Arxiu mensual: gener de 2022

LOS NEANDERTALES VALENCIANOS “DOMESTICARON” EL FUEGO. HALLAZGO DE UN HOGAR DE CASI 100.000 AÑOS EN OLIVA

JOSE APARICIO PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ANNA

          La Cova Foradá de Oliva fue vivienda de Neandertales durante miles de años, a partir del 30.000 a. de Cristo lo fue de Cromañones y desde el 10.000 de Mesolíticos.

La proximidad de la Marjal-Albufera de Oliva-Pego proporcionaba abundantes alimentos.

La domesticación del fuego, es decir la posibilidad de producir fuego a voluntad, dónde y cuándo se necesite, es un hito singular en el proceso evolutivo de la Humanidad, que facilitó la vida enormemente.

El testimonio más claro es que en el lugar de habitación de una comunidad humana se encuentren hogares, es decir un lugar o varios donde durante cierto tiempo esté encendido un fuego, que puede ser durante decenas, centenas o millares de años, tiempo más reducido es difícil que deje huellas y si las dejó se pudieron perder por pisoteo, disgregación y dispersión de los restos.

El fuego es uno de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza y su conocimiento lo fue desde los comienzos de la Humanidad como tal, su domesticación fue otra cosa, su producción a voluntad se inició y originó bien avanzado el proceso de hominización.

En los últimos tiempos se han conocido hallazgos anunciados con gran sensacionalismo por su gran antigüedad, en un caso con fecha próxima a los 850.000 años. En nuestra Comunidad también se han señalado en algún yacimiento, debiendo tener en cuenta lo dicho para considerarlos hogares, siendo lo principal su perduración en el tiempo y en el mismo lugar.

El que anunciamos, descubierto en la Cova Foradà de Oliva, reúne las características para considerarlo como tal, en atención a su extensión y potencia. Gruesa capa de cenizas muy compactadas, comprimidas por los miles de toneladas de sedimentos encima de la capa 48 donde se ha localizado.

El englobar, junto a las cenizas y carbones, numerosos huesos de animales, residuo de los alimentos cárnicos consumidos a la vera del hogar, es también testimonio de la consideración como hogar; osamentas partidas para aprovechar los restos grasos del interior de los huesos. Los restos de lepóridos, conejos esencialmente, constituyen el mayor volumen de los huesos acumulados, junto a restos de cérvidos, cápridos, équidos, probablemente bóvidos, y fauna actualmente extinta en el territorio.

Es evidente que en el hogar se asaba la carne, haciéndola más sabrosa y digestiva; también  sospechamos que se pudo practicar algún procedimiento de ahumado para la conservación de la carne; en todo caso el fuego pudo servir para calentarse en los meses invernales, para facilitar la talla de instrumentos líticos, y por supuesto, para ahuyentar a los depredadores.

Por la profundidad a que se encuentra, alejado del Paleolítico Superior y en pleno nivel Musteriense,  le  asignamos una antigüedad cercana a los 100.000 años.

De momento y hasta que podamos publicar los resultados de las campañas de excavación realizadas  y, muy especialmente, los restos humanos neandertales encontrados, su excavación está paralizada..

CONFERENCIAS: “AULAS DE LA TERCERA EDAD, ENERO”

Conferencias de las Aulas de la Tercera Edad en el mes de enero.

El martes día 11, Galas de Reyes (Plácido Domingo 1991- 1997), impartida por Elías Bernabé Pérez.

El jueves día 13, Mosén Coloma. El camino hacia la nobleza, ofrecida por GABRIEL SEGURA HERRERO, CRONISTA OFICIAL DE ELDA nuestra ciudad.

El martes día 18, Alfred Hitchcock. Genio del suspense, mago de la manipulación, a cargo de Israel Gil Pérez, coordinador del Aula de Cine y la Filmoteca de la Universidad de Alicante.

El jueves día 20, Camino de Santiago. Tres catedrales, por Octavio López Lorente.

El martes día 25, Uso cotidiano de las nuevas tecnologías I: Smartphone, tablet, pc… dirigida por Beatriz Gil Moltó.

El jueves día 27, Uso cotidiano de las nuevas tecnologías II: Smartphone, tablet, pc… de nuevo con Beatriz Gil Moltó.

Todas las actividades se realizarán en los Salones Princesa desde las 17:30 horas.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EL PANEL CERÁMICO DE SAN BARTOLOMÉ

BERNARDO GARRIGÓS, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA.

El panel cerámico que tiene dedicado nuestro patrono en Xixona se encuentra en el Barrio de María Verdú y en la calle San Bartolomé nº 4. En el centro geográfico de la calle y en un cruce de caminos.

El módulo es de  ½+1+1/2 X 3 cerámicas de  20 x 20  cm.

Se dispone en línea con la fachada. Posee un marco cerámico de color marrón. A cada uno de los lados se disponen sendos jarrones con flores artificiales. La iluminación procede de un farol que pende del centro.

San Bartolomé se presenta como una persona adulta y con barba, en el centro de la imagen. Con la mano derecha sujeta, contra su pecho, sus símbolos: el libro y el cuchillo, mientras que la mano izquierda está ligeramente despegada del cuerpo y de la misma debería salirle una cadena para sujetar al demonio que se encuentra a sus pies. Esta imagen es exactamente igual que la talla en madera que realizó en 1948 Carmelo Vicent Suria para la parroquia de Xixona.

