Arxiu mensual: maig de 2024

VALÈNCIA HOMENAJEA A MARTÍNEZ CASTELLANO Y PONDRÁ SU NOMBRE EN UN ESPACIO DEL PARQUE DE CABECERA

La alcaldesa de València, María José Catalá, ha anunciado este martes que un espacio en la zona del Parque de Cabecera llevará el nombre de Fernando Martínez Castellano, el primer alcalde de la democracia en la ciudad, fallecido a los 82 años. Martínez Castellano encabezó la lista del PSOE en las primeras elecciones democráticas de la ciudad, fue elegido alcalde en 1979 y ejerció como primera autoridad municipal durante los primeros meses de la democracia.

Desde este pasado lunes y hasta mañana miércoles 22 de mayo, las banderas del Ayuntamiento permanecerán a media asta, en señal de respeto y de recuerdo de quien “forma parte indiscutible de la historia de la historia de la ciudad” y cuyo nombre estará presente en un espacio del Parque de Cabecera, según ha apuntado Catalá en el pleno, con carácter extraordinario, celebrado en el Salón de Cristal para despedir y lamentar el fallecimiento de quien tomó la vara de mando del consistorio tras la transición democrática, así como “para revindicar su trayectoria y legado histórico”.

La alcaldesa, en nombre de toda la corporación y de la ciudadanía, ha transmitido las “más sentidas condolencias” a la familia de Martínez Castellano, que ha estado presente en esta sesión plenaria, y ha agradecido “su entrega a la ciudad como servidor público, y su lealtad y amor por València”, según ha informado el consistorio en un comunicado.

“Hace 45 años, Fernando Martínez Castellano abrió las puertas de este edificio y con ellas una nueva etapa para la ciudad, la de la València democrática. Hoy esas puertas se han abierto, de nuevo, para despedir, con la dignidad que merece, a quien fue el primer alcalde democrático de la ciudad de Valencia”, ha afirmado.

Según ha indicado la alcaldesa, “Martínez Castellano perteneció a una generación de políticos que nos dio una lección de vida y de democracia a todos, una generación que dejó a un lado rencores y diferencias, asumiendo que el diálogo y el respeto era el camino, unos valores tan necesarios hoy”.

Asimismo, ha rememorado que su mandato, que duró del 21 de abril al 14 de septiembre), “fue breve, pero intenso”. “Su primer acto como alcalde fue una visita al conjunto Dehesa-Albufera para interesarse por la situación del principal espacio natural de la ciudad, porque ya entonces advirtió que la Albufera era una joya a cuidar y proteger”, ha resaltado María José Catalá.

En su intervención, la alcaldesa ha recordado que Martínez Castellano, que ejerció como primera autoridad municipal durante los primeros meses de la democracia, “fue un hombre que caminó rápido pero con paso firme, con las ideas muy claras”.

“Y, a pesar de verse obligado a dejar la alcaldía de forma precipitada y no regresar jamás a la política, nunca dejó de ofrecer a los valencianos su visión de ciudad”, ha asegurado, tras resaltar que “también tuvo tiempo de viajar a Madrid para reclamar una financiación local y reunir en Valencia a los alcaldes de las 20 primeras ciudades españolas en pos de este objetivo”.

Por todo ello, ha dicho, “València tendrá un lugar con su nombre para honrar su memoria, porque es justo, es honesto y es una obligación moral reconocer su trayectoria durante la Transición y como alcalde”. De acuerdo con el deseo de su familia, el Ayuntamiento le dedicará un espacio “en una zona cercana al Parque de Cabecera, por donde él tanto disfrutaba paseando”, ha concluido la alcaldesa.

“Respeto a las urnas”

En representación del grupo municipal socialista, su portavoz Sandra Gómez, ha resaltado que Fernando Martínez Castellano, “símbolo de la València democrática, nos ha dejado un legado fundamental de respeto a las urnas, así como una forma de ver la ciudad en la que se puede respirar la luz y la libertad, un legado que sigue vivo en su familia del grupo socialista”.

Por otra parte, la portavoz del grupo Compromís, Papi Robles, ha reconocido “la valentía de quien encabezó el primer gobierno democrático de la ciudad, así como su defensa de valores como el diálogo”. “Martínez Castellano es una figura fundamental para la historia de València que tenemos que reivindicar”, ha afirmado.

El Pleno extraordinario ha contado con la presencia de los nietos y la sobrina del alcalde Fernando Martínez Castellano; el exalcalde de València Joan Ribó; el exconcejal de esta corporación Vicent Garcés, Y LOS CRONISTAS DE LA CIUDAD DE VALENCIA, PACO PÉREZ PUCHE Y VICENT BAYDAL.

Con motivo del duelo oficial, el Ayuntamiento ha suspendido todos los actos organizados por el consistorio y ha puesto a disposición de la ciudadanía un libro de condolencias para que valencianos y valencianas coloquen sus palabras de honra y tributo hacia Martínez Castellano, así como recuerdos y palabras de pésame para sus familiares.

Este libro permanecerá expuesto en el Salón de Cristal durante hoy martes, hasta las 14.00 horas, y desde las 17.00 hasta las 20.00. El miércoles también estará a disposición de la ciudadanía por la mañana, desde las 10.00 hasta las 14.00, y por la tarde, con el mismo horario que hoy.

Fuente: https://valenciaplaza.com

EL ESTABLECIMIENTO DE UN HORNO EN EL PORTAL DE TIBI A FINALES DEL SIGLO XVIII

BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA

El 19 de febrero de 1789 Antonio Garrigós, sacerdote y tutor y administrador de los bienes de su sobrino, menor de edad, Antonio Colomer Garrigós, presentó un memorial a la Real Intendencia del Ejército del Reino de Valencia con el objetivo de conseguir permiso para construir un nuevo horno de pan en la calle del Portalet de Tibi. El horno se construiría en una propiedad que poseía en dicha calle y cuyos límites eran: por una parte, casa del propio solicitante; por otra, corral descubierto de José Colomina y corral descubierto de Joaquina Cremades y por las demás, con la calle mencionada anteriormente.

Los motivos que aducía Antonio Garrigós para la construcción del nuevo horno eran, en primer lugar, que en aquella zona situada entre el portal de Tibi y el castillo de Xixona «a que el vecindario de esta ciudad se ha extendido en gran manera por aquella parte y, en segundo, que la distancia desde esta nueva zona urbana al resto de hornos, situados en la parte media e inferior de la montaña donde se asienta el castillo y la ciudad de Xixona, era considerable”.

