck con dirección Orán. Miles más esperaban un segundo barco que no llegó. En su lugar fueron enviados al campo de detención de los Almendros en la ciudad de Alicante y de allí al campo de concentración de Albatera. Meses después Albatera tuvo que ser cerrado por cuestiones de salubridad y los presos trasladados hacinados en vagones de ganado hasta Portaceli que ya estaba saturado con alrededor de 5.000 presos.

Las condiciones del campo eran durísimas. Entre 15.000 y 20.000 personas se hacinaban de manera completamente insalubre. Cada tres meses se realizaban ruedas de identificación, ya que este era el único propósito del campo: identificar a los prisioneros para después decidir si eran fusilados, enviados a prisión o, rara vez, puestos en libertad. Mientras, morían a cientos por enfermedades o hambre.

Las labores de “catalogación” les llevaron tres años. Según indica el registro civil de la localidad de Serra, donde se ubica el antiguo campo de concentración, fueron fusiladas 2.238 personas. El propio jefe de Portaceli, el capitán de la Guardia Civil Emilio Tavera Domínguez, escribió una carta a Franco, denunciando las irregularidades que se cometían en el campo con la entrada de grupos falangistas, quienes fusilaban saltándose la legalidad y la autoridad militar del campo. En esta acción Tavera fue apoyado por otros oficiales del campo, que denominaban la situación como un “estado de animalización” del sistema.

El periodista Carlos Hernández de Miguel identificó en su libro Los campos de concentración de Franco cerca de 300 campos confirmados, calculando que habrían pasado por los mismos entre 700.000 y un millón de personas. Es uno de los episodios más oscuros y silenciados de la represión franquista y Portaceli es uno de los más desconocidos. Rafa Arnal, coautor de El Camp de Concentració de Portaceli (1939-1942) publicado por L’Eixam Edicions S.L, tuvo unas palabras al acabar el acto: “En el campo de Albatera llegó a haber 20.000 presos, pero no duró más de unos meses por las condiciones de insalubridad. Los historiadores conocían la existencia de Albatera, pero 20.000 presos no se volatilizan, y así, investigando dónde fueron a parar todos estos prisioneros, es cómo llegamos a descubrir la existencia del campo de Portaceli, ya que fue aquí donde trajeron a 12.000 prisioneros del campo de Albatera.

Hace ochenta años que cerraron el campo de Portaceli, en octubre de 1942 comenzó el desalojo y a principios del siguiente año ya estaba cerrado. Como explicó Arnal, “aquí ni entró ni salió nadie que no estuviera documentado, pero hoy en día seguimos sin tener acceso a esta documentación y en esas condiciones tenemos que trabajar los historiadores. El director del hospital es del PSOE ¿cómo puede ser que no nos hayan dejado entrar a rendir homenaje en el monumento que pusimos en 2017?” se preguntaba el escritor quien finalizó su intervención diciendo: ”Franco se dio cuenta que tras acabar la Guerra Mundial los nazis fueron juzgados por sus campos de concentración y no por haber bombardeado ciudades, es por eso que el dictador se dio prisa por cerrar los campos de concentración españoles y no dejar rastro de ninguno de ellos. El único vestigio que queda aquí es esa garita junto a la que pusimos el monolito”.

Además de Arnal tomaron la palabra varios familiares, el CRONISTA DE SERRA, POLICARP GARAY, quien remarcó la importancia de acabar con la desinformación existente sobre el campo de concentración de Portaceli. Varias personas que leyeron poemas y Carmen Collado, jefa de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, cerró el acto.

Entre las voces de los familiares, intervino de Fredy Pertegaz, hijo de Eugenio Pertegaz, capitán del ejército de la República y preso en Portaceli. En un emotivo discurso, Pertegaz compartió con los asistentes los recuerdos de cuando su padre le contaba las enfermedades y el hambre que pasaban y la violencia extrema que allí padecían. Cómo los identificaban y según la clasificación los llevaban a la Prisión de Valencia o los enviaban a fusilar. También habló del carro con muertos que llevaban al barranco de detrás del campo.

