ELDA EN LA ORDEN DE SANTIAGO

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Hacía escasos nueve meses que la posesión de la aljama y alquería de Elda habían sido concedidas al caballero de origen germano Guillén “el Alemán” por el infante don Alfonso (futuro rey Alfonso X el Sabio) tras la conquista del reino de Murcia y el establecimiento de la frontera entre los reinos de Valencia y Murcia por el Tratado de Almizra, en marzo de 1244.

A los escasos meses de aquel primer señorío feudal sobre las poblaciones andalusíes del valle de Elda (Elda, Petrer y Xinosa), un 20 de enero de 1245, hace la friolera de 779 años, la villa y castillo de Elda pasaban, con toda la vall, a manos de la todopoderosa orden militar de Santiago, según convenio firmado aquel día en la villa de Ocaña, entre el hijo de Guillén el Alemán, a la sazón señor de Elda y Pelayo Pérez Correa, gran maestre de la Orden de Santiago. Acuerdo alcanzado en cumplimento de la voluntad testamentaria del propio Guillén el Alemán.

En virtud de aquel acuerdo, su hijo Enrique, en representación de la última decisión paterna, cedió Elda y su castillo a favor de los santiaguistas a cambio de 3.000 maravedíes alfonsíes, cuatro caballos, cinco mulas y otras provisiones para que Enrique pudiera volver a su patria:

“…nos, don Pelay Perez … reçibiemos el castiello de Ella de don Arnalt el Aleman et de su fijo Enrrique por don Guillen el Aleman, que lo dio a la nostra Orden por su alma…”

Elda y su castillo permanecieron en manos santiaguistas durante 12 años (1245-1257) hasta abril de 1257, cuando por privilegio real de Alfonso X de Castilla incorporaba a la corona las villas y castillos de Elda, Callosa (de Segura) y Catral, cediendo por contrapartida a la orden de Santiago las villas y castillos de Aledo y Totana, todas ellas en el reino de Murcia.

“E estos lugares sobredichos (Aledo y Totana) le do por camio de Ella que di al inffante don Manuel, mio hermano…”

Será en este momento, cuando Elda pase a integrarse en el señorío del infante don Manuel, creado en 1248 por Fernando III de Castilla a favor de su hijo. Alfonso X entregará la villa y castillo de Elda a su hermano el infante don Manuel con motivo de su boda con doña Constanza, hija del rey Jaime I de Aragón.

Elda se integraba así en el núcleo primigenio de la conocida como “tierra de don Manuel” o señorío de Elche (posteriormente de Villena) que con posteriores y sucesivas incorporaciones se extendió desde las actuales tierras manchegas de Albacete y Almansa hasta el mar Mediterráneo, quedando incluidas en él las villas de Elche, Crevillente, Aspe, Chinosa, Monóvar, Elda y Novelda con su castillo de la Mola.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EL AUTÉNTICO ROSTRO DE SAN VICENTE FERRER

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Se le puede imaginar un rostro ascético, inflamado por la fe; se le puede pintar, o modelar, delgado tras las largas caminatas, sereno y pensativo, o turbado por el peso de los pecados del mundo. Pero la realidad es que, aunque le seguían multitudes y era recibido en palacios, nadie tuvo la ocurrencia de dibujar, pintar o esculpir un retrato del predicador San Vicente Ferrer. Docenas de artistas, con el paso de los siglos, nos han dejado imágenes del santo; y han configurado un arquetipo sobre él. Sin embargo, entre miles de imágenes y estampas, solo hay una pequeña iglesia, en una ciudad francesa, que puede afirmar, y afirma, que tiene su primer retrato: el que fue labrado por alguien que lo vio en persona.

Hay que ir a Vannes, en la Bretaña francesa, donde el santo murió en 1419, y donde está enterrado. Hay que ir a la bahía de Morbiham, al Port Blanc, y tomar un pequeño barco turístico para llegar, en diez minutos, hasta la Isla de los Monjes (Ile-aux-Moines) una de las que pueblan la bahía, famosa por los criaderos de ostras. Ya en la isla, hay que caminar hasta la parroquia, dedicada a San Miguel. Allí, destacado, a la izquierda del presbiterio, vamos a encontrar el busto, labrado en madera, oscuro de tantas restauraciones y barnices, de San Vicente Ferrer. El que representa su vera efigie.

La guía oficial del templo lo explica. «El busto fue esculpido por un burgués de Vannes que, 36 años después de su muerte (del santo) quiso fijar los rasgos que conservaba en su memoria». «Es la primera y la más antigua imagen de San Vicente Ferrer», afirman. Una escultura que figuró cerca de su tumba desde 1455 -el año de su canonización por el papa valenciano Calixto III- en el coro de la catedral románica de Vannes.

