LA FESTIVIDAD DE SANT ROC Y LA PERSONALIDAD HISTÓRICO-CULTURAL DE EL PUIG DE SANTA MARÍA

JULIO BADENES, CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG

Creo que es esencial hacerse una pregunta para darse cuenta del calado de este asunto: ¿qué significa ser clavari de San Roque o Sant Roc, en El Puig de Santa María? Cuando hablamos de San Roc en este simbólico pueblo, por ser referente histórico, cultural y espiritual, de la Comunitat Valenciana, estamos refiriéndonos a una realidad que viene influyéndolo, es decir, forjando su personalidad histórica, en un porcentaje no pequeño, agosto tras agosto, desde hace unas cinco centurias. Por tanto, lo mutilaríamos si lo despojásemos de esta festividad tan venerable que, sin duda, nos guste o no, seamos ateos o creyentes, ha conformado una parte de su ser histórico-cultural.

Ser clavari, es decir, miembro de la junta encargada de regir una cofradía y organizar la fiesta del santo patrón (Diccionari valencià, Generalitat Valenciana) significa estar dispuesto a llevar adelante un proyecto que se inició en El Puig de Santa María hace unos cinco siglos. Mas por el camino de la historia perdimos una parte de la definición anterior, es decir, la ser miembro de una cofradía. Hoy día sólo hay “festeros” de Sant Roc, pero no son miembros de una hermandad religiosa, porque esta dejó de existir por la década de los años 60 del siglo pasado.

Es el mercedario Francisco Martínez, en su obra Historia de la Virgen del Puig, el que nos ofrece datos claros, sobre su origen, al decir que ya en el siglo XVIII existe el “Gremio o Cofadria” de San Roque, y describir cómo en la reja del altar de la Virgen de El Puig, que aún se conserva, ya que se trasladó al coro en la restauración de los años 60, había “ocho Candeleros de bronce grandes capaces de sostener ocho Ciriales”. Y de todos ellos cuatro eran “pintados primorosamente, y con las insignias del Gremio, o Cofadria, que los costea”. Y una de dichas cofradías era la de San Roque, que se hacía cargo de uno de los ciriales “que paga el Gremio de Mancebos de esta Villa, pintando en el a su Patron el glorioso ¨Confessor S. Roque”. Es decir, los “mancebos” o jóvenes del pueblo, eran los que formaban el “Gremio, o Cofadria” encargada de acrecentar y propiciar la veneración a San Roque, para que librara al pueblo de pestes y enfermedades.

Desde recién nacido

La cofradía seguía viva en la primera mitad del siglo XX, en ella inscribían las madres a sus hijos siendo bebes, como nos recuerda Desiderio Almenara Pedro, de 88 años. Y ofrecía el siguiente programa de fiestas: el día 14 había toros, el 15 de agosto, víspera del día del santo, se llevaba a cabo la “Nit d’ Albaes”, cantándose en primer lugar en honor a la Virgen, San Roque, Comunidad Mercedaria, Autoridades, e iniciándose, a continuación, la ronda popular. El día 16, festividad de San Roque, a las 11 horas se celebraba misa solemne, a las 20:00 comenzaba la procesión con la imagen de San Roque y, más tarde, había una velada popular con un conjunto musical y fuegos artificiales. Finalmente, el día posterior a la fiesta, el 17 de agosto, a las 7 de la mañana tenía lugar una misa en sufragio de todos los cofrades difuntos.

Hoy sigue encendida la llama de la festividad de Sant Roc gracias a los clavarios de 2024, que han querido recoger ese testigo que se ha ido pasando a lo largo de un devenir histórico muy profundo en el tiempo. Y ello los convierte en personas que se implican por su pueblo, de adopción o de nacimiento, pues uno es ciudadano de El Puig de Santa María porque trata de conocerlo, de respetarlo y, por ello, termina amándolo. Ellos son los protagonistas a la hora de rememorar una tradición que forma parte de lo que somos los pugencs i pugenques. Mas, también, la fiesta de Sant Roc debe ser una oportunidad para reflexionar sobre lo que somos y lo que queremos o debemos llegar a ser, sobre cómo celebrar la fiesta para que no entre en contradicción con su esencia: el mensaje de convivencia, solidaridad y ayuda al necesitado que nos dejó Sant Roc.

Dedico el artículo a los clavarios del año 2024 y a Samuel Badenes Mateos, clavario e hijo del autor de este artículo.

Fuente: https://www.levante-emv.com

EL INTERÉS POR ADQUIRIR LA HISTÓRICA CASA DELS FRARES PODRÍA FRENAR SU DETERIORO

El grave deterioro que en las últimas dos décadas ha sufrido la Casa o Masia dels Frares de Guadassuar, una granja de mediados del siglo XVIII vinculada en sus orígenes a la orden de los dominicos que estaba asentada en Carlet y actualmente en manos privadas, no ha impedido que una empresa se haya dirigido recientemente al ayuntamiento para solicitar información de las condiciones urbanísticas al estar interesada en su adquisición.

Así lo ha confirmado el alcalde de Guadassuar, Vicent Estruch, que considera que sería «perfecto» que un inversor privado asumiera la propiedad para recuperar y dar un uso que garantice la conservación de este conjunto histórico catalogado que cuenta con una protección parcial.

