
El historiador JULIO BADENES (CRONISTA OFICIAL DEL PUIG) expresa que atentar contra el patrimonio histórico es “destruir nuestra esencia”
SARA GARCÍA
El patrimonio cultural de los municipios conforman la historia de los pueblos a lo largo de los años. En muchas localidades valencianas podemos ver como los recuerdos de momentos históricos como la Guerra Civil siguen presentes. Es el caso del Puig de Santamaría, que conserva la línea defensiva ‘El Puig – Carasoles’, un conjunto de refugios y trincheras de la Guerra Civil Española en la localidad de l’Horta Nord y Camp de Túria.
En la primavera de 1938 las tropas Franquistas avanzaban hacia Valencia, por lo que el Gobierno Republicano tuvo que plantearse una nueva estrategia defensiva. Decidieron construir unas fortificaciones en forma de arco en torno a la ciudad de València.
Esta línea conocida como El Puig-Los Carasoles, también llamada “La Inmediata” por ser la más próxima a València, tiene 26 kilómetros de longitud. Se extiende desde El Puig hasta Riba-roja de Túria y se trata de un amplio complejo formado por trincheras, bunkers, túneles, nidos de ametralladoras y plataformas.
Rotura de cadenas
Ahora, tras ocho décadas de su creación, el Ayuntamiento del Puig denuncia actos vandálicos contra sus trincheras de la montaña de la Patà, que han afectado a la cartelería interpretativa y han provocado la rotura de cadenas y cerrojos.
“Las trincheras forman parte de la línea defensiva La Inmediata de València, también conocida como El Puig – Els Carasols, y son un bien patrimonial de gran valor histórico y cultural para nuestro municipio”, expresan desde el consistorio a través de un comunicado. “Actuar contra el patrimonio es actuar contra nuestra historia. Pedimos respeto por estos espacios y la colaboración ciudadana para protegerlos y conservarlos para futuras generaciones”, añaden.
Asimismo, desde el ayuntamiento piden la colaboración de los vecinos y vecinas para que, si tienen información, contacten con la Policía Local para esclarecer los hechos.
Poner en valor la democracia
Para JULIO BADENES, CRONISTA OFICIAL DEL PUIG y Doctor en Filosofía, el patrimonio histórico es “nuestro cuerpo y conciencia histórica” y este acto supone “destruir nuestra propia esencia”. “El patrimonio de la Guerra Civil nos permite reflexionar sobre el gran valor de la democracia y, por ende, el mal gobierno que es una dictadura”, DECLARA EL HISTORIADOR, directamente vinculado a la conservación y difusión de los vestigios de la guerra en la localidad.
BADENES lamenta que este no es el primer acto vandálico que ocurre. En otras ocasiones, las trincheras han aparecido con pintadas y otros desperfectos. “Quién provoca estos actos se les conoce como el hombre o mujer ‘masa’, que desprecian lo que otros han conseguido (la paz y la democracia) y atentan contra la historia”, COMENTA.
Fuente: https://www.levante-emv.com
