À PUNT ESTRENA EL PODCAST ‘1238. LA CONQUESTA DE VALÈNCIA’ PRODUCIDO EN ASOCIACIÓN CON PLAZA PODCAST

Este 9 de octubre, À Punt estrena el podcast ‘1238. La conquesta de València’, un trabajo realizado en asociación con Plaza Podcast en el que se narran los hechos de la vida de Jaume I y la ocupación de las tierras islámicas que son el origen del pueblo valenciano.

A través de los extraordinarios documentos que representan la autobiografía del Llibre dels fets, las crónicas de Bernat Desclot y Ramon Muntaner y las fuentes árabes, se reconstruye la vida del rey desde su complicada infancia hasta la muerte, en medio de una gran insurreción islámica liderada por su principal enemigo, el visir al-Azraq.

En concreto, los sucesivos capítulos se titulan: “Jaume I, un rei en dificultats”; “L’inici de tot plegat: de Mallorca a Morella”; “En nom d’Al·là, el Clement, el Misericordiós”; “De Borriana a la Batalla del Puig”; “La caiguda de València i la creació d’un nou regne”; “La conquesta interminable” i “Les terres més enllà de Xixona i el malson de Jaume I”.

En los 7 episodios, el historiador VICENT BAYDAL (CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA) conduce el relato. Se alterna con fragmentos en los que se reconstruyen algunos de los momentos más relevantes con un espectacular reparto actoral. Enrique Pacheco se transforma en Jaume I para situar a los oyentes en la escena e incluso acercar el habla de la época sin que se pierda el hilo de la historia, gracias a la labor de investigación del propio BAYDAL y del lingüista de la serie, Tòfol Cabeza.

Además, se pueden escuchar las voces de Daniel González, Clara Laguarda, Rafa Nácher, Greta Ruiz, Jorge Tejedor, Miguel Coll y Clemente López, que además se ha encargado del casting y dirección de actores. La serie cuenta también con un cuidado diseño sonoro realizado por Lomar Produccions.

El guion y la dirección editorial de ‘1238. La conquesta de València’ son obra VICENT BAYDAL. Por À Punt, Xelo Ribera se ha encargado de la gestión de contenidos e Inés Mengual de la producción ejecutiva, mientras que Rafa Lupión ha asumido la dirección y producción ejecutiva del proyecto para Plaza Podcast.

El primer episodio se puede escuchar, desde este 9 de octubre en la web de À Punt y en las principales plataformas de audio. Los sucesivos capítulos se publicarán semanalmente hasta completar la serie. Además, el espacio ‘Podriem fer-ho millor’ de la radio de À Punt emitirá a las 15h de este 9 de octubre el primer episodio íntegro.

Fuente: https://alicanteplaza.es

LOS CRONISTAS SE DAN CITA EN VALENCIA Y BOCAIRENT

S. V.

La Asociación de Cronistas del Reino de Valencia ha ultimado ya el programa de su 34ª Asamblea General, que se va a celebrar los próximos días 24 y 25 de octubre, en las ciudades de Valencia y Bocairent. Los cronistas inscritos alternarán actos culturales y de hermandad, con la reglamentaria asamblea general de la entidad, las elecciones de los puestos vacantes en la directiva y la presentación de comunicaciones y ponencias, que este año tienen a la heráldica como una de las materias a abordar.

Unos sesenta cronistas de las tres provincias valencianas está previsto que se den cita, en Valencia y Bocairent, en el curso de las dos jornadas de encuentro. Las inscripciones están siendo abundantes esos días y buena parte de los cronistas están presentando comunicaciones, sobre heráldica y sobre otras diversas materias, trabajos de investigación que en su día se publicarán conjuntamente.

El acto inaugural, al que asistirán autoridades autonómicas y municipales, tendrá lugar en el Museo de la Ciudad de Valencia, en la plaza del Arzobispo. Allí se rendirá homenaje a los cronistas de Benifairò de la Valldigna i Muro de l’Alcoi, José Carlos Casimiro y Elia Gozálbez Esteve, respectivamente. También tendrá lugar la conferencia inaugural, a cargo del catedrático Antoni Ferrando Francés, cronista oficial de Benicolet. Seguidamente habrá un almuerzo de confraternidad en el Ayuntamiento y, por la tarde, se celebrará la asamblea general, la elección de cargos vacantes y una visita al Museo de la Ciudad.