Un reportaje del periodista, viajero y gastrónomo Dionisio Pérez (1871-1935), publicado en nuestras páginas en el año 1927, nos ha dado la primera pista. Desde ese trabajo, cargado de muchos datos curiosos, se pueden rastrear los avatares de un enterramiento que los valencianos siempre hemos tenido en el catálogo de las asignaturas pendientes. Los estudios de los valencianos Ernesto Martínez Ferrando y José Sanchis Sivera, así como los de otros expertos franceses, ayudan a jalonar los muchos cambios -quizá habría que decir tumbos- que los restos del santo, y sus reliquias, han dado durante cinco siglos largos. Porque San Vicente fue enterrado en el coro de la catedral de San Pedro de Vannes, en una cripta-pasadizo que daba al transepto del templo, para favorecer el contacto con los fieles. Que, desde su muerte, primero, y luego desde su canonización, acudían atraídos por la devoción, los milagros y la eficaz protección que el santo ejercía contra la peste.

La noticia de la canonización trajo mejoras en la capilla dedicada al santo. Rodeada de exvotos, allí estuvo la escultura hecha desde la memoria de un artista desconocido. Los dominicos pleitearon por los restos del santo contra el clero de Vannes, protegido por los duques de Bretaña; su devoción era una buena fuente de ingresos y también un baluarte político para el ducado. La cabeza y los hombros del santo se presentaban en una urna y el resto de las reliquias, en otra. Pero todo eso se alteró cuando las tropas de Felipe II tomaron la plaza de Vannes (1596) y empezó a correr el rumor de que San Vicente, ya convertido en un claro emblema bretón, podía ser trasladado a España y a su ciudad natal, Valencia.

Escondieron en la sacristía a San Vicente Ferrer y dice el viajero Dionisio Pérez que, en 1636, cuando Dubuisson fue a ver los restos para redactar una descripción culta de los bienes artísticos de la Bretaña, no había forma de encontrarlos, de discreto que era el lugar del escondite. En 1658, dieron a San Vicente un nuevo emplazamiento y la «estatua de madera fue relegada a una capilla», nos dice la guía de la Isla de los Monjes. Los estudios valencianos fechan la gran reforma de la sepultura en 1777, dato más lógico porque encaja con la reclamación que una dama noble, propietaria a la sazón de la isla, hizo al cabildo sobre la cuestión.

En efecto, Jeanne Suzzane Touzée de Grandisle pidió el busto del santo, los capitulares accedieron en 1780 y desde entonces está en la parroquia insular. Donde también vivió, como la iglesia misma, períodos de esplendor… y de abandono en un almacén. La parroquia de Ile-aux-Moines, pongamos fechas, es neo-románica, se construyó en 1802 y ha sido restaurada tres veces, la última en 1931. En la reforma de 1902 es cuando la efigie de nuestro San Vicente Ferrer fue instalada en un lugar de honor para la veneración de todos los bretones.

Todo indica, y son varios los testimonios coincidentes, que fue el historiador Pierre Henri Fages quien, en 1883, redescubrió el famoso busto medio abandonado en la parroquia de la isla y puso en valor no ya su autenticidad sino la fidelidad del rostro al canon establecido por quienes describieron el aspecto del santo. Fages, había ido a documentarse para la gran biografía en dos tomos que publicó en 1902 sobre el santo valenciano y sus predicaciones; se trata de un libro clave, editado en Valencia en 1903, con traducción de Antonio Polo de Bernabé.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

XIXONA EN 1904

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

¡Un año y medio!, sí, un año y medio tuvieron que esperar nuestros abuelos para poder celebrar las fiestas de Moros y Cristianos de 1904. Ese año en vez de vestirse con sus trajes en enero, tras la tareas invernales del campo y de la venta del turrón, lo iban a hacer en pleno verano, en el mes de agosto.

Si volvemos la vista atrás veremos que existen ciertos paralelismos entre la Xixona que conocieron nuestros abuelos y la actual. Desafortunadamente, aunque ha pasado un siglo, la población está estancada, más bien en ligera recesión; pues en 1904 el censo de habitantes ascendía a los  7.083 y ahora oficialmente 7.032.

La situación económica en la que se encontraba el municipio no era nada boyante, todo lo contrario. Eran tan grandes las dificultades por las que atravesaban las arcas municipales, que incluso las autoridades municipales se plantearon suspender las fiestas del Corpus Christi al no poder hacer frente a sus gastos. Sin embargo, debido a la gravedad del asunto, recapacitaron: “que los expresados festejos, han venido celebrándose sin interrupción, y al suspenderse tan arraigada costumbre, heriría los sentimientos religiosos de esta localidad, a la vez que quedaría esta corporación en una situación deprimente ante sus administrados, proponía al Ayuntamiento, se sirviera acordar, se solicite del Señor Gobernador Civil de la Provincia, la necesaria autorización, para poder satisfacer, fuera de turno trescientas pesetas, como subvención para la predicación de la Cuaresma, y novecientas cincuenta  pesetas que se calculan que habrán de invertirse en los antes indicados demás festejos”.