“Es muy grave que olvidemos de lo que ocurrió aquí, es una barbaridad que hayan pasado tantos años”. Se lamentaba a El Salto Pertegaz, quien ya tiene 80 años. “Entre los que no saben y los que sabían y no quieren que se sepa nos abocan al olvido. Mi padre murió en el 2009 con 96 años, mi familia aún está esperando una justicia y una reparación verdaderas. A nosotros aún nos faltan cosas ya que además de represaliados también somos una familia de incautados por el franquismo y en ninguna ley se contempla devolvernos lo robado y una verdadera reparación”.

Para los organizadores la asistencia de más de doscientas personas de diferentes puntos del País Valencià ha sido un éxito. Como señala Manel Arrufat, miembro de República, Sí y uno de los impulsores de la marcha: “Nuestra intención es repetir la Marcha el próximo año y contar con más organizaciones. Impedir este tipo de actos es impedir que se llegue a la verdad y la reparación. Hablamos de al menos 20.000 presos y más de 2.000 fusilados, más los que murieron de inanición y enfermedades y todavía falta indagar sobre las fosas comunes que hay en este lugar.” A lo que concluye “El campo de concentración de Serra o Portaceli es el gran desconocido del Estado español”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com

LA PRIMERA HIJA PREDILECTA DE PETRER RECIBE EL DOMINGO SU TÍTULO HONORÍFICO

El Ayuntamiento de Petrer quiere devolver a la CRONISTA OFICIAL MARI CARMEN RICO NAVARRO lo mucho que ella ha hecho por su pueblo y con tal fin, el próximo domingo 6 de noviembre, le será entregado el título de Hija Predilecta de Petrer. Será en el Teatro Cervantes en una ceremonia que dará comienzo a las 12 horas y podrá seguirse en directo por la página de Facebook del Ayuntamiento.

Mujer amable, amante de su pueblo y de sus tradiciones, dispuesta siempre a colaborar y fiel recopiladora de los aconteceres más relevantes del pasado y presente de esta localidad del Medio Vinalopó, Mari Carmen Rico recibe con orgullo la distinción que más ilusión le hace porque supone el reconocimiento de su pueblo, por el que siente devoción.

Han transcurrido casi tres años desde que la alcaldesa, Irene Navarro, y el concejal de Cultura, Fernando Portillo, comunicaran por sorpresa a Mari Carmen Rico la voluntad del equipo de gobierno socialista de elevar la propuesta de su nombramiento como Hija Predilecta al Consejo Municipal de Cultura, siguiendo lo establecido por el reglamento de honores y distinciones de la población, y cuando se cumplían entonces -en noviembre de 2019- 25 años desde su designación como CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE PETRER.

Respaldo masivo

Durante el proceso participativo que se abrió a partir de entonces se sumaron más de 200 personas a título individual, así como diferentes entidades, asociaciones y colectivos lo que pone de manifiesto el masivo apoyo que la propuesta suscitó en la sociedad civil y entre los vecinos y vecinas de la población.

Y en junio de 2020 el pleno de la Corporación Municipal aprobó por unanimidad el nombramiento, destacando todos los partidos políticos la valía y los sobrados méritos para conceder la más alta distinción que otorga el Ayuntamiento.

La ceremonia de entrega se ha demorado por las restricciones de la pandemia del coronavirus y finalmente será el 6 de noviembre cuando se celebre sin limitaciones de aforo, besos y abrazos.

De hecho se espera que acuda una amplia representación de la sociedad, pero también de las entidades y colectivos de la población de todo tipo con los que Mari Carmen Rico ha tenido y tiene una estrecha vinculación y con los que no ha dudado en ayudar cuando así se lo han solicitado.

Además también ha anunciado que asistirán Francesc Torres Faus, director del Arxiu del Regne de Valencia; JOSEP RAMÓN SANCHIS, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE CRONISTAS DEL REINO DE VALENCIA; y Antonio Berna, secretario general de la Real Asociación de Cronistas Oficiales de España, que viene en representación del presidente. Además de una buena representación DE CRONISTAS DE LA PROVINCIA: ORIHUELA, RAFAL, CALLOSA SEGURA, MUTXAMEL, ASPE, NOVELDA, MONFORTE, MONÓVAR, ELDA, SAX, BOCAIRENT Y MURO DE COCENTAINA; así como bibliotecarios y archiveros de Crevillente, Aspe, Novelda, Monforte del Cid, Pinoso, Monóvar, Sax y Villena.