Estruch ha detallado que el representante de una mercantil se dirigió al departamento de Urbanismo para recabar información de este conjunto con la perspectiva de abordar una posible compra y los funcionarios le facilitaron el teléfono del propio alcalde como responsable político del área, aunque no se ha producido un segundo contacto, por lo que dijo no tener más información.

El munícipe no duda en señalar que, en caso de que se confirmara este interés, el ayuntamiento dará facilidades para favorecer la recuperación de la Casa dels Frares ya que, incide, «son masías que tienen muchas posibilidades».

Inmueble en venta

Como ayer informó Levante-EMV, Hispania Nostra ha incluido esta antigua granja monástica en la Lista Roja del patrimonio, una relación que pone el foco sobre aquellos elementos en riesgo de desaparición, destrucción o de alteración esencial de sus valores. El CRONISTA OFICIAL DE GUADASSUAR, JOSEP ENRIC MUT, ha explicado que el edificio se mantuvo en buen estado hasta 2006 al estar habitado y, con posterioridad, ha sufrido una acelerada degradación.

El anterior alcalde de Guadassuar, Voro Montañana, recuerda que la propiedad sí atendió los requerimientos del ayuntamiento para evitar riesgos y tapió los accesos e incluso puso la Casa dels Frares a la venta. «El precio no era excesivo, pero no era un problema de precio», recuerda sobre la posibilidad de que el ayuntamiento abordara su compra, mientras detalla que en una coyuntura de ajustes las inversiones se tenían que justificar y la rehabilitación requería de una inversión bastante más elevada mientras que, debido a su emplazamiento, la utilidad era «relativa».

Vicent Estruch, por su parte, ha señalado que el consistorio no se plantea en estos momentos la adquisición.

Fuente: https://www.levante

LA COMPARSA CONTRABANDISTAS CELEBRA SU 150 ANIVERSARIO ENTRE EMBAJADAS Y NAVAJAS

La noche de ayer fue una noche donde el parque El Canyar de les Portelles se trasladó a Andalucía. La Comparsa Contrabandistas de Mutxamel celebró una gala para conmemorar sus 150 años de historia.

La gala comenzó con los discursos de su presidenta, el alcalde de Mutxamel, Rafael García y el presidente de la Comisión de Fiestas de Moros y Cristianos de Mutxamel, Francisco Poveda quienes animaron a la comparsa a seguir creciendo y seguir haciendo fiesta por Mutxamel.

Seguidamente se fueron sucediendo los nombres de los cargos y gente importante que había hecho crecer la comparsa. Guion que se iba interrumpiendo por espectáculos, como el baile de un caballo junto a un ballet.

Además, y como plato principal, dos miembros de la comparsa representaron la embajada contrabandista transportando al público al 11 de septiembre en el castillo. Además, SUNI BROTONS, CRONISTA DE MUTXAMEL puso la nota histórica.

Para terminar, tuvo lugar algo tradicional durante las fiestas en Mutxamel con la Comparsa Contrabandistas, sus cabos realizaron un baile de navajas que hizo las delicias de los asistentes.

Con esta gala se termina un año donde la Comparsa Contrabandistas ha realizado diversos actos para celebrar su 150 aniversario, como un concierto de pasodoble. Ahora esperan las tan ansiadas fiestas de septiembre.

Fuente: https://somoslalacanti.com

LA PLAYA, LA HUERTA Y EL MARJAL, FORTALEZAS DE LA COMARCA DE L’HORTA NORD

ADA DASÍ

La premisa de “cuidar lo nuestro” fue una de las conclusiones de las primeras jornadas de Turismo de l’Horta Nord organizadas por el grupo El Periódico de Aquí y celebradas en El Puig de Santa Maria. Los ponentes pusieron sobre la mesa las fortalezas de una comarca que vive de cara a la huerta, el marjal y la playa pero que precisa cuidar todos estos elementos patrimoniales que la hacen única y exprimir su potencial turístico para dar lo mejor de si a un turismo sostenible y respetuoso con el entorno.

La jornada comenzó con una visita guiada al Monasterio de El Puig, considerado como Monumento Nacional y una de las joyas de este municipio de l’Horta Nord. Una treintena de personas recorrió el emblemático edificio con las explicaciones de María José Oriola, quien desveló los secretos de la historia que esconde el recinto. El imponente patio, la iglesia, con el retablo presidido por la imagen bizantina de la Virgen del Puig, y las diferentes estancias repletas de referencias a la figura de Jaume I y la conquista de Valencia, trasladaron a los visitantes a la época en la que fue construido.

Tras las explicaciones, la comitiva se desplazó hasta la sala de plenos del ayuntamiento de El Puig para dar paso a las ponencias que pusieron de relevancia la trascendencia de la comarca en la historia y sus atractivos turísticos. Estuvieron presentes el diputado de Turismo, Pedro Cuesta, alcaldes de diversos pueblos, como Alberto Bayarri de Emperador, o Javier Puchol de Vinalesa, concejales, además de agentes relacionado con el sector.