A los pies del panel aparece el texto en castellano y escrito con letras mayúsculas, negras y centradas:”SAN BARTOLOME APOSTOL”.

En el lado inferior derecho presenta la firma: ”J Lopes”.

El Ayuntamiento de Xixona el 22 de agosto de 1963 aprobó la construcción de un grupo de 24 viviendas y un local comercial situado al sur de la zona ya edificada en el Barrio de María Verdú. Estas viviendas constituirían parte de la calle San Bartolomé. El panel cerámico fue sufragado por los vecinos posiblemente a principios de 1964.

BIOGRAFÍA DE SAN BARTOLOMÉ

Natanael, como se le conocía, nació en Caná de Galilea.  Fue uno de  los apóstoles de Cristo. Dicen los evangelios apócrifos que un día Bartolomé le pidió a Jeús que le mostrase a Satanás. Jesús abrió la tierra y Bartolomé vio al demonio atado con cadenas de fuego. Seguidamente Jesús le pidió que le pisase la cerviz como signo de dominio. Tras la muerte del Mesías se dedicó a propagar la palabra de Dios hacia los confines de las tierras del Este. Según la tradición predicó en la India. Su último viaje fue a Armenia donde, tras predicar en una tierra de invocadores de ídolos, murió desollado vivo y decapitado. Es por ello que se le suele representar; o bien despellejado; o bien con la piel al hombro, o con un cuchillo en sus manos, como en este panel cerámico.  Sus reliquias fueron trasladadas a la isla Tiberina en Roma en el siglo IX.

Su festividad se conmemora el 24 de agosto.

En su iconografía presenta al demonio a sus pies (tradicionalmente encadenado) que hace referencia al milagro que hizo el santo arrojando con cadenas al demonio que hablaba por boca del ídolo Astaroth, que engañaba a los habitantes de las ciudades que evangelizaba. También se representa con un cuchillo grande, con su propia piel sujetada en sus manos, un libro (por su predicación del evangelio o por la piel usada en la encuadernación).

Es patrono de los carniceros, curtidores, peleteros, encuadernadores, traperos y abogado contra los malos espíritus.

Es patrono de El Camp de Mirra,  Almudaina y Xixona. Se hallan paneles devocionales en Alcoi, Cocentaina y Muro de Alcoi.

Hay ermitas en: Alicante, Aspe, Campo de Mirra, Orihuela (San Bartolomé) y Villena.

Se conocen un buen número de refranes y canciones, entre los que destacan los siguientes. Una tradición medieval indicaba que su festividad, el 24 de agosto, marcaba el tránsito al otoño, así según un refrán: “Sempre per Sant Bartomeu tronades hi ha d’haver”.

“Per a la bona sementera, a Sant Bartomeu l’aigua primera”.

Canción:” A casa d’en Bartomeu / habitava el fill de Déu; / De dia estava, / de nit se n’anava./ -On vas, Bartomeu? / – a cal senyor meu. / -Torna arrere, Bartomeu, / que et vull donar un do / que no he donat a comte ni baró, / ni a cap deixeble meu. / Allà on seràs, / seràs anomenat, / trons i llamps no hi tocaran, / l’home no perdrà la sang, / ni la dona sos infants, / ni el sembrador la llavor. / Aixa siga, sant Bartomeu Gloriós.

BIBLIOGRAFÍA

GALIANA CARBONELL, Fernando, Santets de carrer. Festa del Mig Any-89, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, Xixona, 1989, 12 páginas.

GALIANA CARBONELL, Fernando, “Santets de carrer”, Programa de fiestas de moros y cristianos de Xixona, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, 1989, 4 páginas.

MONFERRER I MONFORT, Alvar, “Sant Bertomeu”, Calendari de festes de la Comunitat Valenciana. Estiu, València, Bancaixa, 2001, págs. 250-1.

SEGURA MARTÍ, José Mª, Catálogo de paneles cerámicos devocionales de l’Alcoia-el Comtat (Alicante), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante, 1990, pág. 175.

VALOR CALATAYUD, Ernest, Breu refraner de dies, mesos i santets, Alcoy, Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, 1984, pág. 73.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

LES MORETES

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

A la gente de Petrer nos gustan y nos son muy familiares los apodos o motes. Uno de ellos muy popular y que siempre he escuchado en mi casa es el de les Moretas. Este apodo hacer referencia a cuatro hermanas Remedios, Dolores, Pepa y Adela Payá Payá, nietas de Gabriel Payá Payá (1831-1905) el popular tío Moro que fue alcalde de Petrer en varias ocasiones durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Eran hijas de Dolores Payá Payá (1860-¿?) y de Juan Bautista Payá Poveda. Dolores fue una de las hijas de Gabriel Payá Payá y de su primera esposa María Josefa Payá Beviá.