Fuente: https://www.informacion.es

‘A PALPES’

LLUIS MESA I REIG, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

   Tenim la sensació que no sempre se’ns conta la veritat de tot. Anem una miqueta a fosques amb el que passa. Les persones poderoses amaguen més que conten. Tampoc trobem massa temps per a pensar el que realment volem. Sovint, caminem de forma desorientada o sense horitzons clars. Hi ha una locució que descriu eixa forma que tenim de sentir-nos. Es tracta de l’expressió ‘a palpes’ i, entre d’altres, dels sinònims ‘a la palpa’ o ‘a les palpes’. Encara  que significa que ens ajudem de les mans per a evitar caure o reconéixer objectes en la foscor, també indica figurativament la trajectòria d’una persona que no té els horitzons clars.

   Esta setmana pensava quantes voltes aniríem ‘a palpes’, si entre els estrets carrers no existiren places obertes. En el passeig per qualsevol ciutat, planegem les nostres rutes tenint en compte les places on aboquen les vies urbanes. Ens ajuden a orientar-nos. Ho feia caminant per la renovada plaça de la Reina. És una sort passejar per allí. Independentment que ens agrade o no, la realitat és que hem transformat una plaça que era lloc de pas en un punt de parada, converses o relaxació. Ja no passem per allí com si anàrem ‘a fosques’ a causa de la nombrosa població que ocupaven voreres i no ens permetien avançar.

   En eixe camí, he conegut que és un bon entorn per a recórrer l’exposició del 150 aniversari del Levante-EMV. Crec que la premsa ens ha ajudat a no anar tant ‘a palpes’. Els titulars ens han despertat de l’obscuritat en determinats moments. Han anunciat esdeveniments   desconeguts.   En   altres   casos,   les   portades   ens   han   fet   prendre consciència que vivíem moments excepcionals. M’ha costat triar-ne la meua. Les guerres, la Covid o les pestes, la mort de Franco o els atemptats són destacats. Tanmateix m’he quedat amb la reivindicació d’un Estatut valencià en 1932 i 1977. Són dos fets amagats que ajuden a entendre que no sols tenim 40 anys d’Estatut.

   Trobe que quan estem fora del nostre país ens trobem desubicats. Així que he llegit amb goig l’article de Pere Palés dedicat al 50 aniversari del Casal Valencià a Xile. Entitats com eixes fa que no anem tant ‘a palpes’, si vivim fora.

   En definitiva, siguem conscients que, quan caminem ’a palpes’, sempre hi ha una llum que ens sorprén en el trajecte.

LA CATÁSTROFE QUE CAMBIÓ VALENCIA

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En la mañana del 14 de octubre de 1957 parte de la ciudad de Valencia quedó inundada por una avenida del río Turia, pero se celebró un matrimonio en la basílica de la Virgen de los Desamparados, apenas a doscientos metros de donde se estaba rescatando las primeras víctimas. En la mañana del 14 de octubre de 1957 hubo niños que fueron a la escuela con normalidad y cadáveres arrastrados por las aguas desde pueblos situados a más de treinta kilómetros aguas arriba. La doble riada del Turia, una durante la madrugada y la otra, mayor, al filo de los dos de la tarde, se cobró oficialmente 81 víctimas, desde Domeño a Nazaret. Pero estableció un antes y un después en la vida de los valencianos y cambió para siempre la historia de una ciudad.