Programa

El presidente del grupo de El Periódico de Aquí, Pere Valenciano, hizo un repaso por el programa y presentó a los participantes, destacando que l’Horta Nord “es puntera en el turismo” y la riqueza que posee en todos los niveles: playas, medio ambiente, gastronomía, patrimonio, cultura y comercio.

El concejal de Turismo de El Puig, Marc Oriola, fue el primero en intervenir, destacando todos los valores que hacen que el municipio sea uno de los más importantes a nivel de turismo en la comarca. Actualmente, se está trabajando en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, “Transición 360º”, con un presupuesto de 2,1 millones de euros para dar una mayor relevancia a esta faceta y conseguir la “excelencia”.  “Lo que es bueno para El Puig también es bueno para la comarca”, apuntó.

También destacó la rehabilitación del Castell de El Puig, para lo que han firmado un convenio con la Diputación de Valencia, con el fin de poner en valor la fortificación y recuperarla en diversas fases. De igual modo, resaltó sus playas, pero también la cultura, las fiestas y la gastronomía que caracterizan a este municipio de l’Horta Nord.

Por su parte, el CRONISTA OFICIAL DE LA LOCALIDAD, JULIO BADENES, se centró en la personalidad histórica del pueblo valenciano forjada a lo largo del tiempo y a raíz de los acontecimientos vividos. “Hay que conocer nuestra historia para defender el patrimonio”, remarcó.

BADENES hizo un recorrido por los siglos para destacar la importancia de El Puig como enclave estratégico, desde la edad del bronce, pasando por los íberos y los romanos, y recordó que la creación de la huerta fue en la época musulmana. En esta línea, hizo referencia a un documento de 1098, firmado por el Cid Campeador y Doña Gimena donde se habla de dos población de l’Horta; El Puig y La Pobla, y destacó que “el centro histórico de Valencia no es la Valldigna, es el Monasterio de El Puig”.

El coordinador de los espacios museográficos y director del Museo de la Fábrica de la Seda de Moncada, Josep M. Burriel, explicó los recursos turísticos, tanto públicos como privados, de los que dispone esta localidad para convertirse en una atracción de visitantes.

Entre ellos el museo de arqueología, el único de la comarca enfocado a la época íbera, y el de la Fábrica de la Seda, inaugurado hace apenas 15 días, y que comparte espacio con la empresa Garín. Burriel también hizo referencia al poblado ibérico del Tòs Pelat, el único visitable, el Camí del Fornets, de la misma época, y la villa romana del Pouatxo, además de la casa andalusí del Ravalet, también visitable, la Parte del Patriarca y el Mercat Vell.

Respecto al patrimonio en manos privadas, el ponente destacó la villa romana de les Paretetes dels Moros, la iglesia arciprestal y la ermita de Santa Bárbara, además del Molí de Montcada y el convento de las Franciscanas. A esto se suma el centro de resistencia del Mas Blau que el Ayuntamiento pretende adquirir para instalar allí un centro de interpretación de los refugios y trincheras.

L’Horta

Toni Montoliu, propietario del restaurante La Barraca de Toni Montoliu, lanzó la consigna, sin pelos en la lengua, de la necesidad de proteger la huerta y a los agricultores, consumiendo los productos que se cultivan en ella. Montoliu contó su experiencia y las dificultadas por las que pasó para poner en marcha un proyecto como el suyo con un restaurante de kilómetro cero, donde los comensales pueden recoger del campo los productos que después consumirán en la mesa.

En un grito desesperado dijo que “los agricultores se mueren de hambre”, frente a “cuatro empresas” que se llevan los beneficios, y criticó la desidia de los políticos para agilizar los trámites y la ley de l’horta “redactada por técnicos de la administración que no la han pisado en su vida”.

Por su parte, el vicepresidente de la Mancomunitat del Carraixet y miembro de la comisión de Turismo, además de alcalde de Foios, Sergi Ruiz, fue el encargado de explicar la estrategia de esta entidad comarcal, con un recuerdo a Llorenç Rodado, alcalde de Alfara del Patriarca, que puso en marcha esta faceta. Ruiz lanzó la idea de que el turismo “es el motor de la huerta de Valencia, nuestra despensa de referencia” y que es necesario “transformar las amenazas en fortalezas”.

Desde la Mancomunitat entienden el turismo como una “oportunidad para la supervivencia de la huerta” y durante más de seis años han desarrollado diversas acciones con este fin, como la creación de un Club de Producto, rutas patrimoniales, avistamiento de aves y el reconocido festival Miradors de l’Horta, “centrado en el realidad de los pueblos y su entorno”. Ruiz destacó que de poco sirve “una mirada fragmentada desde un solo pueblo, es mejor que repercuta en el conjunto de la huerta”.

La Guía oficial de Turismo, Celia Peris, apuntó la idea de que “tenemos que ser embajadores de la comarca y hacer partícipe a todos del territorio”. “Tenemos recursos suficientes para ofrecer un turismo exclusivo”, añadió y explicó que, hoy en día, “los clientes nos piden experiencias”.

Pablo García, emprendedor digital en PGA Consultores, puso la nota tecnológica exponiendo un modelo de aplicación para “vender experiencias”, que se presentará en Fitur, y que ayuda tanto a los turistas como a los participantes, donde “el intermediario no gana nada”. “El objetivo es exponer los productos de los que dispone una comarca y ponerlos al alcance de todos”, señaló.