Del matrimonio entre Dolores Payá Payá y Juan Bautista Payá Poveda nacieron diez hijos. De estos sobrevivieron cinco y el resto falleció al poco de nacer. Estos últimos fueron: María Dolores Librada (n. 1883), Ildefonsa Elvira (n. 1885), Luis (n. 1886), Francisco Antonio (n. 1895) y otro Francisco Antonio Payá Payá (n. 1897). Sobrevivieron: Bernardo Gabriel (1887-1962), Dolores (1889-1967) fue la única que se casó y tuvo descendencia, Remedios (1891-1977), María Josefa Pepa (1893-1978) y Adela Payá Payá 1900-1982, Dolores Payá Payá hija de Dolores Payá Payá y nieta de Gabriel Payá Payá se casó con Enrique Payá Belda (1887-1967) y fueron padres de Enrique (n. 1917), Juan Bautista (n. 1919) y Dolores Lola Payá Payá (1924-2015). Esta última se casó con Hipólito LLorente Verdú.

Las Moretas están unidas a la historia del teatro Cervantes pues fue el alcalde Gabriel Payá Payá quien mandó construirlo y en la escritura por la cual su hija Dolores Payá Payá lo vendió al ingeniero noveldense José Sala Sala, por la cantidad de 13.000 ptas., fechada en Elda el 18 de diciembre de 1920, aparece un curioso gravamen por el que la propietaria y vendedora, Dolores Payá Payá, reclama la reserva del palco número 3 compuesto de seis asientos y mientras no exista el palco (cuya construcción está en proyecto) disfrutar de seis entradas con sus butacas, en la fila número tres, para ella y sus cinco hijos, algo que fue respetado siempre por quienes regentaron la sala hasta la desaparición de la última persona que recibió este legado. En la escritura aparecen, las primitivas medidas del Cervantes y curiosamente se cita como uno de los lindes la bodega propiedad de Josefa Payá Amat, segunda esposa de Gabriel Payá.

En el año 1972 todavía vivían tres de las cuatro hermanas Remedios, Pepa y Adela. Habían sido cinco hermanos, pero Gabriel, el único varón, y Dolores habían muerto con anterioridad. Dolores fue la única de los cinco hermanos que se casó y, fruto de ese matrimonio, nació una hija, Lola Payá Payá que se casó con Hipólito Llorente, con el que tuvo dos hijos.

Las Moretas fueron unas mujeres entrañables. Remedios y Adela eran abiertas y acogedoras, Pepa era menos habladora, pero su gesto bondadoso y su eterna sonrisa hacía que todos la apreciasen. Los trabajos que desempeñaron estas jóvenes eran los propios de las mujeres en los años que les tocó vivir. Remedios y Adela trabajaron como aparadoras durante algunos años, mientras que Pepa se ocupaba de las tareas de la casa y de la cocina, pero las tres tenían una habilidad especial para las labores. Remedios cosía primorosamente y uno de sus trabajos más notables fue, sin duda alguna, el corpiño que cosió para la imagen de la Virgen del Remedio, además de otras labores que adornaron, en ocasiones muy especiales, el altar de la iglesia de San Bartolomé. Adela, por su parte, manejaba muy bien el ganchillo; tejía colchas, tapetes y delicadas puntillas que adornaban luego las prendas interiores, así como los juegos de cama, mantelerías, cenefas de cortinas y un largo etcétera. Sería Remedios, sin duda alguna, la que enseñaría a coser a Lola, su única sobrina. Y lo hizo muy bien, a juzgar por los resultados: Lola, la última de las Moretas, tenía unas manos maravillosas para la costura, tanto daba que fuesen labores aparentemente sencillas como otras más pesadas y engorrosas; nada se le resistía. Su punto fuerte eran las prendas de vestir. Tenía una especial habilidad para el corte y muy buen gusto para la confección. Las prendas que confección se caracterizaban por su esmero y pulcritud.

Pepa, por su parte, era la que manejaba los bolillos y de sus manos salieron preciosas labores de encajes y puntillas. Posiblemente algunos de los delicados bordados y pinturas sobre seda fueran también obra de Pepa, pero el caso es que entre las tres hermanas dejaron un legado de primorosas labores a las que habían dedicado miles de horas de sus vidas. Lola guardaba cuidadosamente parte de esos preciosos encajes de bolillos. Eran trabajos delicados que requerían de mucha paciencia y habilidad, y Pepa había demostrado tener esas cualidades. Especialmente, paciencia.

Con éste escrito hemos querido tener un recuerdo y rendir un pequeño homenaje a las Moretas, pero muy especialmente a la que era para aquellos los que la conocieron “la tía Pepa”. Todos los que visitaban esa casa iban a “casa de Pepa”, y así siguió siendo incluso después de su muerte. A Pepa le encantaban los niños, y el huerto de las Moretas era un espacio ideal para los juegos. Por allí corretearon sus sobrinos-nietos, Hipólito y José Enrique, así como todos los pequeños de la familia Sempere-Bernabéu, con la que las hermanas mantuvieron una entrañable relación de amistad durante toda su vida.

Posiblemente fue Estefanía Llorente Cortés el último bebé de la familia al que Pepa le dedicó su atención y su cariño. La niña vivía con sus padres en el piso de arriba de la vivienda propiedad de las Moretas y esa cercanía permitió que las tres, Remedios, Pepa y Adela, disfrutasen durante unos pocos años de su primera sobrina-biznieta.

Pepa Payá Payá falleció en 1978 y siempre tuvo un trato muy cordial y afectuoso con todos y aunque sus últimas semanas de vida fueron muy duras nunca se quejó. Fue una de esas personas que pasan por la vida sin hacer ruido, casi de puntillas, pero quienes la conocieron guardan de ella muy buen recuerdo.