La base económica seguía siendo la agricultura, basada en el cultivo de cereales, la aceituna, la almendra y de vid; aunque la industria turronera poco a poco va creciendo. Se está produciendo la primera fase de la industrialización con la introducción de la maquinaria impulsada a vapor. Un ejemplo podría ser la instancia presentada ante el pleno municipal el 28 de junio de 1904 por “Don Fernando Monerris Sirvent, en solicitud de autorización para instalar un motor a vapor de fuerza cuatro caballos nominales en la casa Pósito que posee en arrendamiento, situada en la calle del Vall”.

Los empresarios turroneros habían unido sus fuerzas a principios de siglo https://bgarrigos07.wordpress.com/2020/09/14/la-creacion-del-gremio-de-turroneros/ y en 1903 el “Gremio de Turroneros” solicitaba al Ayuntamiento autorización para utilizar el escudo de la ciudad como sello de garantía de sus productos. Tal era su pujanza que tenía su sede en el edificio nº 1 de la Calle de Alfonso XIII  (actual Avinguda de la Constitució-La Plaça).

El consistorio municipal tenía una gran preocupación: se había quedado sin sede. En 1903 el edificio del Ayuntamiento fue declarado en ruina teniéndose que buscar una nueva ubicación. Así el 20 de septiembre de 1904 se decide que se “adquiriera el edificio donde hoy se halla domiciliado la sociedad Nuevo Casino de Jijona, el cual, según manifestación de su propietaria Doña Ligoria López Planelles, lo cedía en venta al municipio para Casa Consistorial, por su justo valor”.  Este edificio era una construcción de nueva planta, que apenas había sido utilizada y que se encontraban en la  calle más espaciosa y con los edificios más modernos, la calle Alfonso XIII. Esta compra se formalizará el 12 de agosto de 1905 por valor de 3000 ptas., trasladándose de inmediato las oficinas municipales y el juzgado al nuevo edificio. Tras un siglo este nuevo y brillante edificio va a ser reformado profundamente y el Ayuntamiento ahora tampoco posee una sede.

En 1904 la trama urbana de la ciudad de Xixona se extendía por el actual casco antiguo. En 1886 con la creación de la Plaça de Alfonso XIII, la ciudad empezaba a extenderse a los pies de la antigua muralla, tomando como punto de expansión el antiguo Portal de la Vila, situado al final de la calle El Vall. Inicialmente se diseñó un espacio de 82 metros de largo por 23 metros de ancho, que llegaba hasta el callejón del Maestro Puyo.

En 1904 el Ayuntamiento decide proseguir con la ampliación de esta calle. El 15 de mayo se decide:

“1º.-Prolongar la calle de Alfonso XIII, hasta el muro del llamado huerto de D. Marcos Aracil Eiximeno. (Hasta las puertas de la actual Societat El Trabajo)

2º.-Ensanchar 2 metros por el lado que aún se halla por edificar la travesía o callejón que comunica con la calle de Loreto”. (Actual Carreró d’Enric Puyo).

Las gestiones fueron muy rápidas; pues el 9 de agosto ya se ha llegado a un acuerdo con los propietarios de los terrenos: D. Manuel Sirvent Miralles y Primitivo Rovira Soler. D. Manuel Sirvent Miralles cede al Ayuntamiento una superficie de 754 m2 de  36 metros de largo, por 20,95 de ancho , mientras D. Primitivo Rovira Soler cedió 36 m2 , formada por  2m de ancho por 18m de largo junto a su propiedad para ampliar el callejón que comunica la Plaça con la calle Mare de Déu de l’Orito. Con esta nueva ampliación la Plaça alcanzó las puertas de la actual Sociedad El Trabajo. Allí el muro que delimitaba las tierras de D. Marcos Aracil, puso momentáneamente fin a esta expansión.

La mejora de las comunicaciones era otra iniciativa municipal, por un lado habían comenzado unas obras para mejorar la carretera con Torremanzanas y por otro, el 16 de febrero se acuerda  “que el Alcalde, se dirija al Sr. Ministro de Agricultura, Industria y Comercio y Obras Públicas solicitando la desviación de la carretera de Játiva a Alicante, en su travesía por esta población, dirigiéndola por las afueras de la misma, en evitación de innumerables perjuicios y molestias a este vecindario, que ocasiona su tránsito, por las dos principales calles en que se halla establecidos los comercios e industrias”. Esta sería la primera petición del desvío, que como bien es conocido, no tendría ningún éxito.

Los destinos de nuestra ciudad estaban en manos de los siguientes señores: alcalde presidente D, Joaquín Aracil Bellot; tenientes de alcade; D. Joaquín de Scals Rovira, D. Vicente Rovira Belda y D. Vicente Garrigós Bernabeu y concejales: D. Francisco Giner Iborra, D. Antonio Hernández Mira, D. Francisco Carbonell Alcaraz, D. Manuel Verdú Monerris, D. Severino Pico Carbonell; D. Bautista Miralles Garrigós, D. Vicente Sirvent Soler, D. Antonio Aracil Rico, D. José Cremades Coloma y D. Luis Planelles García.