El comercio estuvo representado de la mano de Josep Balaguer, vicepresidente de Comerços Associats de Museros (CAMU) y CEO de Balaguer Assessors, quien reclamó una mayor implicación y difusión a las iniciativas comerciales de los municipios a nivel comarcal. “Tenemos que ofrecer los que no se encuentra en las grandes cadenas pero también dar a conocer nuestra oferta entre todos”.

Pere Valenciano hizo una pequeña introducción a la Ruta del Grial, dirigida por la doctora Ana Mafé, que atraviesa los municipios de Massamagrell, El Puig y Alboraya, como una opción turística que puede dinamizar las economías de las localidades.

Recursos de la Diputación

El diputado de Turismo, Pedro Cuesta, intervino para promocionar los programas diseñados por la Diputación de Valencia en esta área e invitó a los representantes municipales a sumarse a las convocatorias y a realizar propuestas a la administración más cercana a los ayuntamientos. Cuesta recordó el convenio firmado con El Puig para recuperar el Castell y al que destinan 150.000 euros.

Cerró la jornada el alcalde del municipio anfitrión, Vicent Porta, quien agradeció a El Periódico de Aquí la iniciativa de estas primeras jornadas de Turismo de l’Horta Nord.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

11 DE AGOSTO

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

En este día del caluroso agosto, se conmemora el fallecimiento en 1253, en Asís, de Santa Clara, fundadora de la rama femenina de la orden fundada por San Francisco, del que se consideraba como su «humilde planta del bienaventurado Padre». A Clara, se la considera muy vinculada con la Eucaristía, pues entre los grandes prodigios que realizó en vida, se encuentra el hecho de que estando en tiempo de guerra, al ser asaltado su convento por la soldadesca, los detuvo mostrándosela e invocando el auxilio divino. Así, portándola la encontramos en el luneto que representa a la gloria franciscana del retablo mayor del altar de la Iglesia de San Juan de la Penitencia de las Clarisas, obra de Antonio Villanueva, trabajado en 1780. Así como en la bóveda de la citada Iglesia.

Es probable que el Franciscanismo estuviera presente en Orihuela, en los primeros años de la década de los cuarenta del siglo XV, al manifestar los franciscanos recoletos su intención de asentarse en esta tierra. Lo que no lograron hasta 1464, en que les fue donada la Ermita de Santa Ana para que fundaran dependiendo de la Provincia de Cartagena de dicha Orden en Castilla, y siendo auxiliados por la ciudad con 2.000 pesos destinados para la construcción del Convento.

Con ello, el paisaje eclesiástico en Orihuela se veía ampliado con la presencia del hábito de Francisco de Asís, incorporándose a los de los mercedarios y agustinos. Tras esto, la fundación franciscana masculina se veía, en 1490, con el de la rama femenina de dicha orden, en 1493. Incorporándose después de los años con los hábitos franciscanos de los descalzos o alcantarinos y los Capuchinos, en 1600 y 1619, respectivamente.

Fijándonos en la Clarisas del Convento de San Juan de la Penitencia, que se construyó en el mismo lugar donde se ubicaba anteriormente el Convento de los Mercedarios, extramuros de la Villa, que había sido muy deteriorado en la guerra entre Pedro I de Castilla «El Cruel» y Pedro IV «el Ceremonioso» de Aragón.

En aquel año de 1494, el 10 del mes de agosto, desde Murcia arribaban a Oriola seis religiosas del Convento de Santa Clara, siendo su primera abadesa sor Inés Marín.

Según Andrés de Sales Ferri Chulió, la fábrica del Convento fue reformada a mitad de los años cuarenta del siglo XVIII, y posteriormente con planos de Antonio Villanueva, el maestro alarife Miguel Francia iniciaba la construcción de la Iglesia, en 1753, el cual con anterioridad había dirigido las obras de la construcción de la Iglesia de Santiago de Albatera. Los trabajos de la fábrica de la Iglesia de las Clarisas se prolongaron hasta 1776, siendo bendecida el 16 de diciembre de cuatro años después, por fray Joaquín Ruano, provincial de los Franciscanos de la Provincia Cartagena, entronizando el Santísimo Sacramento en el altar mayor. Según Josef Montesinos Pérez Martínez de Orumbella, presente en los actos, nos recuerda que «parecía la Iglesia un pedazo de cielo. Por la noche hubo costoso disparo de artillería sobre la vecina montaña, sonoro repique de campanas, a las que acompañaron (por hermandad) las del Colegio Patriarcal de Predicadores y Convento de San Gregorio, Santa Ana, Capuchinos, Merced, San Sebastián y Santa Lucía, hubo grande golpe de música y plausible iluminación por todo el Arrabal».

Este «pedazo de cielo» al que se refiere el autor del Compendio Histórico Oriolano contrasta con la sencillez del exterior de la Iglesia, en cuya fachada destaca la portada trabajada por Diego Tomás, reputado cantero al que cuatro años después se le contrató en 850 libras la actuación sobre algunos sillares de la torre de la Catedral, que se encontraban dañados por el salobre. 

