Harto conocidos son los versos de Antono Machado cuando dice aquello de ¿Tu verdad? No, la Verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela. Y no son solo unos versos de Las Soledades, una manera filosófica de hablar. Las preguntas básicas que, en una u otra forma de expresarse, han circulado por los caminos de la filosofía. Para un griego, por ejemplo, dice de algo que es, que posee un ser que es; un hebreo dice «así sea», es decir, amen. Para este la verdad es la voluntad fiel a la promesa; en cambio, para un griego la verdad es el descubrimiento de lo que la cosa es, o, como dice Ferrater Mora, de la cosa que es «antes de haber sido», es decir, de su esencia. Los griegos se ocuparon de la verdad como propiedad de ciertos enunciados, de los cuales se dice que son verdaderos. Pero, no sigamos por los vericuetos de estos intrincados caminos y dejemos por ahora de teorizar.
Reflexión
Esta mañana, muy temprano, con la llegada del periódico a casa, he comenzado a hojearlo para seguir ojeándolo y, luego, reflexionando sobre parte de su contenido, que es lo que habitualmente hago todos los días durante las primeras horas. Y, como siempre, de su lectura he entresacado algunas cosas con sus verdades y falsedades, con las respectivas opiniones, cotejadas con las mías. Y, también, como siempre, he observado su disparidad: ante un hecho determinado se vierten verdades y falsedades, según el escritor o escribidor como dicen algunos ahora.
Sí y no a la amnistía o al referéndum; sí y no al asunto entre Israel y Palestina, asuntos nacionales e internacionales, etc. con argumentos positivos o negativos. En fin, un mar de confusiones que sumen al lector en la duda constante cuando tiene el periódico en sus manos.
Creo que la escuela habría de decantarse todavía más a dotar al alumnado de un espíritu crítico. Y pensar como Machado: ¿Tu verdad?, no, la Verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya, guardatéla.
EL CRONISTA DE ELDA, GABRIEL SEGURA, ofrecerá mañana lunes a las 19:30 horas en el salón de actos del Museo del Calzado la conferencia titulada “Manuel Bellot. Honor y gloria para un alcalde”. esta charla se enmarca en el ciclo de conferencias “Los lunes son de la UNED” que la sede de la Universidad de Educación a Distancia ofrece a la población.
Manuel Bellot Orgilés fue alcalde de Elda entre agosto de 1936 y julio de 1938. Le tocó gobernar en las peores circunstancias posibles, ¿no?
Sí, sin lugar a dudas. La guerra civil ha sido la peor de las tragedias que vivió España durante el siglo XX; un momento trágico, violento y convulso donde los haya. Manuel Bellot fue nombrado presidente del consejo municipal de Elda, lo que hoy equivaldría al Ayuntamiento, en el peor de los escenarios políticos: una guerra civil, con todo lo que ello conlleva de muerte, destrucción, violencia, tragedia, odio, hambre, etc.
¿Fue un hombre valiente por asumir el cargo en pleno estallido de la guerra?
No tengo la menor duda. Su elección responde al fuerte componente anarquista del sindicalismo eldense durante el primer tercio del siglo XX. Era una figura de referencia en la CNT local y comarcal, tanto a nivel intelectual como de movilización obrera, con una trayectoria intachable de lucha de clase, que se vio condicionado por las extraordinarias circunstancias bélicas para asumir la gestión del municipio.
Tuvo que hacer frente a la violencia de la época, como la demolición de la iglesia parroquial de Santa Ana.
Efectivamente, el asalto y la quema del antiguo templo de Santa Ana fue la primera acción revolucionaria que tuvo lugar en la Elda de julio de 1936. El 21 de julio las turbas eldenses, alentadas y exhortadas por agitadores anarquistas venidos desde poblaciones de la comarca de la Marina Alta, asaltaron, saquearon e incendiaron el templo barroco de Santa Ana. Agosto y principios de septiembre serán días en los que se debatirá qué hacer con el edifico de la iglesia. Hasta que el pleno municipal del 10 de septiembre acuerda el derribo del templo. Medida a la que Manuel Bellot se opuso, siendo coaccionado e “invitado” a votar a favor por uno de sus compañeros.Quizás fue el episodio de mayor pérdida patrimonial, artística y cultural vivida en toda la historia de Elda.