Ese año de 1904 es especialmente significativo para la familia festera.

El 19 de julio de 1904 el pleno del Ayuntamiento de Xixona autorizó el cambio de fechas de las fiestas de Moros y Cristianos: A continuación, por el Sr. Presidente se expuso: “Que desde tiempo inmemorial sufraga esta corporación los gastos, que en honor de San Sebastián Martir, celebra esta ciudad. Lo insoportable de la temperatura del mes de enero, en que la fiesta del santo se halla inscrita, ha impedido casi siempre, que los festejos acordados por el municipio, hayan tenido la brillantez que los mismos requieren, y que los forasteros, que tanto beneficio reportar a la población, concurran a ella, por lo que atendiendo a los deseos y manifestaciones de la inmensa mayoría del vecindario dejaron de llevarse a efecto en dicho mes las tradicionales fiestas de Moros y Cristianos, y otras de costumbre para que tuvieran lugar durante el verano, y en la época o días, que se estime más convenientes. En consideración a lo anteriormente expuesto, y de que por tradición se celebran los festejos en honor de aquel invicto mártir, por un milagro obrado en esta época, sumando con que el día del patrono titular, san Bartolomé, lo es el veinticuatro del próximo mes de agosto, en que ya están terminadas las faenas de recolección de granos y han regresado a la población muchísimos jornaleros, que han salido en busca de trabajo, propone al Ayuntamiento, se sirva acordar, que durante la última decena del indicado mes de agosto se celebren por este municipio , en honor de ambos patronos, grandes festejos y feria, y que se solicite la necesaria autorización del Sr. Gobernador Civil de la provincia, para poder verificar el  pago del gasto voluntario de 2750 ptas., que restan de la consignación, que figura en presupuesto para funciones y festejos, fuera de turno que establece el R.D. diciembre de 1902.”

“Los señores del Ayuntamiento acordaron unánimemente hacer suya esta proposición del Alcalde, y desde luego se proceda por esta comisión de festejos, a la organización de las mismas, para que revistan el lucimiento que corresponde a los gastos que con ellos ocasionen y respondan a la importancia y cultura de la población.”

Como venía siendo tradicional el Ayuntamiento editó un programa de actos para repartirlo entre sus conciudadanos anunciando las fiestas del 21 al 31 de agosto; los tres días de fiestas mayores se celebraron los días 22, 23 y 24 de agosto.

BIBLIOGRAFÍA

BERNABÉ RUIZ, José, “Origen de la Plaça. Una crónica a través de los documentos”, Programa de Fiestas de Moros y Cristianos, Xixona, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, 1995, pp 46-49

CENTRE D’ESTUDI CONTESTANS ,”Apunt biogràfic de José Llopis Sala”, El Programa,  Xixona, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, 2003, pp 207-215

GARRIGÓS SIRVENT, Bernardo, “Crónica de las Fiestas de Moros y Cristianos en el año 1879” Programa de Moros y Cristianos de Xixona, Xixona, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, 1992, 2 páginas.

– “Xixona (1)”, Memoria Gráfica de Alicante y Comarca, Alicante, ed: Información, 1998, pp. 337-344.

– “La comercialización y venta del turrón a finales del siglo XIX”, El Programa, Xixona, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, 2002(b), pp 195- 202.

-«1904: Festes en agost», El Programa, Xixona, 2004, pp. 207-214.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

EL TEMIDO CUCALA

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

El historiador local Arcadio Llistar, monárquico constitucionalista, al narrar los ataques del grupo absolutista a Castellón en 1873, no se reprime en revelar el odio irreconciliable entre los dos cabecillas del carlismo, Cucala y Vallés (aunque no lo refiere, posiblemente la inquina viniera de la controversia entre el grupo de la capa, al que pertenecía Vallés, encabezado por el marqués de Villores y el de la manta, de Cucala) por más que declara una marcada simpatía por el primero al que atribuye una mayor caballerosidad y sensatez estratégica, frente al xivertense, de quien escribe que «desconociendo por completo el arte de la guerra, era atrevido por su propia ignorancia». Sin embargo, Vicente Meseguer, en su ponderado estudio sobre el guerrillero, lo reivindica como «un hombre honrado y de reconocido prestigio, dotado de una especial aptitud en el trato con la gente de este país».

Impetuosas acciones

El temido Cucala, además de los ataques a puestos de carabineros y de la Guardia Civil, para apoderarse de armas y municiones y sabotear el ferrocarril, destruyó también puestos y postes del telégrafo para obstaculizar la transmisión de informaciones sobre sus movimientos. La fama de su agresividad, incrementada por la muerte de su hermano Roque en Alcalá, se extendía por sus impetuosas acciones en la comarca de la Plana.