Fuente: https://www.valledeelda.com

ESCRIBIR COMO MILITAR

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

Lo nuestro es ser militar y, además, escribir. Y hace algún tiempo me llamó la atención la figura de un paisano, de la población valenciana de Enguera, que había sido lo mismo: militar y escritor. Y que nunca pudo pertenecer a la Asociación Española de Militares Escritores, aunque casi estuvo a punto de ser Correspondiente de la Real Academia de la Historia, porque nos separan de su nacimiento (1862) casi siglo y medio y porque murió joven, siendo Teniente Coronel, en El Rif (1909).

Me inspiró el interés el busto en la plaza de su pueblo (bronce de Garnelo) y algunas notas biográficas que me proporcionaron sobre él. No pudiendo imaginar, al principio, con qué filón militar e intelectual había ido a dar.

Mis investigaciones me acercaron un poco hacia su desconocida familia: burguesa en fabricación y comercio textil; expansivo, tras la puesta en marcha de la máquina de vapor. Y se abrió el abanico tras los datos de hoja de servicios de su ingreso en la Escuela de Infantería con 14 años y su galonamiento como Alférez a los 17.

Sorprendiéndome que, ya de Teniente, apareciera dando conferencias en el Centro del Ejército y la Armada madrileño; charlas que acababan en formato de libro. Siendo su primera la que trató sobre “La plaza de Gibraltar”; al tiempo que iba publicando en “El Globo” (diario de prestigio literario) una serie de textos sobre El Peñón. Hasta que la pesquisa minuciosa me llevó ante una anécdota autobiográfica sobre la huella que le dejó su “sentido patrio herido”, durante su visita -uniforme puesto- a la colonia inglesa y escuchar las palabras despectivas de un Oficial de Artillería inglés.

Así que se entiende que, en su charla-libro, mostrara un buen estudio de aquella fortificación colonial y que (consciente de la superioridad militar anglosajona) propusiera el AISLAMIENTO de aquella Plaza; mediante fortificación de la próxima Sierra Carbonera. Idea que se adelantó medio siglo al plan alemán (“Phoenix”, previsto para 1941) de bunkerización que según se ha escrito, pese a que se ejecutó, “Franco no utilizó”.

José Ibáñez Marín, que éste es nuestro Oficial, pasó casi toda su carrera acuartelado en Madrid; lo que puso al alcance de su mano magníficas bibliotecas, excelentes relaciones sociales e intelectuales y el contacto directo con grandes militares de la época (Azcárraga, Martínez de Campos…).

No en balde casó con la hija de su erudito Teniente Coronel Mariano Gallardo, director de la “Revista Técnica de Infantería y Caballería”; a quien sustituyó en la gestión y empuje de sus ejemplares mensuales. Una esposa, primera de las mujeres que asistieron a la Universidad, culta y entregada; que, viuda joven y con cuatro hijos, contraería nuevo matrimonio con el poeta Mena.

Ibáñez se involucró en el Monumento madrileño al Teniente de Infantería Ruiz, que carecía de los honores sobre columna de sus compañeros Daoiz y Velarde; consiguiendo un gran éxito al lograr que la escultura la modelara su paisano Mariano Benlliure.

También hizo amistad con Menéndez Pidal, pues las esposas de ambos veraneaban en el Paular del Lozoya y él, como creador de la Sociedad Militar de Excursionistas, desarrolló allí esta actividad “higienista” montando la ruta (con columnas señalizadoras) hasta el Puerto del Reventón; en plena Sierra de Guadarrama. Organizando, incluso, el recorrido por Portugal que seguía los pasos del Mariscal Soult durante nuestra Guerra Napoleónica.

Toda la motivación de su vida estuvo centrada en el aumento de los conocimientos, en el perfeccionamiento y la forja del individuo, en la cultura y la mejora de las condiciones de trabajo y servicio del soldado y en el acrecentamiento de la moral y las virtudes de los Oficiales.

Fue gran admirador del mundo prusiano y alemán y, en particular, del Emperador Guillermo II; en lo que tuvo que influir su comisión (que aprovechó como viaje de novios) por diversos países centroeuropeos para el estudio de sus ejércitos, con obligada presentación de una Memoria.

Llegó a publicar unos 25 libros, muchos de ellos biográficos: dedicados a personalidades militares, como ejemplos de la Milicia; siendo en la Revista Técnica el encargado personal de llevar las páginas de las Biografías e, incluso, las Bibliografías.

Pero gran parte de su obra también estuvo dedicada a la enseñanza y a la educación militar, en especial de los Cadetes; invitándoles a ser los motores de la recuperación patria, tan caída tras el desastre de Cuba, en cuya campaña estuvo implicado desde noviembre de 1895 hasta el mismo 1898 y por la que mereció diversas condecoraciones.

Así como fue reiterada su crítica a los defectos y vicios políticos del momento hispano, lo que vendría a convertirle en un verdadero “regeneracionista”. No en balde se codeó con literatos del momento de la talla de Azorín, Vallé-Inclán, Pérez de Ayala y los mismos grandes políticos Maura y Cánovas del Castillo; por lo que pudo, de haber vivido más años, haber sido el escritor militar que le falta a la “Generación del 98”.