Pero la violencia no solo se cebó con el templo. Lo más grave durante los primeros meses de la guerra fueron los conocidos como “paseos”. Verdaderos asesinatos auspiciados por los pistoleros al margen de la ley que campaban a sus anchas, cometiendo fechorías, tropelías y asesinatos impunemente.
¿Salvó vidas este alcalde?
Cuando Manuel Bellot accede a la alcaldía de Elda el 26 de agosto de 1936, por designación del gobernador civil de la provincia, su principal objetivo es poner fin de forma inmediata a la actuación libre y al margen de la ley del Comité de Salud Pública que, a modo de pistoleros del Oeste americano, asesinaban impunemente a todo lo que oliera a incienso, clero, derecha o pensamiento político contrario. Tardó varios meses en imponer su autoridad y hacerse con el control efectivo de la situación. Tiempo durante el cual, entre agosto y diciembre de 1936, son asesinados en Elda un total de 26 personas, entre ellas dos mujeres y tres sacerdotes. Al final consiguió hacerse con el control y parar los asesinatos. Intercediendo desde entonces, tanto en Elda como en Alicante, por la suerte de otros detenidos a los que salvó la vida, caso de Francisco Alba y el doctor Miguel López.
¿Se le reconoció esto por el bando vencedor de la guerra?
Todos estos asesinatos le fueron achacados en abril de 1939, como máxima autoridad municipal, en el juicio sumarísimo al que fue sometido tras su detención. Juicio en el que no fueron tenidos en cuenta los atenuantes ya comentados o su intervención personal en la salvación de la comunidad de hermanas carmelitas que trabajaban en el Hospital Municipal de Elda, a las que puso bajo su directa protección para que pudieran seguir prestado sus servicios sanitarios durante toda la guerra, sin que fueran molestadas. Únicamente, parece que les puso la condición de que sustituyeran su hábito carmelita por el mono de milicianas. Y así llegaron hasta el final de la guerra sin ser molestadas.
Acabó fusilado, ¿su cuerpo sigue olvidado en la fosa común de Alicante?
Efectivamente, juzgado a finales de abril de 1939, fue condenado a muerte el 10 de mayo siguiente; siendo fusilado en el cementerio de Alicante, un martes 11 de julio de 1939, junto a Antonio Beltrán Jiménez y Juan Beltrán Richarte. Sus cuerpos yacen en la fosa común que ahora denominamos como Fosa IX del Cementerio de Alicante. Fosa en la que todavía no se han llevado a cabo trabajos de excavación, exhumación ni identificación. En este sentido, no hay que olvidar que en las fosas comunes del cementerio de Alicante hay enterrados 23 eldenses fusilados entre 1939 y 1942. Personalmente, creo que es de justicia y de caridad cristiana, la necesidad de proceder a la exhumación e identificación de todos, para que puedan reposar con sus familiares o en sus lugares de origen.
¿Cómo definiría a Manuel Bellot como persona?Un hombre bueno y honesto, comprometido con sus ideales, que solo perseguía un mundo mejor y más justo para todas las personas. Sin ser cristiano, pues era de ideología anarquista, sus ideales humanistas le acercan a muchos postulados cristianos.
¿Elda ha honrado su recuerdo?
No. La figura de Manuel Bellot Orgilés es una de esas deudas que todavía pesa sobre nuestra memoria colectiva. No hay nada en Elda que recuerde su memoria. Su cuerpo descansa de forma anónima en una fosa del cementerio de Alicante. Su memoria ha sido casi olvidada en la ciudad por la que luchó y se dejó la piel casi literalmente para dar de comer a los eldenses cuando la guerra generó carestía de alimentos básicos. Tenemos en Elda calles y jardines dedicados a varios alcaldes del siglo XX, caso de José Joaquín González Amat, Joaquín Coronel, Francisco Alonso o José Martínez González, pero ningún recuerdo a ninguno de los “tres Manueles”: Manuel Bellot, Manuel Vera y Manuel Alberola, los tres alcaldes de Elda durante la guerra civil. Repito, el peor y más trágico momento que vivió Elda durante el siglo XX.
¿Qué propone para ello?