La bisabuela paterna del autor de este texto, hermana del escritor Ribelles Comín, tenía habitualmente en su boca una cancioncilla bilingüe, aprendida de su madre en ese tiempo, que con jocosa ironía, expresaba el temor que despertaba en Castellón el boinaroja de Alcalá: «Levántate soldado que las doce son, / ya viene Cucala con su batallón. / Que venga o que no venga, déjalo venir, / toca la trompeta i apreta a fugir».

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

EL PATRIMONI DE BENIMODO

RAFAEL LÓPEZ ANDRADA, CRONISTA OFICIAL DE BENIMODO

Benimodo és un municipi de la Ribera Alta que compta amb un magnífic patrimoni, tant cultural com natural. El patrimoni arquitectònic ofereix diversos edificis i llocs d’interés: l’Església Parroquial de la Puríssima Concepció és el monument més ressenyable, construïda en el segle xviii sobre una altra anterior, que sembla va ser edificada en el segle xvi sobre una antiga mesquita; l’Antic Casino Republicà, construït en 1931, és un dels edificis més representatius de la localitat, d’estil eclecticista amb algunes influències de l’historicisme arquitectònic, del racionalisme i de l’art déco; el Cementeri Municipal, construït l’any 1924 és obra del prestigiós arquitecte Carlos Carbonell Pañella i està emmarcat estilísticament dins de l’art déco. Altres edificis d’interés a destacar són les Antigues Escoles Públiques (1934), l’Auditori Municipal (1987), la Casa de la Cultura (2007), així com cases dels més diversos estils i antigues cases de camp.

A l’interior de l’església trobem una imatge tallada en fusta d’un Crist crucificat d’autor anònim que s’atribueix al segle xviii i un retrat del rector Soria pintat a l’oli per Francisco Pons Arnau en 1909. Ambdós obres han estat restaurades per l’Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació de Béns Culturals de la Generalitat Valenciana. A més, en el retaule de l’altar major es conserven dues columnes d’ordre corinti tallades en fusta que pertanyien a un altre anterior que va realitzar l’escultor Manuel Vergara l’any 1735. Menció especial mereixen les campanes que s’allotgen en la torre campanar datades en 1729, 1742 i 1798, a més d’una altra més gran d’època actual que va substituir a una campana sinistrada que va caure mentre voltejava en les festes majors de 1999. El conjunt de campanes continua sonant amb els tocs habituals.

Respecte a l’arquitectura industrial, cal ressenyar l’almàssera d’Ocheda (1929), la Casa de Màquines de Ressalany (1933) i el Molí d’Arròs (1950). Convé destacar igualment les fonts centenàries de les places Major i de Machí, així com una magnífica col·lecció de plafons ceràmics devocionals de finals del s. xviii i principis del xix, dedicats als Sants de la Pedra, sant Felip Benici, sant Antoni de Abat, sant Vicent Ferrer, Mare de Déu del Carme, Crist de Zalameda, santa Bàrbara, etc., que es troben repartits pels carrers del nucli antic.

El patrimoni històric i cultural es completa amb uns emplaçaments arqueològics que es troben al terme municipal i nucli antic, i que són testimoni del pas de diverses civilitzacions: Poblat del Puntal del Barranc de les Coves (Bronze inicial), Coves del Truig (Bronze ple), Alteró de la Sénia (època romana) i Alqueria Islàmica (s. xiii-xv). En l’apartat documental cal significar l’existència d’un valuós Arxiu Històric Municipal i de l’Arxiu Parroquial.

D’altra banda, Benimodo és posseïdor d’unes arrels i d’un patrimoni immaterial singular i ric, que es troba representat principalment per la música tradicional, tant profana com religiosa, i que abasta pràcticament tots els gèneres: música tradicional valenciana, cants, danses, balls populars, cants religiosos, cants profans, música de banda… que es van desplegar al municipi des del segle xviii fins a la primera meitat del segle xx. Al respecte, cal destacar de tot el repertori musical les següents peces: Jota de Benimodo, Bolero de Benimodo, A la din, din (cançó popular), En Benimodo, senyores (cançó popular), Dones no tingau perea (cançó de Nadal), els Passos – Viacrucis (cant religiós), Gojos a sant Felip Benici, Gojos a sant Bernat Màrtir, Gojos a sant Antoni de Pàdua, Himne a Benimodo…

Pel que fa al patrimoni natural, cal assenyalar que al terme municipal es localitzen dos espais protegits de gran valor mediambiental, declarats Paratge Natural Municipal per la Generalitat Valenciana: el paratge de les Coves del Truig, un espai abrupte i muntanyós, amb una flora característica de la zona i que acull un emplaçament arqueològic de l’edat del bronze, i el paratge dels Ullals del riu Verd, un brollador d’aigua a nivell de terra on naix aquest riu, afluent del Xúquer, que és una zona humida protegida pel seu alt valor ecològic, on viu i es reprodueix el samaruc i altres especies amenaçades o en perill d’extinció.