El 3 de marzo de 1789 la Real Intendencia dictaminó devolver el expediente a Juan Soler Aracil, abogado y administrador de la Bailía de Xixona para que informara sobre la utilidad de la construcción del nuevo horno y de que no se iban a causar perjuicios a terceros. La maquinaria administrativa se puso en marcha muy rápidamente puesto que, tres días después, Juan Soler nombró como peritos de la bailía a Bartolomé Mira de 73 años y Francisco Juan Espí de 61 años, expertos labradores para que estudiaran la necesidad e idoneidad del nuevo horno y a los albañiles José Martí, mayor de 78 años y Blas Martí, menor de 36 años para que analizaran la posibilidad de que la nueva edificación causara daños a terceros.

Los peritos se desplazaron al lugar donde se quería instalar el nuevo horno junto con el Síndico Personero del Común y seguidamente comparecieron ante el administrador de la bailía el 7 de marzo. Estos indicaron que resultaba beneficioso el nuevo horno por quedar acreditado que en aquella zona de la ciudad se había incrementado el vecindario y que estaba distanciado del horno más cercano.

Ese mismo día se remitió el informe a Valencia indicando que había quedado acreditado, tanto por los peritos de la Baylia, como por los dos albañiles, que la construcción del nuevo horno podría ser beneficiosa para los vecinos y que no había perjuicio a terceros. Además, se añadía que se podía conceder la construcción del horno a Don Antonio Colomer, se le advertía que el Rey era el propietario y que no podía, ni vender, ni hipotecar el nuevo horno sin la expresa facultad de la Real Intendencia, se le fijaba una pensión anual de 5 libras y se le indicaba un tiempo máximo de dos años para proceder a su construcción.

Este informe fue analizado por el abogado patrimonial de la Intendencia del Ejército, quien no aceptó la propuesta del administrador de la Bailía de Xixona de conceder la construcción del nuevo horno; porque encontró algunas irregularidades en el expediente que necesitaban una pronta aclaración. El día 30 de abril el Abogado Patrimonial devolvió el expediente a la Bailía de Xixona para que se presentara Antonio Garrigós; declarara cuales eran los lindes exactos de la propiedad donde se iba a edificar el nuevo horno y facilitara un plano «en que manifieste los sitios donde quiere construir la olla de pan coser, leñero y demás oficinas del orno«.

Una vez presentado el plano el administrador de la Bailía debía nombrar a dos peritos maestros de obras para que, acompañados de los vecinos colindantes, comprobaran in situ que la situación de la olla del horno y del leñero no entrañaba peligro de incendio o perjuicio para las casas contiguas. También debía certificarse la distancia exacta al horno más cercano, que era el situado en el punto de enlace de las calles Galera y Raval: «mande a dichos dos peritos maestros de obra examinen la distancia y número de casas que ay rectamente por una zera desde el sitio donde quiere fabricarse el orno hasta los otros de pan coser antiguos más inmediatos«.

Una vez que llegó de nuevo el expediente a Xixona el Administrador de la Bailía citó a Antonio Garrigós, quien compareció el día 5 de junio y en esta ocasión asistió a la vista provisto de un plano donde explicó los lindes de la propiedad y la situación exacta dentro de la parcela de la instalación de la olla del horno y del leñero.

El 25 de junio se le notificó a José Martí, menor y a Antonio García de Pedro, maestros albañiles, la petición de la Intendencia del Ejército y tras estudiar el plano presentado por Antonio Garrigós se desplazaron al lugar donde se quería instalar el nuevo horno. Al día siguiente comparecieron ante José Soler Aracil, administrador de la Bailía y manifestaron, tras tomarles juramento, que la situación de la olla del horno y del leñero no entrañaba peligro para los vecinos colindantes, que la distancia que media con el horno más inmediato era de 188 pasos y 29 casas, aunque algunas están deshabitadas, pero advertían que en aquella zona de la ciudad había mucha población por lo que sería muy interesante la construcción del nuevo horno.

El 28 de junio de 1789 el administrador de la Bailía, tras recoger los últimos informes aportados por los maestros de obras y la declaración sobre los lindes de Antonio Garrigós, apuntaba que si bien el número de casa entre este nuevo establecimiento y el horno más cercano era inferior a la determinada por los Fueros del Reino de Valencia; dado el importante aumento del número de vecino, reiteraba su deseo de conceder la edificación del horno solicitada y remitió de nuevo el informe al abogado patrimonial en Valencia.

El abogado patrimonial debía ser un funcionario muy celoso de su trabajo y hasta cierto punto quisquilloso, puesto que estudió el expediente con minuciosidad y no dictaminó hasta el 20 de octubre, 4 meses después de recibir el informe. La verdad es que no se quedó satisfecho por las últimas indagaciones realizadas y manifestó que en el informe se habían producido algunos defectos de forma, puesto que no se indicaba quien era el propietario del horno más cercano a la propiedad del menor Antonio Colomer y que ahora era necesario que se aportara la distancia y el nombre de los propietarios de los hornos más próximos.

El 13 de noviembre el juez, que llevaba estas diligencias en Xixona, pidió a los peritos del Juzgado, Francisco Bellido de 48 años y Esteban Ramos de 52 años, labradores, que comprobaran la distancia desde el solar del joven Colomer hasta el horno propiedad de Pascual Soler y su esposa Mariana Aracil, que era el otro horno más cercano. Los peritos determinaron que la distancia desde la propiedad de Antonio Colomer hasta el horno de Pascual Soler era 32 casas y 225 pasos y que esta distancia era mayor que la existente al horno de Raval, propiedad de Pascual García. El juez dictaminó que se debía notificar la intención de Antonio Colomer de construir un nuevo establecimiento a los dueños de los hornos más inmediatos, Pascual Soler y Pascual García, por si tenían la intención de alegar alguna cosa.

Estos propietarios solicitaron el 16 de noviembre a la Bailía que le entregaran una copia de toda la documentación. Sin embargo, el 17 de diciembre el juez dictaminó que, dado que el expediente se había abierto de oficio, no correspondía su entrega; pero les concedía 9 días para alegar lo que creyeran oportuno.

Curiosamente estos propietarios, que estaban interesados en conocer las diligencias que se habían practicado para la autorización del nuevo horno durante el plazo de días que le concedió la Bailía, no alegaron absolutamente nada, por ello el administrador de la Bailía el 3 de febrero de 1790 envió de nuevo el expediente al tribunal de la Real Intendencia, quien a su vez pidió que se remitiera al abogado patrimonial.