Es necesario recordar la figura de Manuel Bellot Orgilés. Que su ejemplo sea conocido por las jóvenes, y no tan jóvenes, generaciones, como ejemplo de compromiso personal con sus ciudadanos. Manuel Bellot se merece algún reconocimiento público, más allá de los escritos y charlas del cronista oficial de la conferencia de la UNED.
Se merece algún honor a título póstumo, que su cuerpo descanse en tierra eldense; algún espacio público a él dedicado o un busto, pues en el reconocimiento de la figura de Manuel Bellot el presente de Elda se reencuentra con su pasado.Manuel Bellot necesita un estudio histórico en profundidad de su biografía, de su trayectoria y compromiso político, de su obra y de su gestión municipal. Esa quizás es la mayor de las deudas que tenemos con su memoria.
En el siglo XVI, como asimismo sucedió en el final del medievo y en las centurias siguientes, la actividad fundamental de ocupación está centrada en la agricultura sobre reducidas propiedades que no sobrepasan la medida de la hectárea (esto es diez hanegadas). De hecho, cita Carles Rabassa, que el mayor contribuyente de la peyta no suma, entre sus parcelas, las 26 hectáreas.
No hay régimen señorial, como corresponde a una villa de realengo y, en consecuencia, la mayor parte del campo presenta una distribución de fincas repartidas entre propietarios, que corrían con el pago de los censos municipales (peyta). Como es sabido, el regadío se articula sobre el trazado de acequias, que ya señala el repartiment fundamentado sobre las de Coscollosa y Mayor (paralela al Caminàs desde el ámbito del núcleo urbano) venero nutricio de otras de menor calado, distribuidas por todo el término que, constantemente, se asentaban y nivelaban por expertos tracistas.
Cultivo básico
Curiosamente, como durante el medievo, el trigo era el cultivo básico y, pese a todo, en ocasiones, insuficiente para alimentar a la población.
Junto a los cereales cabe señalar la caña de azúcar —que motivó la construcción de una amplia casona, junto al portal de l’Aigua (hoy plaza Cardona Vives) para trapig y almacén, según cuenta Viciana en su crónica— amén del cáñamo, asimismo estimado por Escolano a principios del siglo XVII, que alternaba su explotación con las de los arrozales, continuando los conflictos de sus cosechas por las enfermedades resultantes de las aguas estancadas.
Los cereales, la morera, las hortalizas y las legumbres, dedicadas, mayoritariamente, al consumo doméstico, completaban la nómina de labores. En el secano, en el área oeste del perímetro urbano, predominaba el algarrobo como cultivo cardinal, junto a la vid y los olivos, que incluso acabaron dando nombre a la partida de los Ullastres (forma vernácula del castellano acebuche, u olivo silvestre) tras la del Estepar.
En muchas ocasiones, los lectores me preguntan sobre los diferentes destinos que habitualmente recorro y público en las redes sociales, con el fin de dar a conocer nuestra riqueza patrimonial.
Estos días he tenido la ocasión de visitar Casas Ibáñez y la bella ciudad alumbrada por el sol naciente besada por el río Júcar y cuyo nombre es Alcalá del Júcar.
Alcalá tiene un encanto particular, ya que las vistas son impresionantes tanto cuando miras al castillo, como al llegar al desfiladero donde el agua se recrea ofreciendo una sinfonía de colores y el rumor propio de las mismas aguas cada vez que surcan un pueblo.
Recorrer Alcalá del Júcar supone encontrarte con las piedras vivas que hablan de historia, recorrer las cuevas que unen la parte norte con el sur te obligan a encontrarte con importantes vestigios históricos, que si no los ves sobre el mismo lugar, es imposible conocerlos.
Es necesario saber que cerca de la Comunidad Valenciana y en la vecina provincia de Albacete, te puedes encontrar con estas joyas que son relevantes.
El camino recorrido puede empezar perfectamente en Casinos o en cualquier otro lugar de la provincia de Valencia y si la meta la ponemos en Casas Ibáñez, disfrutarás con monumentos históricos como la iglesia del Siglo XVII, cines y teatros, casas, modernistas, o frondosos campos, donde el verde esmeralda de la siembra inunda los ocres atardeceres primaverales.