Fuente: https://www.benimodo.es

BUGARRA ACOGE LOS III PREMIOS DE EL PERIÓDICO DE AQUÍ EN LA SERRANÍA

JUDITH CELMA

Todo listo para los III Premios de la Serranía organizados por El Periódico de Aquí. La gala tendrá lugar el próximo lunes, 22 de enero, a las 19:30 horas en el Teatro Auditorio Unión Musical de Bugarra. Una cita que pretende reconocer el talento y el trabajo de personas, instituciones, empresarios, comerciantes y asociaciones de los municipios que conforman esta comarca valenciana.

“Desde El Periódico de Aquí, queremos agradecer al Ayuntamiento de Bugarra la apuesta porque este rotativo organice en la localidad la octava edición de estos galardones, que ‘fan poble i fan comarca’, tan consolidados”, ha explicado el presidente del Grupo El Periódico de Aquí, Pere Valenciano.

Antes del vino de honor, que pondrá fin al evento, el público podrá disfrutar de la actuación de Lucía Casani, participante de La Voz Kids en 2019 y finalista de Idol Kids en 2022. Además, se sortearán dos lotes de naranja por cortesía de Mas de Bondia y la cooperativa Cobatur.

Desde el Grupo El Periódico de Aquí, invitamos a todas aquellas entidades, asociaciones, empresas e individuos interesados a asistir, aunque se ruega confirmar asistencia a través del correo electrónico secretaria@elperiodicodeaqui.com o de los teléfonos 611 624 192 o 603 922 690.

GALARDONADOS 2024

En la categoría TURISMO, el galardón será para la Mancomunitat del Alto Túria por  sus iniciativas en materia de turismo sostenible.

El premio ESPECIAL será para la Fundación Caja Rural de Villar del Arzobispo por las labores de recuperación y rehabilitación del edificio de El Patronato.

El CRONISTA OFICIAL DE CHULILLA, VICENT SEBASTIÁN-FABUEL recibirá el premio a su TRAYECTORIA PROFESIONAL por su labor divulgativa sobre la historia y patrimonio de la comarca.

La Fundación del Olmo, de Aras de los Olmos, recibirá el premio en materia de SOSTENIBILIDAD por contribuir a la transición del medio rural hacia modelos sostenibles sin ánimo de lucro.

Por su parte, el premio PATRIMONIO irá para la Fundación María Antonia Clavel de Chelva, por la restauración de una de sus propiedades más relevantes, el Palacio Vizcondal del municipio.

La EMPRESA que más ha destacado este año según el jurado ha sido Cabesan, un negocio familiar de Bugarra especializado en la producción sostenible de frutas de gran calidad desde 1966.

En la categoría CULTURA, el premio de esta tercera edición de los premios en la comarca será para el Festival Alcublart, cuya primera edición se celebró el año pasado. Se trata de un festival de arte urbano que busca expresar la belleza de la localidad a través de la pintura.

El premio GASTRONOMÍA será para el mercado de la trufa valenciana que se celebra en Chelva, potenciando el turismo en la localidad.

El premio TRADICIÓN irá a la labor de la asociación de gancheros del Túria.

Este año, Joaquín López Balaguer, alguacil municipal de Villar, conocido como ‘Chimo Corbellica’, recibirá el merecido premio A TODA UNA VIDA.

En lo respecta a la categoría MEDIO RURAL, el galardón va directo al I Festival de Buitres de la Comunitat Valenciana.

El premio IGUALDAD lo recibirá Concha Daud, por su afán de acercar el arte a su pueblo y su comarca a través de su bodega familiar.

Finalmente, el premio AGRICULTURA será para el agricultor y ganadero de la comarca José Luis Pérez, fiel defensor del mundo rural y contra la despoblación.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

BORRIOL UNE FUERZA Y HABILIDAD EN SU MULTITUDINARIA ‘PUJÀ DEL RAVAL’

HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL

Borriol ha sido este sábado uno de los primeros municipios de la provincia que ha vivido su día grande en honor a Sant Antoni. Lo ha hecho en el conocido Dia de la Teia, cuyo acto estelar ha sido la célebre pujà del Raval, una competición única protagonizada por las caballerías de labor. Una recua de una docena de animales enganchados a un amplio carro con tendal, con el fin de superar el fuerte declive de la calle del Raval. Una vez más, el esfuerzo de los animales y la habilidad de los conductores para guiarlos con pericia han conseguido sortear el desnivel ante la expectante mirada de decenas de vecinos y visitantes.

En total, han recogido más de 30.000 kilos de leña, que los vecinos habían depositado en las aceras de sus casas a modo de donativo. En este caso, un tronco que el carro ha ido recolectando durante la jornada para formar la monumental hoguera de la plaza del Pou, a la espera de que empiece a arder esta noche a partir de las 22.00 horas.

La mañana ha sido realmente un espectáculo. Los obligats, el esforzado grupo organizador de la pujà, han trabajado denodadamente guiando las caballerías, restallando sus látigos en el aire, rodeados de numeroso público que aplaudía con vehemencia cada una de sus acciones.