En 1957 se estaba construyendo el túnel de las Grandes Vías y circulaban los tranvías. Miles de valencianos sufrían una epidemia de gripe y en las carteleras triunfaban ‘El último cuplé’, ‘Sissi emperatriz’ ‘Tifón sobre Nagasaki’. Valencia era una ciudad de aire provinciano, con pocos coches en circulación y una legión de triciclos y carros de mano. Los pasos a nivel superaban los 150 y los semáforos ni pasaban de una docena. Kilómetros de acequias circulaban al descubierto. Los teléfonos tenían cinco cifras, un periódico costaba peseta y media y solo algunos afortunados podían presumir de tener un Seat 600.

Una Dana

Fue, como tantas otras veces, una gota fría, una Dana de otoño. Que en este caso descargó toda su potencia en el curso medio del Turia y en las ramblas que desembocan en el río en la comarca de los Serranos. Llovió con fuerza el sábado, 12 de octubre, y arreció al día siguiente. En la noche del domingo 13, policías, guardias civiles y serenos dieron la alerta a los espectadores de los cines del centro y avisaron del peligro en muchas plantas bajas: en Ribarroja y Villamarchante, el Turia venía con gran fuerza y se podía desbordar también en la ciudad. En Casinos, Domeño y Chera, en Olocau, Andilla, Villar del Arzobispo, Lliria, Pedralba, Chulilla, Gestalgar, Villamarchante y Bugarra los pluviómetros se desbordaron al llegar a los 200 litros por metro cuadrado. En Marines, los corrimientos de tierra causaron las primeras víctimas y la destrucción parcial del pueblo.

La riada de 1957 se hizo famosa en Valencia pero dañó a una treintena de pueblos de la provincia. En la tarde del 14 de octubre, cuando las lluvias se desplazaron hacia la costa, llovió con rabia sobre la ciudad y el temporal de mar dificultó un buen desagüe: la avenida del Turia se unió a la de los barrancos de Carraixet y Torrent, y a la del rio Magro. Hasta configurar un delta, alimentado por 5.000 metros cúbicos por segundo, que se extendió desde Cullera hasta Puzol.

La segunda riada

La segunda avenida del Turia llegó entre las dos y las tres de la tarde del 14 de octubre. Fue mucho más caudalosa que la primera pero causó menos víctimas humanas al producirse de día. Sus daños materiales, sin embargo, fueron mayores, al ser mayor la altura de las aguas. El Turia se desbordó en primer lugar por su izquierda, en Campanar, y a partir del puente de San José se fue abriendo en abanico, en una orilla y la otra, hacia Tendetes, el Carmen, la Zaidía y la Volta del Rosinyol.

El pretil de la orilla izquierda, construido históricamente en cota más baja, cumplió con su papel y derramó las aguas hacia Viveros, Mestalla y Benimaclet, en busca del Carraixet y el mar. En la orilla derecha, las aguas buscaron el primitivo brazo secundario del Turia y, por el Carmen, bajaron por la Bolsería hacia el Mercado y desde allí a la plaza del Ayuntamiento y la calle de las Barcas. La parte central de Ciutat Vella, sin embargo, no se inundó: es la colina sobre la que asentó la Valencia romana fundacional.

81 víctimas

El sumario judicial que un juez de guardia abrió tras la inundación en unos locales inundados, estableció que los muertos por la riada de 1957 fueron en total 81, de modo oficial. Porque en febrero de 1958 aún dio tiempo a incorporar dos cadáveres no identificables que aparecieron en la playa, semienterrados en la arena. Las fuentes oficiales, en los primeros días de noviembre, dieron un balance de 52 muertos en la capital (34 identificados, 15 sin identificar y tres desaparecidos) y 29 en la provincia (17 identificados y 12 desaparecidos).

Por lo que a la ciudad se refiere, las víctimas fueron, principalmente, personas que vivían en plantas bajas en zonas próximas al rio y fueron sorprendidas por la primera inundación, nocturna. La calle Padre Huérfanos, la de las Rocas, Garcilaso, Padre Ferrís, Doctor Olóriz, Volta del Rosinyol y Alboraya fueron escenario de terribles dramas; también desde luego el Marítimo, Nazaret, La Punta y Pinedo. En cuanto a la provincia, Pedralba tuvo trece víctimas. Las conjeturas indican que pudo haber más muertes de indocumentados que vivían en chabolas cerca del cauce del Turia.