Ahora en esta farragosa tramitación del expediente para la concesión de un nuevo horno en la ciudad de Xixona habían entrado en juego dos grandes familias: los Aracil y los García, propietarios de otros hornos y temerosos del perjuicio económico que supondría la construcción de uno nuevo y que seguramente disponían de contactos en capital del reino. Es por ello, que el abogado patrimonial el 2 de marzo ordenó: “mandarse devolver el expediente al Administrador de Baylia de Xixona para que le comunique a Don Pasqual Garcia y  Don Pasqual Soler, que unidos por si o por medio de un procurador expongan y justifiquen, con citación de  Don Antonio Garrigós en el nombre que interviene, lo que estimen oportuno dentro del preciso término de 9 días, y pidiendo el expediente dicho Garrigós, también se le confíe (…)”.

El 8 de marzo el administrador de la Bailía notificó a los interesados la resolución del intendente del Reino. Con la finalidad de tener todos los datos disponibles mandó realizar diferentes preguntas o aclaraciones.

Quería saber el número exacto de habitantes que vivían en la zona de la Fuente Nueva para lo que pidió contar el número de puertas de casas que hay en dicha zona e indicar si alguna de ellas tenía salida a la calle Santa Ana.

Para conocer la distancia que existía entre el nuevo horno y los ya construidos que se encontraban en las inmediaciones solicitó que se contaran en línea recta las puertas, casas habitables (por una acera o por ambas) y los pasos existentes entre el nuevo horno y el de Pascual García y el de Pascual Soler. Debido a que muy próximo a este último horno se encontraba otro de Bautista Picó, escribano de la Baylía, “cuya puerta principal cae frente al sementerio sacando postigo o surtidor a la calle de Santa Anna”, también se deseaba conocer la distancia que mediaba entre ambos. Antonio Colomer poseía una casa en la calle de Santa Ana, que tenía postigo por el cual se podía acceder al solar en el que se había previsto construir el nuevo horno. Si este postigo se habilitaba para el tránsito de personas las distancias con respecto al resto de horno se acortaría, por ello solicitó mesurar la distancia entre el nuevo horno utilizando el pasadizo de la calle Santa Ana y los hornos de Pascual García, Pascual Soler y Bautista Picó. No conforme con esta información también se ordenó que se midiera el trecho entre el horno de Pascual Soler y el de Joaquin Aracil y hermanos, “en el encuentro de las calles de la Abadía y Zeluquias” y también hasta el de Tomás Estupiña.

Para realizar todas estas mediciones y mostrar la máxima transparencia en esta operación se trasladaron a la parcela donde se pretendía construir el nuevo horno, Vicente Miralles Mira, escribano Real y notario público, Pascual García, Pascual Soler y Antonio Garrigós.

Tras finalizar todas estas averiguaciones se comprobó que en la zona donde se quería levantar el nuevo horno (el Portal de Tibi) el número de viviendas era muy escaso, pues desde la casa del nuevo horno hasta la esquina que hay frente a dicha casa hay “tres, de las quales las dos son postigos o surtidores de casa que sacan puerta a la calle Santa Ana”, además desde esta esquina hasta la calle Santa Ana hay sólo 7 casas.

Seguidamente se detallaron las distancias entre el nuevo horno que se quería construir y los existentes más cercanos. Desde el nuevo horno hasta el de Pascual García hay 21 puertas por la acera de la izquierda y otras 21 por la derecha y el número de pasos era de 145. Desde el nuevo horno hasta el de Pascual Soler se cuentan 28 puertas por la acera de la derecha y 22 por la de la izquierda, el número de pasos asciende a 206. Muy próximo a este último existía otro, propiedad de Bautista Picó, “escribano de esta baylia, cuya puerta principal cae frente al sementerio de la Parroquial de esta ciudad y saca un postigo o surtidor a la calle de Santa Anna”. Su puerta principal “está al cabo de la calle de Galera”. La distancia desde el horno de Pascual Soler a la puerta principal del establecimiento de Bautista Picó era de una casa por la acera de la izquierda y de 45 pasos. Desde el postigo del horno de Bautista Picó que permita el paso por la calle Santa Ana, hasta el de Pascual Soler hay 5 casas por la acera de la derecha y 1 por la izquierda con 36 pasos.

Dado que Antonio Garrigós poseía una casa en la calle Santa Ana que permitía el acceso directo al horno que se quería edificar en el portal de Tibi se calculó la distancia utilizando este pasadizo. El recorrido desde el nuevo horno por su acceso de la calle Santa Ana hasta el de Pascual Soler se cuentan por la acera de la derecha 13 puertas y 11 por la izquierda con un total de 77 pasos. Desde el acceso al nuevo horno por la calle de Santa Ana hasta el postigo en la misma calle del establecimiento de Bautista Picó existen por la derecha 23 puertas y 21 por la izquierda y 170 pasos.

Pensando que las mediciones no fueran suficientes se computó también la distancia desde el horno de Pascual Soler hasta el resto de hornos más cercanos. El trecho existente desde el horno de Pascual Soler hasta el de Joaquín Aracil caminando “por la calle de la Iglesia Vieja o seloquias”, se cuentan por la acera de la derecha “9 puertas de casas habitables” y 38 por la izquierda, con 203 pasos. En cambio, caminando por la calle Abadía la distancia se reduce, el número de casas por la acera de la derecha es de 18 y por la izquierda otras 18, con 199 pasos. Desde este horno hasta el de Tomás Estupiña, “situado este último en la calle de la Villa”, existen por la acera de la derecha 11 puertas de casas habitables y 3 y 1 postigo por la izquierda con 170 pasos.

El 30 de marzo Pascual Soler y Pascual García presentaron una relación de tres testigos que apoyaban sus alegaciones en contra de la construcción del nuevo horno.

En primer lugar, se manifestaba que los posibles usuarios de este establecimiento “o son pobres mendigos o jornaleros que rarísimas veces amasan pan en sus casas por comer en las de los dueños que les alquilan o compran el pan de la taberna o panadería”, por lo que poco beneficio obtendría el propietario del nuevo horno y su construcción sería innecesaria, puesto que existen varios hornos que se encontraban muy próximos al que se pretende establecer.