En 1909 y con sólo 47 de edad, al mando de su Batallón de Cazadores de “Figueras” número 6, asistió a la llamada “Guerra de Melilla”; entrando en combate inmediato al desembarcar. Cayendo en la primera línea, que ocupaba su 2ª Compañía.

Sería ascendido a Coronel Honorario, pero el “juicio contradictorio” (aquella batalla resultó confusa) le negó la Laureada de San Fernando.

Su consorte, en la línea del espíritu cultural de Giner de los Ríos, acabaría en el exilio tras nuestra guerra civil; falleciendo en Méjico, en los años 50.

Curioso ironía del destino de quien fue ayuda y aliento de un heroico militar y destacado patriota.

Hoy, afortunadamente, sus obras pueden leerse (gratuitas, en PDF) accediendo a la Biblioteca Nacional Digital. Es más, algunas como su reconocida “Bibliografía de la Guerra de la Independencia” acaba de ser reimpresa por dos diferentes editoriales.

Fuente: https://www.elradar.es

EL TORREVEJENSE JOAQUÍN CHAPAPRIETA: CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE UN PRESIDENTE DEL GOBIERNO

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Joaquín Chapaprieta Torregrosa nace en Torrevieja el 26 de octubre de 1871, a las diez de la mañana, siendo bautizado dos días después en el templo provisional de la Inmaculada Concepción. Llegaría a ser el primer y único presidente de Gobierno alicantino y ahora se cumplen 150 años de su nacimiento.

Su bisabuelo, Antonio Bernardi Schiappaprietta, natural de Savona (Italia), se había afincado en Torrevieja a principios del XIX. Su padre, Vicente Chapaprieta Fortepiani, era un propietario de buques que fletaba cargamentos de madera desde América. Joaquín hubiera llegado a ser su continuador a no ser por un trágico accidente; mientras era cuidado por su niñera, una caída le provocó una desviación de columna vertebral influyendo en su desarrollo, produciéndole también una leve cojera. Esta situación le inclinó desde muy niño al estudio. Salvador de Madariaga recoge en su autobiografía una coplilla satírica que circuló por Madrid cuando Chapaprieta accedió al Ministerio de Hacienda, alusiva a su defecto físico: «El Chapa que tiene chepa hay que mirarlo con lupa, pues donde quiera que trepa el Chapa de chepa chupa».

Joaquín Chapaprieta cursa estudios en el Seminario de Orihuela. Termina el Bachillerato y decide comenzar una carrera secular, abandonando sus estudios teologales. Inicia la carrera de Derecho en la Universidad e Murcia y no habiéndolos acabado se traslada a Madrid para su terminación. Hace el doctorado sobre Derecho Internacional en la Universidad de Bolonia, cuna de grandes juristas, y lugar donde no tenía acceso cualquier expediente, ya que las exigencias académicas eran muy elevadas. Años más tarde fue nombrado Doctor Honoris Causa por esta Universidad. No fue fruto de la casualidad el que Chapaprieta comenzara la pasantía en uno de los despachos más prestigiosos de Madrid, el bufete del abogado y político Joaquín López Puigcerver, que fue quien lo introdujo en la política.

Su actividad revela la compleja trayectoria de un político que sobrevive a tres regímenes distintos sin renunciar a su ideario liberal. Chapaprieta inicia sus actividades públicas con el cambio de siglo. Entre 1898 y 1923, es diputado provincial en Madrid, diputado nacional por varios distritos, director general de Administración, subsecretario y senador.

Entre 1917 y 1923 es vicepresidente de Izquierda Liberal, partido dirigido por Santiago Alba; en 1923 asume el Ministerio de Trabajo; en 1931 dirige la campaña electoral de la Derecha Liberal Republicana, el partido de Miguel Maura y Alcalá Zamora; hasta que en 1935 llega a la presidencia de gobierno. Sin embargo, desde el inicio de su carrera política, su máxima aspiración consiste en dirigir el Ministerio de Hacienda. Ejerce el miritoriaje para el cargo como subsecretario de Santiago Alba en 1916 y, debido a su creciente prestigio, su nombre se baraja como titular de la cartera en el gobierno de Romanones de 1918 y en dos ocasiones durante el último gobierno liberal de la Restauración de 1923. En diciembre de 1922 fue nombrado ministro de Trabajo, Comercio e Industria, cargo que ostenta hasta septiembre de 1923, siendo por él presentados los proyectos de ley sobre las «Oficinas de Colocación de y Seguro contra el paro forzoso»; sobre «Ley para estimular la creación de los cotos sociales de previsión» que no fue aprobado; el «Proyecto de Ley de Fomento de la edificación», pretendiendo reactivar la industria de la construcción y resolver los problemas de hacinamiento en la periferia de las grandes ciudades; «Proyecto de Ley de Crédito Agrícola»; y el «Proyecto del Régimen de la Tierra». Otra aportación de Chapaprieta como ministro de Trabajo fue la «Modificación de la Ley de Emigración de 21 de diciembre de 1907». A excepción del «Real Decreto de Protección de la Mujer Trabajadora» cuyo grado de aplicación real fue prácticamente nulo, ninguna de sus iniciativas llegó a ver la luz; las presentó en el Consejo de Ministros pero ni siquiera fueron debatidas en el parlamento.