Los daños

En la ciudad y en una treintena de pueblos de la provincia, los daños fueron gravísimos en el comercio, la banca, la agricultura, la industria, así como en viviendas particulares. Pero no menos cuantiosos fueron los daños en instalaciones de carácter público: desde iglesias a escuelas, desde museos a cuarteles y asilos de niños y ancianos. Los daños en las infraestructuras fueron terribles: la riada se llevó la pasarela del Pont de Fusta y el puente de la Exposición, mientras causaba daños en otros puentes. Caminos rurales y carreteras, ferrocarriles y telefonía sufrieron daños gravísimos. En buena parte de la ciudad, además, el alcantarillado quedó inutilizable por el barro, especialmente en los barrios marítimos.

El Ayuntamiento estimó que el daño en sus instalaciones superaba los 325 millones de pesetas. La Diputación estableció si cifra en 59 y el Estado en 120 millones. Los sindicatos estimaron que el daño sufrido por 5.580 empresas afectadas se elevaba a unos 1.100 millones de pesetas, de los que 972 se referían a instalaciones, maquinaria y mercancías y los restantes bien a inmuebles o a jornales abonados a trabajadores en paro. Los daños en la agricultura se cifraron en más de 760 millones de pesetas.

La Batalla del Barro

Sobre la ciudad de Valencia, al bajar las aguas, quedó algo más de un millón de toneladas de barrio y desperdicios, en ocasiones fuertemente contaminados de petróleo y productos químicos. En la huerta, también en la ciudad, fue preciso retirar los cadáveres de cientos de animales domésticos sorprendidos por la inundación. La que se llamó Batalla del Barro se desarrolló durante seis semanas con voluntarios locales, primero, y con la presencia de unos 3.000 soldados en su fase decisiva. Para la tarea se desplazó a Valencia maquinaria pesada norteamericana que trabajaba en la construcción de las bases militares de Morón y Torrejón. Bajo dirección militar, y con una gran concentración de medios, se desarrolló una gran operación que en principio se temía que llegara a durar seis meses.

Ayuda a Valencia

La primera ayuda que recibió Valencia fue un camión, cargado de sacos de pan, que viajó directo desde Alcoi. Poco después, llegó a puerto un buque de la Armada, que había hecho el trayecto desde Cartagena fabricando cientos de barras de pan. Desde ese punto, Valencia fue el foco de un enorme movimiento de solidaridad procedente de toda España. El portaviones norteamericano ‘Lake Champlain’; desvió su rumbo y se desplazó a Valencia, para unir sus helicópteros a los de la base de Manises: los barrios marineros de la ciudad, y los pueblos castigados en el interior recibieron ayudas desde el aire.

Adolfo Fernández, un locutor de Radio Juventud de Murcia, inició un programa de solidaridad con Valencia, en forma de subasta continuada de donaciones, que ha pasado a la historia de la radio española. Por esa vía, y de cien formas más, Valencia recibió generosas donaciones desde medio mundo. Mientras tanto, las ayudas del Gobierno y las soluciones se demoraron hasta el punto de determinar una crisis política. El alcalde de la ciudad, marqués del Turia, fue destituido como secuela de sus reivindicaciones; poco después, el director de LAS PROVINCIAS, Martín Domínguez, presentó la dimisión para evitar las presiones gubernamentales que amenazaban con recortar el cupo de papel de nuestro periódico.

Fuente: https://www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/catastrofe-cambio-valencia-20220728105742-nt.html

ES TIEMPO DE MISTERI

J. R. ESQUINAS

Una noche en la que la historia, la tradición, y las ganas de hacerlo al detalle ganan. Las representaciones extraordinarias del Misteri volvieron este viernes a la basílica de Santa María con una expectación máxima.

Visitantes nerviosos

Aunque apenas han pasado dos meses desde que la Mare de Déu fue coronada, en una calurosa jornada de verano, había muchos fieles que quisieron volver a disfrutar del drama asuncionista, con menos calor, e incluso había visitantes que estaban hasta nerviosos porque nunca lo habían presenciado. La verdad es que no podían elegir si quedarse con la Vespra o la Festa , tras el descanso, y algunos seguían las traducciones por la aplicación móvil hasta que llegó el fin con la madrugada.