En segundo lugar, declaraban la existencia de diferentes problemas arquitectónicos relacionados con el lugar en que se quería construir puesto que se hallaba en un espacio sin salida y más bien estrecho: “en un callejón de 8 o 10 palmos de ancho por lo que será imposible que puedan introducirse por él las cargas de leña para el consumo del sitado orno”; además, debido a estas estrecheces se podían producir “algunos excesos en las mujeres que acudan a coser pan”.

El 8 de abril Pascual Soler y Pascual García presentaron un informe de 7 folios en el que alegaban los perjuicios que resultaría de la concesión del nuevo horno y “la ninguna utilidad a el Real Patrimonio por la decadencia del valor de los demás ornos”.

En contra de estos argumentos Antonio Colomer presentó el 9 de junio un informe manifestando los beneficios que resultarían de su construcción. Justificaba el incremento de la población que habitaba encima de la zona donde se quería instalar el horno, en la actual calle Fuente Nueva, “ por cuya razón ya se ha visto presisado el buen gobierno de policía a colocar de por años a esta parte una fuente en dicho barrio por la incomodidad que sufrían sus vecinos en baxar a otras dos fuentes situadas a la inmediación de los respectivos ornos de Don Pasqual García y Don Pasqual Soler”. Comentaba que debido a la gran distancia entre los establecimientos de Pascual García y Pascual Soler y esta nueva zona (calle Fuente Nueva y zona central de la calle San Antonio) las mujeres padecían penalidades al bajar a estos hornos sobre todo en días lluviosos o tormentosos. Exponía que si bien la mayoría de la población estaba formada por labradores y jornaleros, “se encuentran algunas casa de consideración”. También decía que los residentes en esta zona solían amasar el pan en sus casas, pero en los últimos 3 años no lo habían hecho por “la notoria esterelidad, que han padecido en este país tanto pobres como hacendados por cuyo motivo se han visto obligados a comprar pan de la panadería y la harina por libra”. Desmentía aquellas informaciones que indicaban que el nuevo establecimiento no se adecuaba a la normativa urbanística y argumentaba que su construcción podía incluso tener un efecto positivo al ofrecer más servicios a los vecinos y evitar los posibles altercados que se producían en la zona, “que consediendose el establecimiento referido se avensidara dicho sitio y se evitaran acaso los atentados que pueden originarse”.

Concluía significando el beneficio que para la población tendría la edificación del nuevo horno, que pretendía su sobrino, dado que aumentaría la celeridad en la entrega de las comandas de los vecinos.

A partir del día 11 de junio comparecieron ante el administrador de la Bailía 5 testigos que apoyaban las tesis de Antonio Garrigós.

Tras incluirse los informes y las declaraciones de los testigos, presentadas por las dos partes el expediente fue enviado de nuevo al tribunal del Real Patrimonio.

El 28 de septiembre este tribunal dictaminó remitir el expediente al abogado patrimonial. En su informe, en esta ocasión, se argumentaba que la ubicación del nuevo horno no era la más adecuada; ya que los Fueros del Reino de Valencia determinaba que debía existir un mínimo de 60 casas entre dos hornos de la ciudad de Valencia, pero entendía que podía aplicarse a cualquier lugar del reino.

También se exponía que estaba justificada la construcción de un nuevo horno por el incremento de la población en esta zona de Xixona, pero este debía instalarse en otro lugar más distante de los otros hornos: “colocándose arriba y en el centro del barrio nuevo, en parte acomodada, y más distante y con mediación de mayor número de casas de los antiguos hornos de García, Soler y Picó”.

Finalmente se determinaba: ”no deberse dar lugar al establecimiento del orno de pan coser en el sitio o casa que pretende el tutor y curator de Don Antonio Colomer y Garrigós, si que en todo caso se reserve el derecho a este” y lo pueda construir en otro lugar de dicho barrio más distante con los hornos tradicionales.

El 5 de marzo de 1791 llegó el expediente a manos del contador principal del Real Patrimonio para que emitiera su informe. En primer lugar, opinaba que no debían tenerse en cuenta las opiniones manifestadas por los testigos presentados por las dos partes por falta de imparcialidad y que sólo debía atenderse a los informes emitidos por los peritos y el administrador de la Bailía. Por todo ello, la construcción de este nuevo horno resultaba beneficiosa para los vecinos. En segundo lugar y, aunque el abogado patrimonial había desaconsejado la construcción de este horno aplicando los fueros de la ciudad de Valencia, indicaba que existía jurisprudencia en contra; puesto que en un caso similar de la Bailía de Biar “la superioridad en vista de mi exposición determinó concederle que el citado fuero solo habla de la ciudad de Valencia y sus arrabales”, dado que el número de 60 casas no había que entenderlo al pie de la letra, “sino para que se proporcionen en los parajes más acomodados al beneficio del común”. En relación al tema de la situación de los hornos manifestaba un dato que pudiera resultar al menos curioso, puesto que “el orno que desea construir Garrigós dista más de los antiguos, que ellos mismos entre si”. Por todos estos motivos expuestos anteriormente el contador principal decidió que podía concedérsele el nuevo horno a Antonio Garrigós y acordó remitir el expediente al Asesor Patrimonial.

Este el 6 de mayo ratificó la opinión del contador y decidió que el expediente pase al administrador de la Bailía de Xixona para que “ante él se otorgue la correspondiente escritura de establecimiento«.

Toda esta larga, farragosa y pesada tramitación administrativa terminó de la mejor forma posible para los intereses del menor Antonio Colomer Garrigós con la autorización para el establecimiento de un nuevo horno que iba a servir a los vecinos de la calle Fuente Nueva y adyacentes. Ahora sólo falta a tan insigne señor su construcción.

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

DE LES ÉNOVES A LES VALLS: UNA SUBCOMARCA DEL SUR Y OTRA DEL NORTE QUE DEFIENDEN SU IDENTIDAD PROPIA

HÉCTOR GONZÁLEZ

Pla de l´Énova, Baix Albaida, incluso Pla de Rafelguaraf o Castelló i les Énoves. La subcomarca que agrupa a siete municipios y está geográficamente integrada en la comarca de la Ribera Alta ha sido bautizada con diversos nombres a lo largo de la historia.

El libro de los historiadores Joan Català y VICENT SANCHIS (CRONISTA OFICIAL DE RAFELGUARAF) consolidó esta última denominación para la agrupación de los términos municipales de Castelló, L´Enova, Senyera, Rafelguaraf, Sant Joanet, La Pobla Llarga y Manuel.