En estas excursiones culturales, no debemos olvidar lo que gastronómicamente se nos brinda y quiero referir en este momento de la crónica la sorpresa que te encuentras al conocer un novedoso referente modelo de restauración que tiene por nombre “Cañitas Maite”.
El día empieza con un sabroso desayuno, compuesto por los mejores productos de la tierra que va desde quesos, embutidos y jamones, aderezado con un buen aceite y mejor pan.
No podemos prescindir de la delicada comida que se nos ofrece a mediodía, en este céntrico lugar, liderado por dos jóvenes valores en la cocina, colmados de excelentes premios y categorías que avalan su trayectoria y que tienen por nombre: Javier Sanz y Juan Sahuquillo.
El motivo que me impulsa a escribir estas letras es el encuentro agradable con Joaquín Sanz, que es el padre de Javier y alma de esta familia, el que con todo lujo de detalles, nos abre las puertas de su casa.
El éxito de esta cocina hay que descubrirlo en cada plato, en cada esencia, en cada detalle, en cada sorbo de vino o en cada alimento elaborado, por que encontrarte en los pueblos más bonitos de España con lugares exquisitamente preparados con con tan buena cocina es la mejor proyecto para hacer turismo rural y saber exportar ante el mundo las bondades que nos caracteriza como pueblo ingenioso cargado de jóvenes maestros.
Es interesante recorrer esos pueblos, hacer una parada en Fuentealbilla, patria natal del jugador de fútbol Andrés Iniesta, dónde se puede ver el monumento a nuestro goleador, siempre cobijados por excelentes paisajes, cargados de naturaleza que invitan a un paseo diferente.
Casas Ibáñez, Alcalá del Júcar, pueblos y ciudades que bien merecen ser visitados. Es un paseo que en coche dista poco más de una hora desde Valencia, pero que, recomiendo no solo por las fotos en redes sociales, sino por pisar el suelo firme para conocer todos sus encantos y disfrutar de una excelente comida buena, vistosos paisajes y trato esmerado.
JOSÉ VICENTE CALATAYUD CASES, CRONISTA OFICIAL DE RIBA-ROJA DE TÚRIA
Imagino que con la que se avecina podría esperarse que hablara de política y más concretamente de elecciones, habidas y por haber, pero… va a ser que no. Pienso que existen suficientes voceros para este tipo de cuestiones.
Sentado en mi sillón, observo que hay criaturas que se agitan en el exterior y a quienes la primavera tiene igualmente alteradas, se afanan, han convertido las bocatejas de la casita de enfrente en una larga frontera de adosados con vistas; se asoman de buena mañana, se desperezan mientras contemplan el estanque de las carpas y el jardín que les van a proporcionar el baño matutino, el desayuno y agua fresca abundante para, a renglón seguido, ponerse a la faena, que toca aparejar el habitáculo para la puesta que vendrá pronto.
Mientras observo, tengo entre mis manos el resultado de otro parto; hace unos días que el ‘Movimiento poético Riba-Turia’ presentó su recital de primavera y, de paso, su libro ‘Poemas’; lo comento porque imagino que no se habrán enterado del acontecimiento pese a que el ‘Movimiento’ lleva ya unos años de andadura realizando varios recitales anuales y siendo el libro citado el sexto ya de la serie. Comoquiera que pese a lo anterior no acudió ni la radio ni la televisión local pues aprovecho para dejar constancia.
En esta ocasión, participaron trece poetas más la ilustradora de los poemas en el libro, Sonia Sanmartín, bajo la presidencia de Carmen Torres y Salvador Silvestre, siendo la edición a cargo de Javier Yabeta. Hojeando lo publicado y dejando trabajar a mirlos, palomas y gorriones me detengo donde digo:
De retales mi corazón está hecho,
cosido con hilo y pegado.
De retales al pecho cogido,
con cable de acero pulido y atado.
Recortado en terciopelo de color púrpura,
moteado con gestos y alado.
Con hilos de oro y plata prestados,
con cariño cedidos por el amado.
¡Y así y todo late, sin parar!
Late, sin callar.
¡Late así y todo!”
Y me viene a la cabeza esa España nuestra, hecha de retales que, así y todo, late.