Entre los escolanos y cantores también había esa presión ya interiorizada de ejecutar cada movimiento al detalle para hacer justicia a los ensayos semanales, y más ante un templo en silencio, justo cuando se abrieron las puertas y sonó el órgano avisando de que el cortejo se acercaba.

Minutos antes del arranque las campanas repicaban y la algarabía era máxima en las calles aledañas con espectáculos de fuego y animación enmarcados en el Festival Medieval, mientras, apenas media hora antes del inicio, el público hacía cola en los laterales de la basílica.

Representaciones

Las representaciones de agosto ya fueron la prueba de fuego para algunas voces blancas, como las de las Tres Marías, por lo que ayer no había debutantes, y, por tanto, los nervios de la primera vez no estaban. Si bien, sí que era la primera representación para Javier Gonzálvez como Mestre de Capella tras su nombramiento para el cargo por cuatro años.

El aforo estuvo prácticamente completo de un público que siguió con suma atención la representación y vivió todos sus matices. Por parte del Patronato asistió el obispo de Solsona y ex rector de Santa María, Francisco Conesa, acompañado de varios párrocos de su diócesis; así como IGNACIO LATORRE, archivero-bibliotecario del Ayuntamiento de Requena y CRONISTA OFICIAL DE VENTA DEL MORO.

Secretarias

Por parte del Ayuntamiento destacó la asistencia de las secretarias autonómicas Irene Gavidia y Marian Campello, así como representación de la Diputación Provincial y concejales de Santa Pola y de Jaca, ciudad hermanada con Elche.

Cargos electos

Tampoco se perdieron este primer ensayo figuras del mundo de la cultura, de organismos como Fundación Mediterráneo, Aec o del ámbito judicial. También pudieron vivir muy de cerca la escenificación medieval sobre la muerte, ascensión y coronación de la virgen al cielo las integrantes de la tripleta, formada por la rectora de la Universidad de Alicante, Amparo Navarro, como portaestandarte; y los cargos electos Verònica Cantó, presidenta de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua, y María Asunción Fernández, quién fue vocal de la Junta Rectora del Patronato del Misteri d’Elx y camarera de la Virgen de la Venida.

Fuente: https://www.informacion.es

ACMO INAUGURA SU NUEVA SEDE EN ORIHUELA

La Asociación de Comerciantes del Municipio de Orihuela ha inaugurado la nueva sede ubicada en la calle Mayor Ramón y Cajal nº9, de Orihuela. La ACMO ha contado para el acto con la

presencia de la Directora General de Comercio, Rosana Seguí. Con la Alcaldesa del Excmo. Ayuntamiento de Orihuela, Carolina Gracia, con la concejala de comercio, María García y una treintena de representantes de diferentes asociaciones y entidades del Municipio de Orihuela, como de Alicante.

Durante el evento se ha presentado el libro del “30 aniversario de ACMO”, que ha elaborado el CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA, ANTONIO LUIS GALIANO con la ayuda para la edición de la Generalitat Valenciana y la Caja Rural Central. Además, se ha proyectado el vídeo corporativo del 30 aniversario de la asociación donde se muestran los valores y el compromiso que tiene la entidad con el comercios y hostelería del municipio de Orihuela. También se ha explicado la nueva campaña que están preparando llamada “Tarjeta Regalo” para que cualquier persona que la compre y la regale, puedan utilizarla en cualquier establecimiento asociado. Este proyecto reciba la ayuda de la Generalitat y Banco Sabadell.

Para finalizar el acto, se ha entregado una insignia del 30 aniversario a los expresidentes de la asociación que han asistido y a los miembros de la junta directiva actual, como también a la directora general, a la alcaldesa y al cronista para que recuerden este día y su compromiso por la ACMO.