Durante la Guerra Civil, el Monasterio fue habilitado para el Comité de Refugiados, mientras que la Iglesia permaneció cerrada.

Entre las obras pictóricas existentes en la Iglesia, encontramos Aparición de Jesucristo y la Virgen María al Patriarca San Francisco (La Porciúncula) y San Ignacio, San Francisco Javier, San Luis Rey de Francia y San Pantaleón, ambas de Antonio Villanueva. Así como en la cúpula los retratos de San Bernardino de Siena, San Buenaventura, San Luis de Tolosa y San Juan de Capestrano, obra de Francisco Salvador, obras del siglo XVIII.

Hemos de tener en consideración las imágenes que se conservan en el templo: Santísimo Cristo de Zalamea, de la escuela de Nicolás de Bussy (siglo XVI), que hasta 1936 se veneraba en el coro bajo; Estigmación de San Francisco de Asís y Cristo Yacente (de dimensiones reducidas), de Francisco Salzillo y Alcaraz. Esta última imagen, al haber desaparecido o destruido en la Guerra Civil la que desfilaba en la tarde del Viernes Santo, desfiló en 1940 y 1941 en la Procesión del Santo Entierro de Cristo, y al año siguiente fue sustituida por la talla de José Seiquer Zanón, propiedad del Excelentísimo Ayuntamiento de Orihuela, que pasó a estar atesorada en el coro bajo de la Iglesia hasta ser depositada en el Museo de Semana Santa.

Por otro lado, en el Convento se atesoran otras imágenes del siglo XVIII, como San Juan Bautista Niño, Niño Jesús de la Pasión, Niño Jesús Redentor, Niño Jesús del Huerto, Nuestra Señora de la Esperanza y Nuestra Señora de los Dolores de Francisco Salzillo, Madre de Dios de Agosto (siglo XVII) y un Nacimiento de José Esteve Bonet, de 1782. De este mismo autor era la imagen del titular de la Iglesia, de 1780, al que se le abonó 86 libras y que desapareció en la Guerra Civil, siendo sustituida en los primeros años cuarenta del pasado siglo por una nueva imagen, costeada por Antonio Penalva. En rejería es de destacar la existente en el campanario, y en el interior del templo el púlpito de hierro de 1780.

Sirvan estas breves notas para recordar a «las monjas de San Juan», la Clarisas de Orihuela, en la festividad de su fundadora Santa Clara de Asís.

Fuente: https://www.informacion.es

EL PALMAR CELEBRA LA ROMERÍA POR LA ALBUFERA

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

El día cuatro de agosto es un día grande para la maravillosa comunidad del Palmar. Hoy se dan cita en la plaza de esta pedanía todas las personas que acompañan al Santísimo Cristo de la Salud.

A las dieciocho horas los sacerdotes D. Antonio Teruel y D. Sergio dentro del templo del Palmar han exhortado a los portadores del Santísimo Cristo con sentidas y hermosas palabras dignificando el papel y seriedad de los portadores de esta preciada imagen profundamente adornada con flor natural.

A continuación la imagen ha sido recibida en la plaza con las salvas de ordenanza, el himno nacional y los aplausos del pueblo que con emoción ha recibido al Santísimo Cristo de la Salud.

Uno de los portadores de las andas, era el Diputado Autonómico Ignacio Alexandre y al preguntarle si no participaba en la comitiva presidencial, nos ha respondido que “-el era un portador y el único que preside esa fiesta era el Cristo de la Salud”.

Representantes del Ayuntamiento de Valencia: Julia Climent, que ostenta la alcaldía de la ciudad en estas fechas por estar la Alcaldesa en periodo vacacional, ha desfilado por las calles junto Santiago Ballester, Borja Santamaria, la Alcaldesa de la Pedanía del Palmar, junto al Diputado Juan Ramón Adsuara y Davinia Bono Pozuelo, Directora general de Igualdad y del Instituto de las Mujeres, entre otras autoridades que acompañaban el acto.

Bajo los acordes de la banda de música el Santísimo Cristo ha recorrido las calles del Palmar hasta llegar al embarcadero y acompañado de más de doscientas barcas se ha adentrado en el lago de la Albufera. Ya en el centro D.Antonio Teruel, el sacerdote, ha dedicado unas cumplidas palabras a todos los asistentes y finalmente ha bendecido las aguas cantando los gozos el coro parroquial y estando muy cerca de la barca que porta al Cristo, sus Clavarios y Clavariesas, y las hijas de María.

No han faltado ni las falleras mayores de Valencia y sus cortes de honor, ni los grupos de danza valenciana, adornando todo el recorrido con vistosidad y esplendor poniendo la nota literario Raul Luis Chilleron.

El sol cae en las aguas de la Albufera, la sinfonía de colores envuelve la imagen y a paso lento con acordes musicales vuelve el Santísimo Cristo de la Salud a la plaza mayor, donde la banda de música y el pueblo lo dan todo cantando ese himno compuesto por Salvador Chulia que dice: “Donde se encuentre un hijo tuyo, en los cuatro puntos de esta tierra, estará junto a ti, en el día de tu fiesta, en este Palmar bendito, que al Salvador venera”.