“El profesor de Historia y Geografía Joan Piqueres también le llama Castelló i les Énoves, aunque el historiador Abel Soler prefiere hablar de Pla de l´Enova o yo aludía a la subcomarca como Pla de Rafelguaraf porque así nos decían desde Carcaixent para hablar de nuestros pueblos”, EXPLICA VICENT SANCHIS, estudioso de las singularidades de este espacio fronterizo con la Costera.

A los siete municipios les une, además de su evidente proximidad geográfica, estar atravesados por una acequia, en el tramo bajo del río Albaida, conocida como de l`Énova y Castelló. De esta manera consolidan un rango, el de subcomarca, más emocional y geográfico que oficial, ya que la Generalitat establece un reconocimiento por comarcas sin llegar al nivel de detalle de las citadas subcomarcas.

Y si l´Enova es un único municipio, ¿por qué el topónimo subcomarcal se halla en plural? Sanchis desmenuza la respuesta. “Con les Énoves se referían a seis pueblos que, a su vez, incluían más hasta el siglo XIX, ya que Manuel contenía cuatro; Rafelguaraf, tres; o la propia Énova, dos. Incluso hasta hace poco Sant Joanet era Sant Joan de l´Énova. Por eso se utiliza la expresión de les Énoves para hablar de los pueblos y sus alquerías”, EXPLICA SANCHIS.

Los siete municipios actuales que conforman la subcomarca reúnen alrededor de 20.000 habitantes, con una diferencia poblacional que va de los aproximadamente 8.000 de Castelló a los poco más de 540 de Sant Joanet o incluso al casi millar de la tan citada l´Énova.

Pertenecen a la Ribera, aunque su proximidad física y emocional a la Costera resulta evidente. “El azud que riega nuestros pueblos está en Torre de Lloris, pedanía de Xàtiva; nuestra forma de hablar valenciano también es más próxima al habitual en esta ciudad que al de Alzira, capital de la Ribera Ata”, APUNTA EL HISTORIADOR, cuyo libro que otorgó morfología literaria y -denominación propia- a la subcomarca apenas tiene una década de vida.

“Existe un sentimiento propio, una conciencia cada vez mayor de pertenecer al mismo espacio”, CONSIDERA ESTE EXPERTO en su área geográfica, caracterizada por su economía vinculada a la agricultura, sobre todo a los cítricos.

Posiblemente para impulsar esa percepción y, sobre todo, el conocimiento de este espacio, redactó una dedicatoria genérica pero singular para su libro. “Als veïns i veïnes de la subcomarca de Castelló i les Énoves: Manuel, L’Énova, Rafelguaraf, Sant Joanet, Senyera, Castelló i La Pobla Llarga, per a què puguen conéixer i estimar un poc més la terra on viuen”, epigrafió

Por tener un nombre propio se empieza, aunque las dudas sobre esta cuestión han llevado a la mancomunitat que aglutina a la mayoría a denominarse La Comuna (en alusión a la acequia que enlaza estas poblaciones), sin más calificativo. Se ocupa sobre todo de agrupar y proporcionar servicios sociales. Y no a los siete municipios. Cubre cinco, los más pequeños, ya que Castelló salió hace escasos años, aunque La Pobla Llarga sí que ha llamado a su puerta.

La presidencia mancomunal es rotatoria. En la actualidad la ocupa la alcaldesa de Rafelguaraf, Rafaela Aliaga, con un equipo de gobierno integrado por todos los municipios.

Si la subcomarca de Castelló i les Énoves o la Comuna se ubica en el interior sur de la provincia, la de Les Valls lo hace en el norte, cerca de la costa o sin tocarla, salvo que Canet d´En Berenguer se incluya en ella, ya que está en línea hacia el litoral.

La Font de Quart

Y si añadimos también Almenara, que aunque se halle en la provincia de Castellón geográficamente se sitúa en la Vall de Segó junto a los términos valencianos y también se riega desde la Font de Quart, la configuran siete municipios, como a la Comuna.

A los anteriores se suma el quinteto que gestiona la mancomunidad oficial, la de Les Valls, y son Faura, Quart de les Valls, Benavites, Quartell y Benifairó. Su población conjunta ronda los 8.900 habitantes, con Faura como principal núcleo, con alrededor de 3.000, y Benavites, con sus 800, como el menor en esta clasificación.

Quizás no exista una literatura tan agrupadora como la Comuna; no obstante, tiene otros puntos de unión. Entre los más significativos destaca el instituto de Secundaria y Bachillerato ubicado en Benifairó.

“Se construyó hace unos 30 años y es el único en los cinco pueblos. Por ello acude alumnado de todos ellos, se mezcla y genera un sentimiento de subcomarca, como las bandas de música que reúnen gente de los distintos municipios o las pequeñas taurinas”, explica el alcalde de Benavites, Carlos Gil.

A estos factores añade la enorme cercanía entre este quinteto de municipios que constituyen el núcleo de Les Valls y quienes comparten una mancomunidad de servicios sociales y recogida de residuos. “Una carrera de 10 kilómetros pasa por los cinco pueblos”, señala, a modo de elocuente ejemplo, Carlos Gil. En conjunto abarcan una superficie de 21 kilómetros cuadrados.

Tanto la Comuna como Les Valls tratan, entre grandes comarcas como la Ribera Alta y Camp de Morvedre, respectivamente, de marcar su propio territorio de identidad y singularidades. Las configuran municipios pequeños enlazados por un sistema de riego, una parte de su historia que hermana su presente.

Fuente: https://valenciaplaza.com

DOMEÑO RINDE CULTO A LA SANTA CRUZ

JOSÉ SALVADOR MURGUI SORIANO. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Es sorprendente visitar los pueblos de nuestra comarca, que además de ser conocidos, en muchas ocasiones nos pueden resultar desconocidos. Descubrir la esencia de los pueblos cuando la fiesta toca la fibra de las personas que los habitan, es el mayor exponente que los une y los hace fuertes.

Esta tarde he podido participar en la procesión que Domeño rinde a la Santa Cruz. Estamos ante una cruz, no muy grande de tamaño, aunque acogedora para toda una localidad y que está forrada de un material dorado que la hace solemne, respetuosa y amada.

Lleva esa cruz en el centro unas incrustaciones con reliquias de la Veracruz y todo este conjunto está rematado por una delicada tela blanca, tejida por manos artesanas que nos evoca, no solo la sábana o sudario que envolvió el cuerpo de Cristo, sino también nos hace presentes los clavos y martillos con los que clavaron al Salvador del mundo.