El presidente de la asociación, Ascensio Pérez ha reclamado “A las administraciones locales, provinciales, autonómicas y nacionales que defendamos a nuestro sector a capa y espada, no podemos permitir que los costes energéticos arruinen todo lo que hemos conseguido”. También ha transmitido la importancia de las asociaciones y porqué las administraciones tienen que velar por protegerlas y ayudarlas.

Para finalizar ha expresado “He de reconocer que me siento muy orgulloso de representar a esta gran familia de comerciantes y hosteleros. Pero además, de poder continuar la gran labor realizada por todos los presidentes que me precedieron y que, entre todos, hayamos conseguido poder llegar a esta efeméride”.

Por su parte, Carolina Gracia ha comentado “Una nueva sede que estoy segura que será el punto neurálgico del que surgirán nuevas iniciativas innovadoras y motivadoras para algo que es fundamental para las ciudades, como es el mantenimiento de su comercio de proximidad. Proyectos para que la ciudad sea un verdadero centro comercial abierto que, en nuestro caso, se sitúa en un entorno privilegiado, como es la ciudad Orihuela con todo su rico patrimonio histórico.

Fuente: https://www.diariodelavega.com

GABRIEL SEGURA, CRONISTA ELDA: “LOS CEMENTERIOS SON UNA FUENTE INAGOTABLE DE SIMBOLOGÍA”

Los cementerios son “una fuente inagotable de simbología”. Así lo ha destacado el cronista oficial de Elda, Gabriel Segura quien, en Hoy por Hoy Elda Vinalopó ha destacado algunas peculiaridades de estas instalaciones. Segura ha afirmado están organizados como las ciudades de los vivos.

En este sentido ha puesto en valor el gran patrimonio que suponen y ha invitado a los ciudadanos a disfrutar de lo que nos cuentan. Segura pone en valor el cementerio de Novelda pero también propone que nos detengamos en el del Cristo del Buen Suceso para vislumbrar panteones, observar a los ángeles, sus gestos o la iconografía que nos manda.

Y es que el primer cementerio municipal se construyó en Elda en 1815 delante del parque de la Concordia pero, cuando empezó la zona a urbanizarse se demolió. Eso sí, antes, se dejó que los ciudadanos que quisieran, sacaran sus restos.

Los cementerios se empezaron a construir en las afueras de las poblaciones, en las zonas altas y bien ventiladas en la época de la Ilustración donde considera que, enterrar a personas dentro de las iglesias era una situación insalubre y poco aconsejable.

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Fuente: https://cadenaser.com

76 ALCIREÑOS PARTICIPARON EN UNA EXCURSIÓN CULTURAL A AIELO DE MALFERIT

ALFONSO ROVIRA, CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA

El sábado 29, programado por el Museo Municipal de Alzira, 76 alcireños participaron en una bien organizada excursión cultural a Aielo de Malferit, en la Vall d’Albaida, población que con Alzira ostentan este año el título de ciudades “culturales”. A los expedicionarios les acompañaba el concejal de cultura del Ayuntamiento de Alzira, Alfred Aranda, junto con Agustín Ferrer, director del Museo y Pedro Benedito, de la misma institución. A la puerta del antiguo palacio de los Malferit, fueron recibidos por autoridades locales; el CRONISTA OFICIAL, FERRÁN CASTELLÓ y la directora del Museo “Nivo Bravo”, Mónica Vila, que fueron los guías que acompañaron todo el día en la visita guiada. Lo primero que visitaron fue el Portal del Carmen, antiguo acceso al recinto de la villa y después la Casa de la ciudad, antiguo castillo, ahora el Ayuntamiento, con  su museo histórico local, trasladándose a continuación  a la fábrica de licores Mompó, fundada en 1880. Por la tarde visitaron las antiguas escuelas donde se halla el Museo de cerámica y el de “Nino Bravo”, donde el que suscribe obsequió a su directora una muestra de fotografías de Nino Bravo, de sus visitas a Radio Alzira de la Cadena SER, donde participaba en un programa matinal que realizaba el locutor José Luís Cañamero. A última hora de la tarde, los expedicionarios regresaron a la Ribera, congratulados de haber pasado un sustancioso día cultural.

Fuente: https://www.elseisdoble.com