FRANCISCO SALA (CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA) instala su colección de artículos y documentación antigua de la ciudad en la que fue la casa de sus padres en Caballero de Rodas
JESÚS NICOLÁS
Entre tantos edificios de apartamentos, difícil es ya encontrar las casas de una o dos alturas que antes eran las tradicionales de aquella Torrevieja de pescadores y salineros, la de la era de antes del ‘Un, dos, tres’. Una de esas viviendas es la que hace esquina entre Caballero de Rodas y Azorín. Erigida en los años 50, la casa de la familia Sala ha sido recientemente restaurada y hoy es toda una fuente de inabarcable sapiencia. Casa del CRONISTA, FRANCISCO SALA, y archivo oficioso del certamen de Habaneras, ahora decenas de alumnos universitarios y otros tantos estudiosos acuden con el objetivo de curiosear en un archivo que guarda negro sobre blanco la historia más social de la ciudad salinera.
La planta baja, reconvertida en un pequeño museo, alberga todo tipo de recuerdos. Carteles de época, publicidad, vajilla y cubertería de antaño y, lo más sorprendente, restos de las casas que había antes de que el recordado terremoto de 1829 arrasara por completo la ciudad y buena parte de la Vega Baja. Así, en la casa del cronista se pueden ver las placas con las que se numeraban las viviendas erigidas en el siglo XVIII para esos marineros que cargaban las bodegas de los pailebotes con el mineral que se secaba y almacenaba en las Eras.
FRANCISCO SALA inició su particular colección cuando era un niño. Todo comenzó, recuerda para LA VERDAD, a partir de los programas de las fiestas de La Purísima que su abuela iba guardando. Después, su pasión por la historia de su pueblo y sus búsquedas por mercadillos y rastros hicieron el resto hasta engrosar esos conocimientos, por ejemplo, con un valiosísimo fondo fotográfico. Colgado en varios portales web, la colección Sala da hoy perdurable testimonio de cómo era el antiguo pueblo y de cómo sus playas y fincas, al paso de las décadas, mutaron y convirtieron Torrevieja en la urbe de 100.000 habitantes que es hoy.
A la programación de las fiestas de diciembre, se sumaron después los programas de las Habaneras, abanicos pintados, pinturas, espejos de señora y recortes de prensa, muchos de ellos de periódicos extintos del siglo XIX y algunos también de este mismo diario, en el que se trataban asuntos variopintos, pero sobre todo de las fiestas, cultura y tradiciones de Torrevieja.
Consultas y confusiones
«Abro el archivo por las mañanas. Todos los días suelo tener de una a tres visitas. Hace poco, por ejemplo, vino una chica que está investigando el papel de las mujeres en las salinas», cuenta Sala. «Aunque también hay quien entra pensando que es una tienda de antigüedades», comenta entre risas.
Una de las últimas visitas que ha recibido fue la de un grupo de alumnos de la Cátedra de Industrias Creativas de la Universidad de Alicante. 18 alumnos de hasta ocho países que están preparando una exposición para este próximo julio con el fin de hacer llegar al público joven la tradición cultural de la habanera. Este año, además, con el aliciente de que el certamen soplará 70 velas.
El Museo del Calzado acogerá este jueves, a partir de las 17.00 horas, una interesante jornada en la que, con motivo del 45 aniversario de las elecciones locales, se analizará cómo se vivió la Transición en Elda y comarca. El concejal de Relaciones con la Universidad, Enrique Quílez, acompañado por el director adjunto de la EURLE, Gabriel García, y el de la Sede Universitaria de Elda, José Joaquín Egido, han presentado una jornada en la que, en palabras del edil, “se analizará un hecho histórico como fueron las primeras elecciones locales después de la Dictadura. Fue el momento en el que la voz del pueblo comenzó a resonar en los pasillo del poder local dando paso a una época de participación ciudadana”.
Enrique Quílez ha afirmado que “45 años después, la EURLE y la Sede de la UA y el Ayuntamiento conmemoramos este hecho tan importante con una jornada de reflexión y análisis que muestre la trayectoria política y social en este tiempo en el Valle de Elda. Con esta jornada renovamos nuestra determinación por seguir trabajando por un futuro justo y equitativo”.
