MAMÁ, ¿HOY COMEMOS?

HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL

Hace unos años estuve algunos días en una zona rural de Santo Domingo, en la República Dominicana, por razones laborales, y supe de la existencia de una modesta casa en la que se alojaba un misionero castellonense, al que yo conocía por referencias, y fui a saludarlo. Sería el mediodía, la hora de la comida, más o menos, cuando un adolescente llegó a su casa y, tras saludarnos, corrió con celeridad a ver a su madre y preguntarle: «Mamá, ¿hoy comemos?».

Iba andrajosamente cubierto, con viejas sandalias rezumando lodo y polvo por todas partes, y dos libros colgando del brazo. Venía del colegio, sin duda.

La respuesta fue negativa: a la noche, dijo su mamá, cenaremos.

Luego me quedé a solas con el misionero castellonense e indagué por la respuesta, mucho más frecuente de lo que pudiera pensarse. Los ingresos no daban todos los días para más.

La catástrofe de la DANA que ha asolado nuestra tierra recientemente me ha hecho recordar las palabras de aquel adolescente y, junto al testimonio que tengo de quienes están sufriendo, siento la tristeza y angustia de nuestros paisanos con las lógicas carencias y pérdidas en alimentos, residencia, dinero, muebles, etc. y tiempo en recibir soluciones.

Demasiada demora

Parece mentira que en esta época en que las respuestas alcanzan velocidad de vértigo la solución se demore tanto. En cambio lo que no sufre demora es la rapidez con que se provoca la búsqueda de culpables por otras partes. Unos por otros y la casa sin barrer, dice el conocido refrán popular. Mamá, ¿hoy comemos? Ya veremos, hijo, mañana probablemente.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com