Lágrimas. Cantos. Emoción.., la fiesta del Palmar es única en el mundo, es una historia de amor. Felicidades a ese pueblo grande que lleva al Santísimo Cristo de la Salud en su corazón y en la sangre que corre por sus venas.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

UN ESTIU DE SUCCESSOS

LLUÍS MESA, CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA

En el mes de juliol fou notícia la creació d’una societat cultural promoguda pel delegat governatiu amb la intenció de desenrotllar l’ensenyament. Se’n feia ressò Las Provincias el 2 de juliol Van formar-ne part els mestres de la comarca. L’acte de presentació es va celebrar el 28 de juny, a les 11.00 hores, en el saló d’actes de la Societat Vitivinícola amb la presència d’intel·lectuals.

En l’acte, va intervindre la mestra de Sagunt Pepita Balanzà. Va tractar el tema “Derechos y deberes del niño”. Segons el corresponsal, el seu treball va ser “una joya de inmenso valor”. Posteriorment, parlà el mestre d’Algar de Palància Vicente Llopis. El discurs es titulà “Educación física, moral e intelectual”.

La crònica dels actes religiosos passats foren arreplegats en els periòdics. El Diario de Valencia, el 4 de juliol, relatava com el 29 de juny s’havien festejat Sant Pere i el Cor de Jesús a Sagunt. La primera se celebrà de matí. Va predicar l’arxipreste José Noguera. De vesprada, ho va fer el canonge de València Romualdo Vidal. Es realitzà la «colecta por la Buena Prensa» i la processó claustral.

La festivitat del Cor de Jesús també va festejar-se a Benifairó de les Valls. El 23 de juliol ho relatava Las Provincias. El programa d’actes es desenrotllà entre l’11 i 13 de juliol. El primer dia voltejaren les campanes. Va iniciar-se el tridu amb el sermó del pare Benjamín Furió. El 12 de juliol les autoritats i el poble reberen el bisbe de Sogorb Luis Amigó amb carrers engalanats i arcs. Van anar a l’escola de la Mare de Déu de Succés dirigida per les terciàries caputxines.

El 13 de juliol, a les 8.30 hores, va celebrar la missa de comunió general el bisbe. A les 10.00 hores, fou la missa pontifical celebrada pel canonge Romualdo Amigó amb la presència del bisbe, del canonge de València José Vila i l’arxipreste de Sagunt José Noguera. De vesprada, la banda de Faura va oferir un concert. A les 21.00 hores, fou la processó. Les encarregades de la festa aquell any van ser: Vicenta Ferrer, Remedios Badenes, Josefina Gil, Carmen Queralt, Vicenta Bonet i Carmen Lago. Foren ajudades pel rector de la localitat José María Llácer Fernando.

Els festejos taurins es van celebrar el 20 de juliol a Sagunt, Van actuar Habana i Rafael Marzal torejant “becerros adelantados”. Feren filigranes i escoltaren grans ovacions, deia El Pueblo el 22 de juliol.

L’accident més trist es va produir en el “caserio del Puerto”. Segons relatava el diari El Pueblo el 20 de juliol, un xiquet va ser atropellat en el carrer de Luis Cendoya a les 19.30 hores per l’autobús de la línia que anava a Sagunt. Es deia Salvador Urdiel Llavata i tenia 7 anys. Vivia en el número 23 del mateix carrer, encara que havia nascut a Casinos. El conductor d’esta desgràcia casual era Antonio Castillo Gil. L’accidentat presentava tot el cos erosionat. Havia patit un vessament interior i el pronòstic era greu.

Una gran tempesta va assolar la comarca, especialment a Sagunt i Almenara. Va caure pedra amb tanta força que quedaren poc aprofitables els tarongerars i les hortes. No van ser quasi afectades les subcomarques de les Baronies i les Valls ni tampoc els arrossers. La Voz de Asturias escrivia el 23 de juliol que la primera trompa va arribar a les 16.00 hores. El Magisterio Español deia un dia després que va tornar la gran pluja a les 23.00 hores i que va estar afectada la collita del raïm moscatell.

El futbol infantil de la comarca va ser un dels guanyadors d’un campionat. Però, eixa i unes altres notícies, formaran part del següent «De cent en cent».

Fuente: https://www.levante-emv.com

PANEL CERÁMICO DEVOCIONAL DE SAN ISIDRO

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

Tiene un módulo de ½+1+1/2 x 3 cerámicas de posiblemente 20 x 20 cm.

Se dispone en línea con la fachada.

El panel está remarcado por un listón de azulejos de color azul oscuro. Posee un sencillo voladizo superior en forma de alero. Su parte superior está protegido con tejas y la inferior con azulejos de color azul oscuro.

En la parte superior del panel se observan unos agujeros posiblemente para sujetar un farol.

En la esquina inferior derecha aparece la firma de su autor: Azulejos L. Mora. Manises. Otros paneles cerámicos de esta misma empresa se han localizado en las comarcas de l’Alcoià i el Comtat. Según Segura Martí(1990:119) los paneles de esta empresa se pueden datar entre la postguerra y mediados de la década de 1950.