Hay que esperar hasta mayo de 1935 para colmar su principal ambición, llegando ser ministro de Hacienda, aunque su pensamiento hacendístico ya estaba plenamente formado en 1923, cuando el golpe de Estado de Primo de Ribera acabó con el orden constitucional de la Restauración, de modo que, en 1935, se limita a poner en práctica las recetas que, desde el parlamento, lleva años recomendando a los titulares de la cartera.

La trayectoria política de Chapaprieta alcanza su cenit el 25 de septiembre de 1935, cuando accede a la presidencia del gobierno. Este es sin duda, el momento más conocido de su carrera.

La vida política de Joaquín Chapaprieta se sitúa en la llamada por el historiador Luis Comellas «la España de los problemas», que comienza a finales del siglo XIX con la pérdida de las colonias españolas y llega hasta 1939 con el final de la Segunda República.

En la Vega Baja destacar los desvelos por la construcción de la carretera Albatera-Hondón de las Nieves, la instalación de la luz eléctrica en La Mata, el interés por la construcción del puerto de Torrevieja. En 1907, ante la orden de embargo y urgencia en el pago de la deuda contraída por el Casino torrevejense, Chapaprieta acude a solucionar el problema económico por lo que fue nombrado Socio Honorario. En 1926, enterado de la gran necesidad de Torrevieja de centros escolares, dona su casa natal para la construcción de la primeras escuelas graduadas, edificio que acoge a día de hoy la Biblioteca Municipal Carmen Jalón.

Tras la Guerra Civil, Joaquín Chapaprieta, retirado de la política, se dedicó a ejercer como abogado en Madrid, pasando temporadas de descanso en la finca familiar de «El Raso», en Guardamar.

Joaquín Chapaprieta fallece el 15 de octubre de 1951, en Madrid. De su carácter y personalidad privada el historiador Jesús Pavón, que lo llega a conocer personalmente, ensalza su discreción, carácter dulce, extraordinaria tenacidad y excepcionales cualidades técnicas superiores a las políticas.

Fuente: https://www.informacion.es

EL INVENTOR DE LAS PELADILLAS

ELISABET FERNÁNDEZ

La lápida de Manuel Jarrín Pérez (A Pobra de Trives, 1847), fallecido en 1927, le recuerda como “el fundador de las peladillas”. Este ourensano desconocido no lo es tanto en Casinos (Valencia), una localidad que debe su fama a este dulce de almendras típico de estas fiestas y que habría elaborado el trivés en el siglo XIX, aunque su gesta no se hizo popular hasta hace unos años. Allí, en la comarca del Camp del Túria, Jarrín tiene hasta una calle a su nombre. JOSÉ SALVADOR MURGUÍ, CRONISTA LOCAL DE CASINOS y miembro de la Real Academia de Cultura Valenciana, es quien rescató la historia de este ourensano, “un guardia civil que llegó al pueblo con 31 años y terminó casándose con la nieta del primer alcalde constitucional de esta localidad”. Entonces, en torno a 1884, Manuel Jarrín dejó su puesto de la Guardia Civil  y acabó aprendiendo el oficio de los turrones que sabía hacer un viejo artesano de la zona. Aquel hombre, que no tenía descendencia, enseñó a Jarrín a hacer las famosas peladillas navideñas que, un siglo después, tienen reconocimiento internacional. “Han tenido peladillas de Casinos los tres últimos Papas de la Iglesia”, presume MURGUÍ al otro lado del teléfono.

FÁBRICAS DE PELADILLAS

El CRONISTA OFICIAL DE CASINOS también ideó una Feria del Dulce para poner en valor la gesta de Jarrín y el oficio de peladillero, del que apenas resisten dos o tres fábricas en la zona. Todas son de descendientes de Jarrín o de personas próximas a su entorno. “Aprendió a hacer peladillas y dejó la guardia civil, montó una fábrica de dulces que fue la primera y de ahí nacieron las demás. También era una gran persona, porque fue juez de paz”, dice MURGUÍ.

Otro de los datos que pudo averiguar el cronista local sobre este ourensano, gracias al relato de un nieto que encontró hace años, es su procedencia exacta. “Nació en Junquera, en A Pobra de Trives, y sus padres fueron Francisco y María, una familia de ganaderos. A su padre lo mató un toro, que es un dato muy curioso”, dice MURGUÍ, que en la actualidad investiga la genealogía de la mujer de Jarrín, ya que del ourensano escasean los datos en los archivos de la Guardia Civil al no haber ejercido apenas la profesión.

“Él deja la Guardia Civil cuando aprende a hacer peladillas y turrones de este hombre mayor que no tenía descendencia. Decide montar una fábrica para hacer estos dulces en Casinos, que era un pueblo de paso. Pero una vez construido el puente, los artesanos empiezan a instalarse en la carretera para fomentar la venta de peladillas. Todos los fabricantes son descendencia o familia de Jarrín”, asegura el CRONISTA LOCAL DE LA LOCALIDAD DE CASINOS.

FAMOSO TRAS MORIR

Precisamente en la lápida de Manuel Jarrín está otro de los datos relevantes que hacían desconocido a este ourensano que falleció a los 80 años, el 14 de octubre de 1927. “Es relevante porque estuvo muchos años sin que se le pusiera una lápida. Este hombre se ha hecho famoso después de muerto”, señala EL CRONISTA LOCAL. De hecho, la calle a nombre de Manuel Jarrín en el centro de Casinos no se colocó hasta los años ochenta del siglo pasado, cuando se empezó a saber sobre la figura de este ourensano. Tirando del hilo, el CRONISTA LOCAL rescató un poema publicado en 1916 por un médico agradecido con el regalo de unas peladillas de Casinos. El doctor agradecía al “confitero Jarrín” tal manjar.