José Joaquín Martínez ha explicado que “este es el primer acto que organizamos de manera conjunta en esta etapa la Sede de la UA y la EURLE. habrá un acto de presentación con la participación del alcalde de Elda, Rubén Alfaro y del director de la EURLE, José Ángel Camisón, y en la que también estaré presente como director de la Sede de la UA”.
A continuación, el profesor de la EURLE, José Ferrándiz Lozano, ofrecerá una ponencia titulada ‘1976-1979, los años del vértigo político’. El propio José Ferrándiz, junto con la presidenta de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante, Rosalía Mayor, realizarán una entrevista al periodista Manuel Mira Candel, delegado del diario ‘La Verdad’ en Elda durante la Transición.
Por último, la jornada se cerrará con una mesa redonda en la que tomarán parte Francisco Sogorb, alcalde de Elda entre 1976 y 1979; Vicente Díez, concejal del Ayuntamiento de Petrer en esas fechas; Juan Verdú Picó, concejal del Ayuntamiento de Elda entre 1971 y 1978. La mesa redonda será moderada por GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA.
Gabriel García ha cerrado la presentación indicando que “es una jornada de carácter testimonial porque busca la participación de testigos y protagonistas de aquellos años. Es un recordatorio de lo que supuso para la historia el camino que llevó a esas primeras elecciones municipales democráticas, porque la Transición no comenzó en 1979, sino dos o tres años antes”.
El director adjunto de la EURLE ha afirmado que “un peso importante de esta jornada la tendrá el enfoque periodístico privilegiado que le puede dar Manuel Mira Candel, delegado en Elda del diario La Verdad, que era el más importante en la zona en aquellos años. Vamos a contextualizar aquellos acontecimientos y conversar con algunos de sus protagonistas para transmitir al público que nos acompañe cómo fueron aquellos años tan importantes para la ciudad y para la historia”.
Algímia d’Alfara se echó a la calle este lunes para festejar uno de los días grandes de su calendario, la festividad de Sant Vicent Ferrer.
Decenas de vecinos y vecinas conmemoraron la tradicional entrada del santo en la población, en 1413, para predicar su evangelio. Un recorrido que le llevó, cuenta la leyenda, a descansar en una piedra que encontró en el camino y que aunque ahora no es visible cuenta con un panel cerámico que lo recuerda.
La festividad, que organiza la Cofradía que lleva su nombre, arrancaba a las 18,45 horas de la avenida Valencia, desde el conocido Taller de carros, donde salió el santo en su anda. De ahí, por la huerta, llegó a la plaza del ayuntamiento, lugar en el que se halla la piedra, momento en el que fue recibido por la población. Tras este instante, uno de los más emotivos, se dispuso camino a la iglesia, para la celebración de la Misa solemne en su honor, que contó con la participación del Coro de la Unión Musical, que interpretó los tradicionales “Gozos a Sant Vicent”, los únicos que se mantienen en valenciano en la comarca del Camp de Morvedre, explicaba EL CRONISTA DE ALGÍMIA HELIOS BORJA.
Cambios
Sin embargo, la conmemoración no ha estado ausente de cambios, tanto en el día como en el recorrido de la entrada. La celebración de festejos taurinos hasta este domingo, han obligado a cambiar la entrada de Sant Vicente al lunes, al mismo día de la fiesta, mientras lleva realizándose siempre la víspera. Una entrada que se mantiene viva desde 1962. También se ha modificado su recorrido, debido al “mal del camino de la huerta. El anda lleva ruedas y el traqueteo ya provocó que el año pasado se rompieran unos faroles y este año no nos hemos querido arriesgar”, explicaba Eloy Aparici, presidente de la Cofradía de Sant Vicent.
Pese a los cambios, el pueblo ha vuelto a disfrutar de los actos en honor a Sant Vicent y ha demostrado el fervor que tiene a uno de sus patrones junto a la Mare de Déu dels Desemparats.
AURELIANO J. LAIRÓN PLA, CRONISTA OFICIAL D’ALZIRA
Les circumstàncies manen i un any més i altra vegada pel mateix motiu: el Coronavirus, els alzirenys no podrem celebrar com cal les que amb el temps han esdevingut les dos festes principals de la nostra ciutat: les Falles i la Setmana Santa.