San Isidro viste traje de los antiguos labriegos de Castilla con pantalones azules, botas marrones, blusa larga marrón y capa sobre los hombros azul. Sobre su lado derecha porta un morral. Se halla arrodillado en el suelo y con las manos unidas sobre el pecho en actitud de orar. En segundo plano un ángel con la ayuda de dos bueyes ara el campo.

A 26 de marzo de 2016 faltaba un azulejo situado en la parte inferior centro y 3 azulejos que formaban los bordes. Fue EXPOLIADO en el año 2021.

Este retablo está inspirado en láminas devocionales como esta hallada a la venta en todocolección.net y cuyas dimensiones son 26 x 19 cm.

SAN ISIDRO

San Isidro (Madrid 4-4-1082 ; 30-11-1172). Sus padres eran colonos mozárabes que repoblaron los territorios recuperados por Alfonso VI y se instalaron en el arrabal de San Andrés en Madrid. Ante las razias musulmanas su familia se refugio en Torrelaguna donde se desposó con María Toribia (Santa María de la Cabeza). Falleció en 1172 y fue enterrado en el cementerio de la iglesia de San Andrés en Madrid. El rey Alfonso VIII en agradecimiento al santo por su intervención en la victoria de las Navas de Tolosa (1212) contra los almohades levantó una capilla en su honor en la iglesia de San Andrés y colocó su cuerpo incorrupto en la llamada arca “mosaica”. Uno de los cinco primeros milagros es el milagro de los bueyes: según el cual al ser espiado por su amo, tras la acusación de que abandonaba el trabajo para rezar, éste viO cómo los bueyes aran solos tirados por un ángel.

Fue beatificado por Paulo V en 1619 y canonizado por Gregorio XV en 1622. Su festividad se celebra el 15 de mayo, según Wikipedia por ser la fecha en la que en 1212 su cuerpo incorrupto fue trasladado a la iglesia de San Andrés.

Sus restos se hallan en un arca mortuoria en el altar mayor de la Colegiata de San Isidro en Madrid.

Es patrono de la recolección de cosechas y frutos, de los labradores españoles y de la Hermandades de Labradores y Ganaderos de toda España.

También es patrono de la filà Llauraors de Xixona, presidiendo una escultura suya la kábila de esta filà.

Posee una ermita en Alcoy. Hay paneles cerámicos devocionales en: Alcoy, Ibi y Cocentaina.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

125 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE EMILIO CASTELAR

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

Hace 125 años, el 25 de mayo de 1899, moría en San Pedro del Pinatar (Murcia) el gran tribuno y célebre orador Emilio Castelar, que fue presidente de la I República española y que tan vinculado estuvo toda la vida a Sax y a los amigos que aquí tenía, acontecimiento que causó una honda consternación y pesar en Sax.

Así se recoge en el acta de la sesión ordinaria del día 8 de junio de 1899, siendo alcalde-presidente don Secundino Senabre Gil:

“… El Señor Presidente profundamente emocionado dio cuenta al Ayuntamiento del fallecimiento ocurrido el día 25 de mayo próximo pasado del gran patricio, maravilloso tribuno e ilustre estadista Excmo. Señor don Emilio Castelar, conocido personalmente de todos los presentes y amigo entrañable del exponente. Que por ser una honra Nacional, el Gobierno de S. M. había acordado costear los gastos de su entierro y funerales y que casi todos los pueblos de España habían hecho y estaban haciendo demostraciones de sentimiento que perpetúen su memoria y que Sax no debe ser menos por haber tenido el honor de albergarlo en distintas ocasiones, a veces por largas temporadas.

Enterado el Ayuntamiento de lo expuesto… por unanimidad y con manifiesta emoción acordó hacer constar en acta el profundo sentimiento causado por el fallecimiento del inmortal hombre de Estado Excmo. Señor Don Emilio Castelar quien por sus virtudes y maravilloso talento no sólo es honra Nacional sino admiración del mundo; asociarse al duelo general de España, comunicándolo así a la familia del finado y al director del periódico “El Liberal”; celebrar unos solemnes funerales en la Iglesia parroquial de la villa, costeándolos de fondos municipales; colocar dos piedras de mármol en la calle que lleva su nombre y colocar también pequeñas lápidas en las casas donde ha residido en esta población que perpetúen su recuerdo”.

La calle citada, dedicada a Castelar en 1893 es la actual Ancha Vilaje; tras el fallecimiento del ilustre orador, se decidió dar su nombre a la céntrica que desde entonces lleva su nombre.

Fuente: https://saxdigital.com

EL TROPEZÓN

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

En 1739, se definía como tropezón como que tropieza mucho, además de identificarlo también como tropiezo, y para aclararlo añadía, aquella frase «si a la rueda de mi ama son tropezones, y barrancos, por qué se quejan de sus vaivenes». Cada uno que piense e interprete dicha frase como quiera. Lo cierto es que en un sentido más general, cuando nos referimos a la acción de tropezar, echemos manos de aquel proverbio que dice: «el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra», sabiendo que tiene un significado más allá de lo puramente material y se interioriza en el mundo de las actitudes humanas que, en ocasiones, hacen que el ser humano deje a un lado al razonamiento y no distinga lo que la experiencia puede enseñarle para no repetir una conducta que le lleve a equivocarse en idéntica situación. Dicho así, volverá a tropezar en la misma piedra, cayendo en el error. Lo que para algunos contrarios suyos significaría un triunfo. Pero, es difícil el reconocer por parte del que yerra que puede darle el éxito a los demás. De esta forma, son pocos aquellos que sienten lo que Caralampio Ruiz «el Sabio» nos apuntaba en una de sus frases de «mundología caralampiana»: «me alegra equivocarme, porque, así triunfan los demás».