El corazón y la mente de las personas es inescrutable, los sentimientos nacen de lo más profundo del alma y me ha impresionado ver desde el dintel de la puerta de la iglesia los ojos empañados en lágrimas de una mujer que desde allí, seguía los pasos de la Santa Cruz.

El corazón que llora es porque ama, y ese amor se traduce en nuestras fiestas en pequeños gestos difíciles de captar, que nos empapan de gozo, de piedad, de súplica, de agradecimiento o de amor ante esa sagrada imagen que veneraron nuestros antepasados y que debemos dejar el testigo a las generaciones venideras.

Así transcurre una procesión que cruza por todas las calles del pueblo, que se encuentra con cruces de mayo, que esperan silenciosamente el paso de la Santa Cruz patronal para rendirle el culto merecido.

Cruces, labradas en flores, cruces cargadas de belleza, cruces, que no solo adornan el paso, sino que invitan a la meditación en torno a la esencia del misterio de la cruz.

La banda de música santa Cecilia de Domeño acompaña con rigor el caminar de los doce portadores que sobre sus hombros llevan la cruz patronal. El sol multicolor de la tarde pone la luz adecuada para que el brillo de la cruz penetre ante nuestros ojos. Se oyen los cantos de los pájaros, el murmullo de las hojas de los árboles que se mecen con el viento y la música dirige el paso con solemnidad a ritmo de marcha de procesión.

Marchas como “Santos lugares”, “Marcha Triunfal” o “Macarena” de acentuado, sabor sevillano, por citar algunas son el dulce remo que envuelve la tarde cuando el sol se va desplomando para dar paso a la luna.

Los fuegos artificiales acompañan y ponen ese sabor que solo los valencianos conocemos en cada rincón insospechado, porque cuando pasa la cruz, el pueblo se detiene.

Domeño es: Pueblo limpio, moderno, aseado, muchas puertas repletas de flores, colgaduras en los balcones y sobre todo corazones sinceros que con velas encendidas acompañan durante toda la vuelta la apreciada joya y tesoro de fe que identifica a sus gentes.

Muchas han sido las autoridades que han acompañado al primer edil de la población Francisco Gómez: los Diputados: Reme Mazzolari y Pedro Cuesta, junto a Chimo Segarra, alcalde de Benaguacil y parte viva de la misma Diputación; Stephan Soriano, Director General de diversidad de la Generalitat Valenciana. Presidía junto a las primeras autoridades don José Antonio Romero, Capitán de la Guardia Civil de Lliria y destacados mandos de esta ciudad, sin olvidar el resto de alcaldes y concejales de la comarca y C.V. que se han sumado a este entrañable acto.

No podemos pasar por alto la labor organizativa y litúrgica que imprime el Sacerdote: Don Ismael Mateo, siempre pendiente de la liturgia y velando por el buen discurrir de la procesión. Han sido tres días con eucaristías solemnes y festivas a las 12 horas y por la tarde a las 20 horas las dignas procesiones que han colmado la fe de la feligresía y pueblo de Domeño.

Acabo estas letras, teniendo una mención especial para dos personas muy conocidas en la comarca y en la Serranía que también han aportado su grano de arena para el mayor esplendor de esta fiesta. Me refiero a Ximo, Joaquin López Belenguer, el alguacil de Villar del Arzobispo, que se ha sumado a tocar el tambor junto a los músicos de la banda y por otra parte al inquebrantable y último alguacil de Casinos: Miguel Bernardo, siempre dispuestos los dos a estar presentes en cualquier acto de nuestros pueblos, siempre que son necesitados.

Y acaba la procesión. Una vez ha entrado la Santa Cruz en la iglesia no han faltado las palabras de agradecimiento por parte del señor Cura Parroco a todos los asistentes, autoridades, portadores de las andas y a todas las personas que han hecho posible las fiestas y una vez cantados los gozos, ha llegado la parte final del día con los fuegos aéreos que han puesto el broche de oro a las fiestas de Domeño.

El silencio de la noche será roto por las verbenas y bailes, por las escenas de armonía, por los encuentros de amigos, aunque siempre quedará ese recuerdo primaveral de encontrarnos el original contraste de una cruz dorada que avanza entrepinos, mientras el crepúsculo solar le da sus últimos rayos; las miradas de ojos sedientos de amor, cargados de agradecimiento, sensibles al paso de la cruz, dejarán junto a las notas musicales, esa meditación apasionada a los pies de esa imagen amada y venerada por todas las generaciones de Domeño.

Fuente: https://valencia.elperiodicodeaqui.com

COSAS DE ESCUELA

ANTONIO GASCÓ, CRONISTA OFICIAL DE CASTELLÓ

El primer documento que refiere el pago de un maestro por el concejo es de 1378 y fue exhumado por el escrupuloso cronista Luis Revest. Pues bien, en este texto se hace referencia, precisamente, a la supresión del estipendio al enseñante. Pero, con todo, el Ayuntamiento castellonense tenía muy claro su compromiso de velar por la formación de los jóvenes; buena prueba de ello es que dos meses más tarde se había contratado un nuevo profesor, como testimonia otra cédula, en la que se lee que se le paga hasta el local escolar que le servía, además, de domicilio. De hecho, en escritos de la época se cita textualmente el carrer de l’escola o el de l’estudi vell, que hoy corresponde a la calle Domingo Briau. Conviene traer a colación que a principios del siglo XV, San Vicente Ferrer había centralizado en Valencia los estudios municipales y eclesiásticos en una casa propiedad de Pere Vilaragut. Podría ser significativo recordar que el taumaturgo dominico había visitado Castellón en 1415. El interés por el estudio se incrementaba en todas las localidades importantes.

Traver, en su plano de 1588, realizado siguiendo los Llibres de Vàlues de la Peyta, sitúa el casal de l’Estudi en la fachada norte de la manzana recayente a la actual plaza de las Aulas, en el cruce con la calle de Caballeros.

Las materias que se impartían en cuatro cursos eran Gramática y Lógica, siendo el Catón el libro de las primeras letras, en el que aparecían una serie de pareados latinos de índole moral. A los pequeños de nuestros días, mi nieta Adriana, sin ir más lejos, le sonará extraño este dístico algo cursi: «La niña buena, aprende el Catón, y escribe los palotes sin ningún borrón», que era habitual en la infancia de los que hoy ya somos venturosos abuelos, así como el libro de párvulos, llamado Nuevo Catón.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

VILAMUSEU EXPONE EL DOCUMENTO QUE PERMITE LA CELEBRACIÓN DEL DESEMBARC

EL CRONISTA OFICIAL DE LA VILA JOIOSA y técnico del Archivo Municipal, ALBERT ALCARAZ, nos explica los detalles del reglamento que permite la celebración del Desembarc cada amanecer del 28 de julio. Un documento firmado por Capitanía Marítima en 2012 que reconoce la excepcionalidad del acto.