Ambdues festes van ser declarades d’Interés Turístic Nacional. La primera, les Falles de Sant Josep, l’1 de febrer de 2005, i abans, el 28 de febrer de 1988, les solemnitats en què rememorem la Passió, Mort i Resurrecció de Crist. En els dos casos he tingut l’honor d’haver aportat el meu xicotet granet d’arena en haver preparat els expedients que es van incoar per tal de meréixer la distinció que se’ns va atorgar.
En el cas de les falles podem seguir l’origen i l’evolució de la festa per excel·lència dels valencians a Alzira a través dels textos publicats per Salvador Andrés i per qui subscriu, Pablo García i Maria José Boluda, que edità la Junta Local Fallera en 1989 i en 2014 i que duen els títols d’Alzira. Cent anys de falles. 1889-1989iAlzira. Vint-i.-cinc anys més de falles 1990-2014respectivament. En els dos casos als dos llibres es mostra el desenvolupament de la festa que en el nostre cas sabem que arranca l’any susdit perquè així ho assenyalava el diariLas Provinciasdel 21 de març de 1889 quan indicava en una breu nota publicada a la pàgina 2: “En la Plaza de Casasús de Alcira, levantó el vecindario una bonita falla la víspera de San José, que fue durante el día muy visitada y quemada por la noche ante grandísima concurrencia”. Amb posterioritat a eixa data i amb certesa es plantaren falles en 1927, 1930, 1931 i entre 1933 i 1936. Després de la Guerra Civil la festa començà a arrelar i ja se’n plantaren habitualment tots els anys excepte quan les circumstàncies no ho van permetre, cas dels anys 1957 (per la forta gelada de l’any anterior), 1983 (per la cèlebre inundació produïda pel trencament de la presa de Tous), 1988 (per la inundació de l’any anterior) i 2020 i 2021 per la crisi sanitària provocada per la Covid.
Una data important per a la festa va ser la de la creació el 29 de gener de 1944 de la Junta Local Fallera, ens què a partir d’eixe moment aglutinaria a la totalitat de les comissions falleres de la ciutat. Eixe mateix any es va nomenar a la primera fallera major de la ciutat, títol que va recaure en Maria Virtudes Piera, filla de l’aleshores alcalde, el metge Lisardo Piera.
La festa es consolidarà en els anys quaranta del segle passat, tot i que la major empenta, l’eclosió pel que fa al nombre de comissions es donarà en els anys huitanta i noranta del segle XX. 1997 va ser l’any en què més monuments es van plantar als nostres carrers i places: 71.
Els xiquets també adquiriren protagonisme en la festa, sobretot a partir de 1940 quan es va plantar el primer monument infantil al carrer O’Donnell. La primera fallera major infantil de la ciutat va ser, l’any 1947, la xiqueta Maria Carmen Suñer, filla del destacat empresari Luis Suñer.
Alzira es vanaglòria de seguir sent la segona potència mundial en falles, frase encunyada pel locutor de l’emissora local de la SER, José Antonio Serrano.
Este any les falleres i els fallers tampoc hem pogut disfrutar la festa com cal, açò és plenament. No hem pogut assistir a les diferents presentacions, ni participar en la Cavalcada Multicolor, ni de la plantà, ni en les despertades, ni dels passacarrers, ni de les mascletades, ni de l’entrega de premis, ni de les desfilades del Pasdoble, ni de la Cremà. La majoria tan sols hem pogut participar d’alguns d’eixos actes virtualment. Sí que ha tingut lloc l’Ofrena de flors de les falleres d’Alzira a la seua patrona, la Mare de Déu del Lluch, en el seu Reial Santuari.
Hem deixat el soroll de la pòlvora i de la música, el colorit de la indumentària, el perfum de les flors i l’olor dels bunyols, per al pròxim any. I ja en van dos!
Pel que fa a l’altra gran festa alzirenya, la de la Setmana Santa cal assenyalar que es viuen moments semblants.
La tradició de la Setmana Major al nostre poble pot seguir-se a través de les publicacionsLa Semana Santa alcireña(1982) d’Eduardo Part,Imágenes de la Pasión(2006) iVoces de la Pasión(2017) de Bernat Montagud, deDocumentos de la Pasión(2008) de qui subscriu i, sobretot, deImágenes de la Pasión en la Semana Santa de Alzira(2017) de Bernat Montagud i José Carrillo.