‘Visca Sant Antoni!’

La participación ha sido una vez más multitudinaria y cada tramo superado era coreado por los presentes con gritos y aplausos y, por supuesto, el constante Visca San Antoni!. La llegada a su destino, el arreglo de la pira y las tareas de los ejecutores han sido, igualmente, presenciadas por gran número de borriolenses y amigos de la fiesta que cada año concurren a la cálida ceremonia de esta fiesta tan singular.

El alcalde, Héctor Ramos; el presidente de la Cofradía del santo, José Juan Sorolla Alcañiz; y el cofrade de honor, José Venancio Balaguer Escrig, han agradecido efusivamente la labor realizada por todos en el esplendor de la fiesta.

Resto de programación

Este domingo seguirán los actos en honor al patrón en Borriol. A las 11.00 será la misa, a las 17.00 tendrá lugar la procesión y, acto seguido, repartirán las tradicionales primes.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

SANT ANTONI

FRANCISCO PÉREZ-PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

En esta ocasión nos vamos hasta la calle de Sagunto, en medio del bullicio de la bendición de las mascotas, que es la más popular de las celebraciones que tienen lugar en la parroquia de San Antonio Abad, patrón y protector de los animales.

El origen de esta fiesta está en el hecho de que, en la Edad Media, había una terrible enfermedad, llamada ‘ergotismo’, que se contraía a causa del cornezuelo, un hongo de muy mala catadura que afecta al centeno. Y que si no se llevaba cuidado, pasaba a la harina y al pan de centeno, ‘el pan de los pobres’, el pan más barato, haciendo que la gente enfermera y con gran frecuencia muriera en muy malas condiciones, llenos de llagas que no cerraban. Por ejemplo, de una gangrena en las piernas que no tenía remedio y que hacía morir a mucha gente. Hasta el siglo XIV, por lo menos, esa fue una terrible enfermedad porque no había controles de calidad sobre la harina…

El remedio a aquella enfermedad, llamado ‘del Fuego del Infierno’, lo tenían unos frailes, los antonianos. Los que seguían el ejemplo de San Antonio Abad, el ermitaño. El enfermo se podía curar si iba a ver a los antonianos y estos hacían con él dos cosas: la primera, le tocaban las llagas con un báculo, con un bastón bendecido. La segunda… un cambio de dieta. Le decían que no comiera pan, o que comiera pan de harina de trigo solamente. Con esa recomendación, apartado el peligroso centeno, si había suerte, el enfermo se curaba. De ahí que los frailes antonianos tuvieran muchos seguidores en toda Europa y fundaran numerosas ermitas al borde los caminos.

Y de ahí que, en València, hacia 1333, se instalara aquí mismo donde estamos, al borde del camino de Barcelona, en lo que se llamaba Pla de Sant Bernat, una comunidad de antonianos, con su ermita y su enfermería. Que en realidad era una especie de posta sanitaria, un hospital de control, para los que venían del norte y podían llevar consigo la enfermedad. Se llamó el Hospital de los Cruzados. Pero los frailes atendían a todos los enfermos, vinieran de las Cruzadas o no… Y de ese hospital vino todo lo demás, el primer convento, el segundo, que fue regentado por los dominicos, y el tercero, que es el que ahora llevan los padres salesianos, dedicados a la enseñanza principalmente. Y con el convento, la iglesia, que primero fue medieval y ahora es neoclásica.

¿Todo eso qué tiene que ver con los animales? La respuesta no es fácil. Porque nadie sabe bien por qué Sant Antoni, que nosotros apellidamos ‘del Porquet’, aparece siempre pintado con un cerdo como acompañante. El santo que celebramos murió tal día como hoy del año 356, que ya ha llovido. Fue un ermitaño, hijo de padres ricos, que lo dejó todo para vivir en oración en cuevas y lugares desérticos de Egipto.

Toda su larga vida, y murió cuando tenía 105 años, se caracterizó por la pobreza, el ascetismo y la oración. Pero hasta aquellos lugares tan ásperos iba el demonio a tentarle y parece que se le aparecía tomando forma de animales, principalmente el cerdo. El santo resistió siempre cualquier tentación, era un tipo duro. Si alguien tiene interés puede consultar un cuadro del Bosco, Las tentaciones de San Antonio, en el que lo vemos aguatando el tipo, valientemente, rodeado de monstruos de toda clase, bichos feísimos, algunos de ellos parecidos al robot del Mago de Oz, con un embudo en la cabeza, y otros con pinchos y agujas.

Sea por lo que fuere, este santo, y su relación con el cerdo, hizo que los campesinos le consideraran benéfico, resistente y fuerte, para los dos animales de compañía preferidos en tiempos antiguos: el haca, el caballo, la mula, el burro que servía como herramienta para el trabajo del campo, y el cerdo, la mejor inversión doméstica, el ‘animalico’ que se sacrificaba para mantener a la familia durante buena parte del año. Llevar a bendecir a estos animales de la casa a la ermita de San Antón es una romería que se practica en toda España desde la Edad Media. Es una costumbre ancestral, que enseguida se convirtió en una de las Ferias del año.