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Fuente: https://www.ondacero.es

VISCA SAN ISIDRO

MARI CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

El poble de Petrer compta des de l’any 1943 amb una imatge de San Isidro Llaurador, que es troba en l’ermita de Sant Bonifaci. La va portar la Junta de la Germanor de Llauradors i Ramaders, i un dia com hui, 15 de maig de fa ara 81 anys es va beneir acompanyada per una multitud de llauradors i amb 103 xiques vestides en trage regional, es van dirigir al temple parroquial per a iniciar la processó solemne de trasllat fins a l’ermita de Sant Bonifaci.

La comparsa Llauradors fundada en 1946, conserva l’essència del que ha sigut Petrer al llarg de la història i fins a mitjan segle XX, un poble eminentment agrícola. La seua presència en la festa, ens fa recordar els nostres orígens. Uns orígens que, com no podia ser d’una altra manera i com a bons Llauradors que són, estan units al sant que veneren els llauradors: Sant Isidro.

Sens dubte, un dels principals trets que definixen a esta comparsa és la devoció que professa al sant i en l’acta fundacional de la comparsa Llauradors manifesta que la base fonamental de la seua existència és honrar a Sant Bonifaci i a Sant Isidro.

Va ser en 1992, amb motiu del 25 aniversari de la comparsa Llauradors, quan el president de la comparsa, José Martínez, va realitzar les gestions necessàries per a recuperar la romeria que havia deixat de celebrar-se en 1966, amb gran acceptació general, encara que no coincidira amb el 15 de maig. I, des de llavors, se celebra sempre el Dia de la Germanor. Esta manifestació religiós-festiva està hui més viva que mai.

Un poble que cuida i manté vives les seues tradicions és un bon poble, i el poble de Petrer ho fa. Per això, hui més que mai:

Visca Sant Isidro, Visca la Comparsa Labradores i Visca Petrer i les seues festes de Moros i cristians en honor a Sant Bonifaci!!!!!

Visca!!!!!!!

Fuente: https://www.facebook.com

ALGAR S’ADHEREIX A L’HOMENATGE TRIBUTAT A CONCHI ZARAGOZÁ GASCÓ PEL MUNICIPI D’ALGÍMIA D’ALFARA

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA

Com molts recorden, i a açò ens referim en un anterior article, Conchi Zaragozá Gascó,  jove filla d’Algar, va morir en una desafortunat accident de trànsit el dia 15 d’octubre del 2023.

Conchi,  com era anomenada per tot el món afectuosament, era una persona molt estimada. Com ja hem dit en una altra ocasió, era molt aficionada a l’esport de running  i participava en la majoria de les proves esportives d’esta especialitat  que es celebraven en els pobles del Camp de Morvedre i de la Plana de Castelló, peró allò que més la caracteritzava era la seua gran humanitat i solidaritat en favor de les persones amb discapacitat   funcional   amb   l’objecte   de   què   pogueren   apreciar   els paisatges naturals i participar en activitats esportives inclusives.

Segons ens ha informat el seu Cronista Oficial, Helios Borja Cortijo, el municipi veí d’Algímia d’Alfara, on Conchi era molt coneguda i apreciada, li va voler rendir el passat diumenge 12 de maig un sentit homenatge, celebrant una carrera, acte que va ser organitzat pel Grup BCS Trail d’Uxó amb   la  col·laboració   de   l’Ajuntament   d’Algímia   d’Alfara   i   un   grup   de voluntaris i voluntàries.

Prèviament a la carrera, va tindre lloc una xicoteta cerimònia que va comptar   amb   la   intervenció   del   veí   d’Algímia,   l’àrbitre   internacional Mateu Lahoz, Toño, el qual va pronunciar unes sentides paraules, amb un minut de silenci acompanyat del so de dolçaina i tabal, l’entrega als familiars de Conchi del cartell anunciador de la carrera i del dorsal número 1 i del lliurament d’un ram de flors a Conchi Gascó Mestre, la mare de l’homenatjada.

Algar no va poder faltar a este esdeveniment i va estar representat pel  Grup de Recreació Esportiva Trtotalgar, del qual Conchi fou presidenta durants molts anys, per la penya senderista Anda K’Andarás i per molts algarins i algarines que van voler estar presents en este homenatge a Conchi, prestant la seua ajuda i col·laboració en la seua realització.

LA HISTORIA OLVIDADA DE LAS MUJERES SALINERAS

DÁNAE RODRÍGUEZ

El trabajo salinero es bien conocido en nuestra comarca, un oficio que realizaban mayoritariamente hombres, pero en el que las mujeres se hicieron hueco a lo largo de la historia. El pasado viernes, en el marco de las VII Jornadas de las Lagunas de Torrevieja y La Mata: paisaje cultural, historia y patrimonio, organizada por la Asociación Cultural Ars Creatio, se pudo conocer este tema, hasta el momento inédito, sobre cómo era la labor por parte de las mujeres salineras recogido en un minucioso trabajo de documentación por FRANCISCO SALA (CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA) y Amparo Moreno.

Ambos ponentes destacaron las labores de las mujeres, fundamentales para el funcionamiento de la empresa y el mantenimiento de las condiciones de los obreros. El espacio cotidiano de las mujeres era el pueblo, el ámbito doméstico, con los cometidos de intendencia y administración propias de las casas; pero también se ampliaba hasta cerca de las lagunas.

Esta mañana, el licenciado en Antropología Social y Cultural y CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD, FRANCISCO SALA, explicaba a los oyentes de Radio Orihuela cómo dio comienzo esta investigación a través de las fichas laborales de los trabajadores de las salinas y los sucesos ocurridos en 1913 en los que las mujeres salineras contribuyeron en las manifestaciones para reclamar la vuelta al trabajo de sus maridos. La situación no se arregló y degeneró meses después en graves disturbios, incluso con disparos hacia los manifestantes y el posterior encarcelamiento de varios de ellos, entre los que se encontraban siete mujeres.

