
- El ponente repasa los méritos y deméritos del investigador en el 150 aniversario de su nacimiento: desde sus grandes aportaciones al patrimonio de Xàtiva a la difusión de historias carentes de rigor, como la del supuesto molinero musulmán que introdujo el papel en la ciudad.
SALVADOR CATALÁ
La Casa de la Cultura de Xàtiva acogió el pasado lunes la segunda charla del ciclo de conferencias organizado conjuntamente por el Ayuntamiento y el Archivo Municipal para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento de Carlos Sarthou Carreres (Vila-real, 1876-Xàtiva, 1971), erudito, fotógrafo, investigador y cronista de la ciudad. El ciclo intenta desgranar y divulgar detalles de la vida y obra, de un personaje que, sin ser setabense, dedicó buena parte de su vida a dar testimonio de una época, sabiendo adaptarse a las coyunturas políticas de los diversos períodos que le tocó vivir en la Xàtiva de las décadas centrales del siglo XX.
EN ESTA OCASIÓN, EL PONENTE INVITADO FUE EL ACTUAL CRONISTA DE XÀTIVA, AGUSTÍ VENTURA, que se dedicó a analizar los “pros y contras” de su labor investigadora en relación al pasado de la historia de Xàtiva, desde que llegó a Xàtiva en 1920, hasta que fue proclamado como cronista de la capital de la Costera en 1940. Procedente de una familia de ascendencia francesa establecida en Vila-real, estudió derecho, se hizo secretario judicial de su localidad natal, posteriormente desempeño el cargo en Borriana, hasta que se trasladó en Xàtiva hacia 1920.
AGUSTÍ VENTURA analizó la meteórica carrera de intensa investigación que le llevó a ser hijo adoptivo de Xàtiva en 1925, cinco años después de su llegada a la capital de la Costera, y de como se convirtió en el factótum cultural de la ciudad hasta su muerte en 1971, de la que fue cronista oficial durante treinta años, desde su nombramiento en 1940. Medio siglo de investigaciones, donde el autor destacó El alcázar setabense (1922), la Guía Oficial Ilustrada, o los Datos para la historia de Játiva, publicada en 1933, que fue, para gusto del cronista de Xàtiva, su mayor aportación a la historiografía local. Destacó que ahí estuvo su mérito, junto al de la salvaguarda que hizo del patrimonio religioso local durante los años de la Guerra Civil, destacando su actuación en la utilización de la iglesia de Sant Feliu, cómo depósito para esconder y salvar piezas del odio anticlerical.
Abbu Masaifa, el personaje inventado que todavía tiene una calle en Xàtiva
Pero EL CRONISTA también destacó algunos deméritos de Sarthou, como su enfrentamiento con Chocomeli durante la guerra y después de ella, siendo el anterior persona más versada en cuestiones académicas por su formación como arqueólogo, y que le llevó a numerosos enfrentamientos intelectuales, y a denunciar la falta de rigor científico de Sarhou, al atreverse a afirmar sin base documental que el gran introductor del papel en Xàtiva, fue el molinero musulmán Abbu Masaifa, personaje totalmente inventado por el ya nuevo cronista de la ciudad, tras el asesinato de Viñes.
VENTURA considera que esa “tendencia a la inventiva” fue uno de los grandes defectos de Sarthou, poniendo también como ejemplo, que los restos hallados en la iglesia de Sant Francesc fuesen pertenecientes al Conde de Urgel, organizando un traslado hacia el castillo, donde se alzó un cripta para resguardarlos, con la financiación del empresario Gregorio Molina, el gran “mecenas” de Sarthou. Todo sin pruebas para corroborar lo que era una mera teoría. Curiosamente, apuntó que Abbu Masaifa sigue aún hoy presente en el callejero urbano de Xàtiva, cosa a la que siempre ha sido contrario AGUSTÍ VENTURA, y la inventada tumba del Conde Urgel, uno de las estancias más visitadas del castillo de Xàtiva. Pero tal fue el poder cultural de Sarthou, donde no encontró oposición alguna, y sí todo el apoyo de los poderes fácticos de entonces.
Fuente: https://www.levante-emv.com