La Setmana Santa d’Alzira començà a viure’s en els nostres carrers a partir del segle XVI quan es va erigir la Confraria de la Preciosíssima Sang, associació pietista que tingué per titular a l’Ecce Homo i que comptà amb capella pròpia.
Abans de la Guerra Civil eren nou els passos que processonaven les seues imatges pels carrers de la ciutat. Les confraries existents abans de la contesa celebraven els actes públics i religiosos tradicionals i donaven especial protagonisme als seus clavaris, encarregats de confeccionar els dossers.
Els passos van patir les conseqüències de la guerra i van ser víctimes dels iconoclastes. A partir de 1940 se reorganitzaren les confraries existens i se’n fundaren altres noves.A poc a poc anaren construint-se els nous passos, alguns dels quals s’encarregaren a importants imatgers com Antonio Ballester, Carmelo Vicent, Vicente Rodilla, Ramón Granell, etc…
Ara mateix són 18 les confraries i germandats existents que processonen 23 passos.
La incorporació organitzada de les dones a la celebració arranca de l’any 1973 quan le Reial Germandat de la Santa Faç del Senyor va incorporar la secció de Veròniques i va continuar després amb la fundació de les germandats de Maria Mare i de Maria Magdalena Camí del Sepulcre del Senyor.
Tampoc este any, per decisió presa el passat 8 de març per la Junta de Germandats i Confraries de Setmana Santa, podrem participar com cal dels encontres, dels trasllats, dels viacrucis, del Pregó, dels dossers, de la Processó del Silenci ni de la Processó del Divendres Sant que convoca a milers de veïns i veïnes de la ciutat i dels pobles dels voltants. Una pena.
Evocarem, això sí les Falles i la Setmana Santa i farem vots per tal que l’any 2022 puga´m viure les nostres festes com cal, això és amb plena normalitat.
El cinematógrafo en nuestra capital se empezó a popularizar en 1896, en el teatro Principal. El Teatrillo de la calle de la Magdalena (en la actualidad Escultor Viciano), también ofreció sesiones del invento de los hermanos Lumière, en 1899. Este local, pese a sus reducidas dimensiones, tuvo una destacada actividad no solo para la comedia, el drama e incluso la zarzuela y alguna que otra ópera de liviana envergadura, por la menudencia de su palco escénico y la carencia de un foso de orquesta. Sí fue muy utilizado para llevar a cabo mítines en aquel momento político de los González Chermá, Fernando Gasset y otros. Ocho años más tarde, aparecería un barracón en la plaza de Tetuán y en 1908 un salón en la de la Independencia, que recibió, como no podía ser de otro modo, el nombre de Ribalta, por la vecindad al parque rotulado en homenaje al pintor a quien, en aquel entonces, se tenía como hijo de la capital del Riu Sec. Posteriormente, José Sales construyó el cine La Paz, ubicado en la esquina entre las actuales calles de Asensi y Herrero, que luego se llamó Doré y más tarde Rialto, local que quien escribe conoció y asistió a no pocas de sus proyecciones, porque, la verdad, es que era, por su programación el local de los niños y adolescentes.
Catástrofe
En este recinto sucedió el 17 de noviembre una horrenda catástrofe cuando, en plena proyección de la película, un descerebrado (a quien nunca se llegó a identificar) gritó, sin motivo alguno: «¡¡¡Fuego!!! ¡Sálvese quien pueda!». La chiquillería que aquel lluvioso domingo atiborraba la localidad de general, de precio más barato, se precipitó a trompicones por las escaleras, encontrándose, en la planta baja, las puertas cerradas. Veintiún adolescentes fueron los muertos, en aquella ratonera generada por la inconsciencia. Entre ellos, una sola niña y un soldado, vecino de Benicàssim. La manifestación de duelo, de la que quedan como trágicos testimonios, algunas históricas fotografías, en manos de coleccionistas particulares, fue imponente y el siniestro marcó, por muchos años, a la sociedad local que recordaba, con pesar, la siniestra y luctuosa efemérides.
Aquesta pàgina utilitza cookies per millorar la seva experiència. Si continua navegant, suposem que vostè ho accepta, però pot optar per marxar del web si ho desitja. AceptarLlegir més
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.