
FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA
Sin más ínfulas. Sin más pretensiones ni complicaciones. Sencillamente, sin más. Somos los cronistas de los pueblos valencianos. Mujeres y hombres, jóvenes y mayores. Atentos a la vida que languidece en pueblos vaciados y al bullicio que rebosa en ciudades masificadas. Somos, como antes, discretos servidores de la historia común de nuestra tierra. Y el jueves próximo, en Valencia, nos vamos a instituir como la nueva Academia Valenciana de Cronistes Oficials, gracias a un decreto de la Generalitat.
Cuando la memoria en papel se arrumba y se pierde. Cuando los algoritmos inundan el espacio del conocimiento y la verdad documental, los Cronistas se limitan, sencillamente, a salir al encuentro de sus vecinos para decirles que siguen estando donde siempre. Cuando las modas nuevas lo igualan todo, las fiestas no se perpetúan y las historias se olvidan; cuando la memoria tiende a ser la misma y se aleja de lo que pasó, sentimos que en los pueblos debe haber al menos una persona que cuide con esmero antiguo el patrimonio de antaño. Ese es el cronista, el Cronista Oficial de los viejos tiempos. Para el que la Generalitat ha concedido el reconocimiento de una Academia nueva.
En este momento de la vida de los valencianos, cuando hemos alcanzado la mayor cifra de habitantes de nuestra historia, cuando somos cinco millones y medio y uno de cada cinco vecinos ha nacido fuera pero ha encontrado aquí esperanza, hogar y cobijo, los Cronistas Oficiales valencianos nos vamos a constituir en Academia para decir, sin herir a nadie, sin ánimo de molestar, que aceptamos con honor el reconocimiento y nos brindamos a trabajar, como hemos hecho siempre, en esa nueva batalla de la cohesión social, la amalgama cultural y la lucha contra el abandono de la historia y las tradiciones. Y que lo vamos a hacer, como es nuestra costumbre, con medios humildes y sin alardes tecnológicos: con la determinación del que investiga y la sencillez del que divulga.
Nombrado por su Ayuntamiento, el Cronista se obliga a ejercer una tarea honorífica y sin remuneración. La suya es una actitud neta de servicio público que incluye recordar a sus predecesores, los cronistas que en 1954 constituyeron una institución de Valencia y su provincia y, enseguida, en 1956, la I Asamblea de Cronistas del Reino, que ha continuado su tarea sin interrupción hasta el momento actual.
El jueves, 19 de febrero, a partir de las diez de la mañana, nacerá la Academia Valenciana de Cronistas Oficiales. Gracias al Ayuntamiento de Valencia, el acto solemne tendrá lugar en la Lonja, el lugar que sentimos como casa natal; el punto de referencia de ese pueblo valenciano al que nos debemos. Un abrazo a todos.
Fuente: https://www.lasprovincias.es