LEGADO

“Gracias a él, Casinos tuvo tantas fábricas y más de cien clases de turrón que conocen en todo el mundo. Manuel Jarrín trabajó y dejó un legado importantísimo sin darse cuenta”, recuerda JOSÉ SALVADOR MURGUÍ. También realiza una invitación a Ourense y, especialmente, a Trives: “Deseo que se conozca la figura del fundador de las peladillas de Casinos, sería un revulsivo importantísimo”.

Fuente: https://www.atlantico.net

LES COVES DE CANELOBRE VISTAS POR FRANCISCO DE PAULA MELLADO

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

Es más bien poca la información que tenemos sobre este escritor y editor de mediados del siglo XIX, quien hacia 1850 se había convertido en el más importante impresor, editor y librero de Madrid.

Entre su ingente producción resalta la  Enciclopedia moderna. Diccionario universal de literatura, ciencias, artes, agricultura, industria y comercio, por ser la primera gran enciclopedia en castellano que se terminó en el siglo XIX.

Francisco de Paula Mellado fue muy aficionado a narrar por escrito  sus viajes por España y fruto de ello son los libros: Guía del viajero en España, 1842;  España geográfica, histórica, estadística y pintoresca, descripción, 1845 y Recuerdos de un viage por España de 1849. En estos libros describe nuestra Xixona, como ya hemos expuesto en un artículo anterior. https://bgarrigos07.wordpress.com/2020/09/07/xixona-vista-por-francisco-de-paula-mellado-salvador/.

Ahora comentamos la información sobre las cuevas de Canelobre.

Recuerdos de un viage por España  fue publicado en 1849 y en las partes tercera y cuarta  recoge su viaje por Galicia, Navarra, La Rioja, Aragón, Cataluña y Valencia. La motivación para emprender este viaje se debe a una prescripción facultativa. Finalmente, Francisco de Paula, decidió hacer caso a sus doctores y se preparó para recorrer España. En la puerta del Sol de Madrid se encontró con su buen amigo, Mauricio, que se dirigía a París. Tras versar sobre las ventajas de visitar nuestro solar patrio lo convenció para que le acompañara. Así los dos amigos emprendieron un periplo por España un día de mayo de 1846.

Después de una estancia de ocho días en Valencia, los dos viajeros encaminaron sus pasos hacia Alicante siguiendo el camino real de Xátiva. Tras dejar atrás Cocentaina y Alcoy llegaron a Xixona y desde nuestra ciudad partieron hacia las cuevas de Canelobre.

Sus impresiones sobre esta magnífica gruta son las siguientes:

Recuerdo de un viage por España, 1849

“Aquel día  pasábamos de largo por Busot, lugar de mil doscientas cincuenta almas y distante una legua de Jijona, cuando detuvimos nuestros caballos al saber teníamos cerca una de las más raras curiosidades de España, y de la que hasta entonces nunca habíamos oído hablar, y es la Caverna de Canelones (1). Hicimos un gran rodeo y retrasamos mucho por aquel día el término de nuestra jornada, pero todo lo dimos por bien empleado.

Hállase la caverna situada en el elevado monte denominado Cabesó del Oro ó Cerro del Hombre, y debajo de una enorme peña. Entrase por una rampa (2)descubierta de cerca de cuarenta y cinco pies de largo que conduce á la boca de la gruta. La longitud de ésta es de mil pies, su latitud de seiscientos, y la altura después de la entrada, de ciento veinte próximamente. Su forma es parecida á un óvalo ó elipse.

Ya en el interior se esperimenta la mayor admiración y sorpresa, pues cree uno encontrarse dentro de una suntuosa catedral gótica por la multitud de preciosas estalactitas o filtraciones que forman como columnas, estatuas, y mil rarísimos caprichos que contemplan la más viva ilusión. A la derecha de la entrada se halla el Retablo, que es una inmensa filtración de bellísimo aspecto, y que se asemeja á un gran altar, y al fin de la caverna, adonde llegamos con muchísimo trabajo, se ven algunas balsas de poco fondo llamadas cogollas, y una gran losa donde escribieron sus nombres algunos curiosos viajeros, y donde también nosotros trazamos los nuestros.

Según algunos eruditos geólogos, esta cueva no es otra cosa que la hornaza de un volcán apagado ya antes de los tiempos donde alcanza la historia, pero que tiene muy cerca materias que aun están en combustión, de lo que son una prueba la temperatura de veinte grados que  allí se esperimenta, una especie de cráter que se ve a la parte sur, y los muchos manantiales  de aguas termales, que se desprenden de este monte, de treinta y dos a treinta y tres grados de calor, y que forman los famosos baños de Busot (3).

Mucho nos agradó la Caverna de los Canelones y el buen Mauricio, entusiasta como siempre, aseguró  era lo más bello que había visto en todo el viage».

Gracias a Francisco de Paula Mellado hemos descubierto una de las primeras descripciones de las cuevas de Canelobre.