Allá donde iban los labradores con sus animales, en día de fiesta, iban los que les vendían una azada, un cedazo o unas velas. Y que acudieran también los que vendían platos, cazuelas o botijos: l’escuradeta. Y también, claro está, los que vendían almendras, orejones, higos y el más cotizado de los Smarts de los viejos tiempos: el torrat o porrat, los garbanzos tostados, que en València se consumían por millones, como golosinas, desde los tiempos de los musulmanes, mucho antes que se conocieran las pipas de girasol o las rosas de maíz.

De esa cultura, la del porrat, los frutos secos, las aceitunas y los pepinillos en vinagre, viene ese mercadillo popular que vemos, que va acompañando a los valencianos, desde hace siglos, de fiesta en fiesta, de ermita en ermita, mientras cumple un calendario a lo largo del año. Sant Antoni, Sant Vicent, Sant Blai… y así hasta Santa Llúcia, en diciembre.

Pero ahora lo que más se lleva a bendecir son las mascotas. Son el signo de los nuevos tiempos. Poca gente tiene caballos ya, y mucho menos en casa. Lo que más abunda a la hora de la bendición son los perros y los gatos, que viven con nosotros por miles y miles. El otro día, consultando periódicos antiguos, encontré una crónica de estos actos, en los años cuarenta, donde el periodista, un poco espantado, escribió que se había llevado a bendecir nada menos que una tortuga. Pero todo cambia y ahora estamos viendo muchos animales de compañía, bastante animales exóticos y caballerías enjaezadas que viajan a la ciudad, tirando de preciosos carros, como si fueran ya entrañables objetos de museo.

El respeto a las tradiciones es lo que nos da un cierto vigor cultural, incluso podríamos decir identidad, en un mundo en el que ya todos usamos los mismos teléfonos, las mismas zapatillas, los mismos pantalones vaqueros… Un tiempo en que vivimos una vida cada vez más igual en ciudades que se van pareciendo como dos gotas de agua gracias a las mismas tiendas de franquicia.

Es estupenda la tradición y es estupendo que aquí aún conservemos dichos relacionados con esta fiesta. Incluso elegantes insultos: si alguien en València te dice ‘ver a rodar l’olivera’ te está llamando burro, animal de cuatro patas. Porque lo que hacían los arrieros y los labradores al llegar con sus bestias a la bendición de Sant Antoni era meterlos en el patio del convento y hacerles dar unas vueltas, de ritual, en torno al gran olivo que creció durante siglos en el centro. ‘Rodar l’olivera’ era propio de ser un burro en los modales o de entendimiento. Y tan famoso llegó a ser el dicho, que Cervantes lo mencionó en el Quijote, como signo de aprendizaje para los que no daban más de sí.

Claro que cuando el animal había dado vueltas al olivo, el labrador tomaba una ramita del árbol y se ponía sobre la frente como adorno y señal de protección.

Fuente: https://cadenaser.com

ÈXIT EN LA PRESENTACIÓ DE ‘SILENCI, QUE DORM’

Amb una sala d’actes plena de gent, MARCOS CAMPOS (CRONISTA OFICIAL DE MONTSERRAT) va presentar el passat divendres a la Casa de la Cultura el llibre ‘Silenci, que dorm’.

A la presentació van assistir la soprano Belén Roig, el pianista Francesc Gamó, Javier Llombart, en representació de l’Associació Espanyola Contra el Càncer (AECC), i l’alcalde Sergio Vilar.

Després de la presentació, l’autor va signar els llibres del públic, els beneficis de la venda es destinen íntegrament a la AECC. Una vesprada en la qual Montserrat va poder disfrutar de la cultura en bona companyia.

Fuente: https://www.facebook.com/hashtag/culturamontserrat?locale=es_ES

CABANES INMORTALIZA AL CRONISTA ANDREU CON UNA PLAZA EN SU NOMBRE

GUILLEM ANDREU VALLS quedará inmortalizado para la posteridad en Cabanes con el bautizo de una plaza del pueblo con su nombre. Ayer por la mañana se celebró el acto oficial del nombramiento, con familiares y vecindario presentes junto con representantes del consistorio. ANDREU FUE CRONISTA OFICIAL del municipio desde el 1958, y este año se conmemora el 25 cumpleaños de su muerte.

Se trata de una figura indispensable para conocer cómo es el pueblo hoy en día, puesto que también fundó la hoja parroquial de Cabanes en 1950, entre otras muchas cosas. Así pues, también fue nombrado hijo predilecto de Cabanes en 1993, con motivo del 750 cumpleaños de la Carta Pobla de la localidad.

Familiares y el alguacil del municipio, Andrés Casañ, fueron los encargados de destapar el nuevo nombre para la plaza.

Fuente: https://www.elperiodic.com