Uno de los oficios históricos era el de fontanera, encargada de la gestión de las fuentes que, antes de la conducción del agua en tuberías hasta los domicilios, había repartidas por el pueblo. El agua era fundamental tanto para la hidratación de los obreros en las largas jornadas de trabajo como para el mantenimiento de la maquinaria. Cuando las fuentes dejaron de ser necesarias en las calles de Torrevieja, las fontaneras pasaron a desarrollar su labor como limpiadoras.

Otros empleos típicamente femeninos en la empresa salinera eran el de dependienta del economato y el de oficinista. A partir de los 80, algunas tareas cambiaron al relacionarse con el turismo y el ocio, y destacando la novedad de las mujeres con mayores responsabilidades en la empresa. En la actualidad, Ana Raquel López, es la responsable e impulsora de las salinas al turismo mediante visitas guiadas.

Fuente: https://vegabajadigital.com

CASETES DE VOLTA Y VIVIENDAS EN ‘CASCADA’: DOS ESTILOS ARQUITECTÓNICOS SINGULARES EN LA PROVINCIA

HÉCTOR GONZÁLEZ

Alquerías o barracas constituyen, con diferentes dimensiones y estructura, dos representaciones clásicas de la vivienda de huerta, una construcción muy prolífica en la provincia de Valencia.

No obstante, no se trata de los únicos ejemplos de casas edificadas como vivienda de agricultores o pastores. Existen otros más singulares, menos conocidos, que perviven desde hace siglos. Para muestra, una de litoral y otra de interior.

En El Puig de Santa María, en el norte de la comarca de l´Horta, se elevan con historia secular cuatro casetes de volta. “El nombre procede de la bóveda redondeada y tabicada del techo. En el siglo XVII su uso era generalizado. Partimos de una tradición arquitectónica valenciana que en nuestro municipio está presente en varias edificaciones monumentales”, explica JULIO BADENES (CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG DE SANTA MARIA), arqueólogo e historiador de El Puig.

Este ERUDITO LOCAL ha elaborado un estudio titulado ‘El valor del patrimonio arquitectónico de l´Horta. Un hallazgo excepcional en El Puig de Santa María: cuatro casetes de volta’. Dentro del conjunto de la provincia de Valencia destaca esa singularidad arquitectónica en la población conocida por su histórico monasterio. “También existen en el Maestrazgo y en otros países mediterráneos como Grecia; no obstante, en la comarca no queda constancia de más ejemplos”, SOSTIENE EL TAMBIÉN DOCTOR EN FILOSOFÍA.

Tres de esas cuatro viviendas supervivientes se hallan en zona de marjal, y la cuarta, más al interior. “Dos se ubican pegadas al camino dels Plans, una vía de comunicación completamente recta y realizada en la edad Media para enlazar el embarcadero que se había construido en la playa con el castillo de El Puig. Su estado de conservación es muy bueno. Una de ellas, la que se encuentra a 200 metros de la playa, ha sido reforzada con vigas actuales”, indica EL CRONISTA DE ESTE MUNICIPIO DE L´HORTA NORD.

Este tipo de construcción la compartían, como resultaba habitual antaño, personas y animales de corral, aunque en diferentes plantas. De hecho, el pesebre con comedero hecho de obra para esos animales, que resultaban básicos en el sustento familiar, despunta en la caseta de volta más cercana al litoral.

Una tercera se localiza a 200 metros de la urbanización Puig Val. “Es la más esmerada en su construcción y la que denota mayor antigüedad. Posee una planta rectangular de entre 5 y 9 metros de largo y un ancho de entre 3,3 y 5 metros. Los muros son de mampostería de piedra, como resulta habitual, pero están lucidos finamente con un encalado de color rojizo que aún cubre intermitentes trozos de los muros”, recalca Badenes.

Respecto a la ubicada en ‘secano’, en el denominado camí de la Lloma, HACE HINCAPIÉ EL HISTORIADOR en que “las piedras utilizadas son de rodeno, cuarzo y ladrillos. El rodeno es el material más empleado en todas las casetas que hemos hallado porque abunda en las montañas de El Puig. La cubierta está formada por una bóveda tabicada sobre la cual se ha dispuesto rodeno en lajas y ladrillos. Se trata de un edificio que era utilizado por pastores o labradores que trabajaban en secano”.

Para este singular patrimonio, JULIO BADENES reclama su recuperación “por parte de Ayuntamiento y Diputación, con la declaración de Bien de Relevancia Local. Y esta protección quedaría a medias si no se habilitan los caminos que llevan a estas históricas casetas de volta”.

A 68 kilómetros de distancia de El Puig se ubica Chulilla. Mientras que la primera localidad emerge en el litoral norte de la provincia de Valencia, la segunda despunta casi a la misma altura en línea recta hacia el interior, cerca de las provincias de Cuenca y Teruel.

“Nuestra orografía, en pendiente desde el castillo hacia el río, marca la construcción, que también mantenía una intensa dependencia de ganadería y pastoreo”, REMARCA VICENT SEBASTIÁN, arqueólogo y CRONISTA OFICIAL DE CHULILLA. Esa morfología otorga al casco urbano un estilo de ‘cascada’.

“Se trata de viviendas con hasta seis plantas al bajar en ladera, con la inferior utilizada para cuadra, la superior para residencia familiar, la tercera para saladar, la cuarta a modo de secadero… así hasta la letrina en más altura”, desgrana este autor de la ponencia titulada ‘La arquitectura rural como evidencia’ que presentó en el IX Congreso Internacional de Historia Comarcal bajo el epígrafe ‘La vivienda: memoria, identidad y perspectivas’.

Con socarronería, SEBASTIÁN apunta que “los burros se asoman a las ventanas, porque en ocasiones penetraban por la calle de atrás a pisos superiores”.

Este estilo arquitectónico, con puertas que dan a dos calles diferentes que permiten entrar a pisos superiores o inferiores, recuerda a la reconocible de Alcalá del Júcar. O al antiguo Domeño. Incluso a Gestalgar (como Chulilla, en la comarca de la Serranía) o Castielfabib (en Rincón de Ademuz), aunque en estos casos a menor escala.

“Son viviendas de los siglos XVIII o XIX, con la puerta principal en la calle inferior. Algunas de ellas, con el paso del tiempo, se han dividido entre herederos y han quedado partidas y reducidas a casas más pequeñas”, apostilla el CRONISTA DE CHULILLA.

De ese modo presenta una construcción bastante diferente a las casetes de volta de El Puig pero que al igual que estas constituye un vestigio del pasado agrícola de sus respectivos municipios y de su atractivo presente patrimonial.

Fuente: https://valenciaplaza.com