BIBLIOGRAFÍA

GARRIGÓS SIRVENT, Bernardo, “Francisco de Paula Mellado y la Xixona del siglo XIX”, Programa de Fiestas de Invierno, Asociación Cultural y Festera de Heladores, 2008, pags. 105-106.

GONZÁLEZ I CATURLA, Joaquín, Rondalles de l’Alacantí, Editorial Aguaclara, Alacant, 1989.

(1) Su nombre cuevas de Canelobre procede de una gran estalagmita central que parece un candelabro.

(2) Antes de la Guerra Civil tenía su entrada cerca de la cima. Fue en la contienda civil cuando fue habilitada como taller de reparaciones de aeronaves republicanas cuando se horadó el actual túnel de acceso.

(3) En 1838 Pedro García Faria, ingeniero y arquitecto construyó el edificio principal del balneario de Aguas de Busot, mientras que el Conde de Casas Rojas embelleció las tierras adyacentes. El balneario funcionó hasta la Guerra Civil. El propio Francisco de Paula Mellado nos dice en su Enciclopedia moderna, diccionario universal de literatura, ciencias, artes, agricultura, industria y comercio, publicada en 1851 que este balneario y el de Benimarfull son los únicos de la provincia de Alicante que “tienen médico director nombrado por el gobierno”.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

ELDA Y LA CASTELLANÍA DE ALICANTE

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Desde que en 1561 el rey Felipe II nombrara al señor de Elda, Juan Coloma, alcaide del castillo de Alicante, la castellanía de la ciudad portuaria permaneció ligada a los señores, y posteriores condes de Elda, a lo largo de 78 años. Primero lo fue el ya mencionado Juan Coloma (1561-1586), sucediéndole en el señorío eldense y en la alcaidía alicantina su hijo Antonio Coloma (1587-1619), segundo conde de Elda.

A la muerte de este último acontecida en la ciudad de Palermo (Sicilia) en agosto de 1619, al poco de ser nombrado general de la galeras de Nápoles, le sucedió su hijo Juan Coloma, habido de su matrimonio con Juana Enríquez de Mendoza, hija de los condes de Castrojeriz. Tras varios meses de vacantía, el rey Felipe III, atendiendo a la vinculación familiar de los Coloma con la alcaidía de Alicante y a la costumbre de que los cargos militares del reino de Valencia recayesen en miembros de la nobleza regnícola, procede al nombramiento de un nuevo alcaide.

El alcaide de un castillo o fortaleza era el máximo jefe militar de dicho elemento fortificado. Su guardia y custodia le era encomendado por su señor, bien fuera el Rey o un noble, frente al que respondía con su vida y sus bienes en caso de rendir dicha fortaleza sin el consentimiento y autorización previa de quién le había nombrado. Sus facultades era de diferente orden y se extendían tanto a la jurisdicción civil como a la criminal, y tanto al gobierno militar como al político.

Así, un 23 de diciembre de 1619, Juan Coloma, tercer conde de Elda, a la edad de 28 años, recibe el nombramiento como alcaide del castillo de Alicante. Cargo que desempeño hasta su fallecimiento en 1638. Momento en el cual los condes de Elda dejarán de ostentar tan importante cargo militar de la gobernación de Orihuela.

Será bajo la alcaidía de los señores y condes de Elda, cuando el castillo de Alicante adquiera en gran medida su fisonomía actual, gracias a las obras desarrolladas entre 1562 y 1580, según los proyectos de Juan Bautista Antonelli y Jorge Palearo “el Fratín”. Gran reforma que eliminó el antiguo castillo medieval, convirtiéndole en la actual fortaleza abaluartada de traza renacentista que podemos contemplar hoy en día.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EL PSOE RECLAMA MÁS ACTIVIDADES PARA CONMEMORAR EL AÑO DE PERE MARIA ORTS I BOSCH

El grupo municipal socialista ha criticado las escasas actividades realizadas por el Ayuntamiento con motivo de la conmemoración del año de PERE MARÍA ORTS I BOSCH (CRONISTA OFICIAL DE BENIDORM, ya fallecido).

El portavoz socialista, Rubén Martínez, ha recordado que la Junta de Portavoces llevó a Pleno en mayo, a propuesta del PSOE, una moción para declarar oficialmente el año de PERE MARIA ORTS I BOSCH en Benidorm coincidiendo con el centenario del nacimiento del jurista, escritor e historiador valenciano que fue declarado CRONISTA OFICIAL e hijo adoptivo de Benidorm.

Martínez ha señalado que esta conmemoración, que se extenderá hasta el 4 de julio de 2022, “era una oportunidad única para disfrutar de actividades culturales e históricas y poner en valor la figura, obra y legado de una persona irrepetible como PERE MARIA ORTS I BOSCH, pero no está siendo lo esperado y deseado”.

En este sentido, ha apuntado que “lamentablemente en lo que llevamos de año solo se han realizado dos actividades relacionadas con el año de PERE MARIA ORTS I BOSCH y ni tan siquiera conocemos si existe un comisario o comisaria responsable de la conmemoración que sería lo más habitual”.

Con todo, el portavoz socialista ha reclamado al equipo de gobierno del PP que programe más actividades para recordar y difundir la figura, obra y legado de PERE MARIA ORTS I BOSCH en el centenario de su nacimiento.

Fuente: https://www.elperiodic.com