Hasta aquí, unas reflexiones sobre tropezones, tropiezos, trompicones, o resbalones, que nos llevan de la mano a un hecho acaecido el 19 de noviembre de 1913, teniendo como protagonista al obispo de Orihuela, Ramón Plaza y Blanco, que había entrado en la capital de la Diócesis cabalgando en una mula, tal como manda la tradición, el domingo 16 de dicho mes y año.

La circunstancia fue la siguiente: en la mañana del primero de esos días, al bajar del Palacio Episcopal para dirigirse al Convento de Capuchinos, para celebrar una misa, sufrió una caída sin mayores consecuencias, aunque no se especifica si resbaló o tropezó. Lo cierto es que desde que llegó a Orihuela, al margen de vivir toda la solemnidad y el entusiasmo de su entrada y algunos actos festivos celebrados por este motivo, en sucesivos días llevó a cabo una ajetreada agenda de visitas protocolarias como la que hacíamos referencia a los Capuchinos que, en esas fechas disfrutaban con la presencia del oriolano nacido en La Aparecida, fray Francisco Simón Ródenas, obispo de Equino y dimisionario de Santa Marta en Colombia. Primeramente, la visita fue a la Patrona de Orihuela, Ntra. Sra. de Monserrate en su Santuario, y en días sucesivos fue obsequiado con una velada literario-musical en el Seminario de la Purísima Concepción y Príncipe San Miguel; en el Colegio de Jesús María, y en el Colegio Santo Domingo, regido por la Compañía de Jesús, en el que fue agasajado con un almuerzo.

En esos días del mes de noviembre, Orihuela vivía las representaciones en el Teatro Circo de la Compañía de Villagomez, con la primera actriz, Teresa Molgosa, que el día 14 puso en escena fuera de abono la obra de José Zorrilla «Don Juan Tenorio» y al día siguiente el melodrama del francés Gastón Leroux «El misterio del cuarto amarillo», traducido por Gil Parrondo. Es curioso resaltar algunos de los anuncios que aparecían en la prensa oriolana de esas fechas, como los comercios de tejidos de la Calle Mayor de José Marín Garrigós, La Alhambra, Casa Rafael y Eleuterio García. Así como El Globo en Alfonso XIII y La Gran Vía, en Calderón de la Barca.

Por otro lado, la fábrica de gaseosas y cerveza «El Oriol», en la Calle San Agustín; el Hotel La Catalana en Alfonso XIII; los chocolates de Santoro Hermanos; la clínica de Ángel García Rogel y Eusebio Escolano Gozalvo en la Calle San Pascual, que ofrecían la vacunación contra la fiebre tifoidea. Y si se precisaba servicios funerarios, «La Última Verdad», de los hermanos Antonio y Manuel Moñino en la Calle San Juan.

Así se vivía en la Orihuela de 1913, en la que por esas fechas con motivo de la entrada del obispo Plaza, fue visitada por el diputado a Cortes por este Distrito, Manuel Ruiz Valarino, hijo del que fue ministro en varias ocasiones Trinitario Ruiz Capdepón.

La Excma. Corporación Municipal, el día 20 de noviembre estaba presidida por José Ferrer Lafuente como alcalde, y en esa fecha el nuevo obispo visitaba a dicha Corporación, para lo cual a las diez de la mañana se reunían los concejales: José María Franco, Antonio López, Augusto Pescador, Adolfo Wandosell, Antonio Iborra, Luis Ibáñez, José María Alonso, Manuel Ferris, Manuel Miravete, Juan Carrió Pastor y el secretario Matías Pescetto. A dicha hora llegó el obispo acompañado de su secretario particular Elías Abad Navarro, siendo recibido en la puerta de la Casa Consistorial por los miembros de la Comisión Permanente de Festividades.

En la antesala del Salón de Sesiones, fue cumplimentado por el alcalde y el resto de la Corporación bajo mazas. El alcalde cedió el sillón presidencial al prelado, pasando a continuación los concejales a besarle el anillo. Tras mostrar el obispo su agradecimiento y satisfacción por todas las atenciones que había recibido decía que «todos serán mirados y atendidos por él con el mismo interés, pues es su propósito prescindir del origen político de cada uno». A continuación, le contestó el alcalde diciendo: «que todos dejarán al entrar en Palacio sus ideas políticas y no tendrán más miras que las del respeto y cariño al Prelado».

El obispo Ramón Plaza y Blanco, a pesar de que un día cayó porque tropezó o resbaló al salir del Palacio Episcopal, entró con buen pie en Orihuela, lo que le hizo ganarse el aprecio de todos los oriolanos.

Fuente: https://www.informacion.es