La segunda jornada, el viernes 25 de octubre, se celebrará en Bocairent, donde los asambleistas serán recibidos por las autoridades. Las sesiones de trabajo comenzarán con la disertación de la cronista oficial de Bocairent, María Josefa Sempere Doménech. Después, habrá lectura de ponencias y comunicaciones, visita al centro histórico de la ciudad, a la plaza de toros más antigua de la Comunitat Valenciana y recorrido por el convento rupestre de las Agustinas. Tras la comida de hermandad tendrá lugar la visita a la iglesia parroquial y su museo, así como al Museu d’Oficis y la sesión de clausura de esta 34ª Asamblea.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

FRANCISCO JOSÉ GUERRERO, PREMIO AL MÉRITO TURÍSTICO 2023

El Patronato de Turismo de Segorbe hizo entrega ayer del Premio al Mérito Turístico 2023, que fue concedido a FRANCISCO JOSÉ GUERRERO (CRONISTA HONORARIO DE SEGORBE, ya fallecido) a título póstumo y recibió su familia en el Teatro Serrano, en un acto muy emotivo.

El galardonado, también ampliamente conocido como PATXI GUERRERO, fue elegido para dicha distinción por su destacada trayectoria y valiosa labor en la divulgación de la cultura y apoyo al turismo en la ciudad y en la comarca del Alto Palancia.

El acto, que contó con la intervención de varios familiares del premiado y con una pieza musical de violonchelo interpretada en directo por la hija del mismo, Priscila Guerrero, fue conducido por la concejala de Turismo, Estefanía Sales, y concluido por la alcaldesa de Segorbe, M.ª Carmen Climent. Además, la portavoz del Patronato Local de Turismo, Pilar Calpe, habló en nombre de la institución, destacando de FRANCISCO JOSÉ GUERRERO “su pasión por mejorar, por fomentar la cultura, costumbres y patrimonio segorbino y comarcal, siempre con su sonrisa y su habla elocuente”. Asimismo, el evento contó con la presencia del diputado provincial de Turismo, Andrés Martínez.

La alcaldesa, M.ª Carmen Climent, quiso agradecer al galardonado una vez más “sus innumerables colaboraciones para reforzar el atractivo turístico de Segorbe. Siempre dispuesto a aportar su extenso conocimiento de la ciudad a todo proyecto que se iniciaba en la localidad”.

Cabe destacar que EL PREMIADO fue uno de los impulsores del Centro de Estudios del Alto Palancia en 1984 y trabajó como archivero y bibliotecario en el Ayuntamiento de Segorbe. Entre sus primeras publicaciones, destaca el catálogo del Archivo Histórico Municipal de Segorbe (1286-1910). En 1990, supervisó la catalogación de los fondos documentales relativos al Ducado de Segorbe y también fue nombrado gerente de la Fundación Caja Segorbe, así como responsable de investigación e innovación de Bancaja Obra Social en 1994. Por otro lado, en 1995 promovió la creación del Instituto de Cultura del Alto Palancia y formó parte del consejo de redacción de su boletín. En 1996, el Ayuntamiento lo designó CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE SEGORBE, cargo que mantuvo hasta 2001. Además de doctor en Historia Contemporánea y docente universitario, fue autor de numerosas obras e investigaciones, como con la que obtuvo en 2012 el Premio de Investigación Histórica ‘María de Luna’.

Fuente: https://actualidad.segorbe.es

LA CONQUISTA, CONVERTIDA EN GRAN ESPECTÁCULO

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

La Conquista, la rendición a don Jaume I de la ciudad y el reino musulmán de Valencia, se ha venido celebrando de muy diversas formas a lo largo del tiempo. La procesión cívica es la primera y principal, por su simbolismo y su continuidad. Pero también ha habido otras manifestaciones de recuerdo y alegría popular. De ellas vamos a evocar la cabalgata histórica de 1886, especialmente llamativa, que fue un éxito de organización.

Todo empezó con la epidemia de cólera, que obligó a cancelar la Feria de Julio en sus ediciones de 1884 y 1885. Pasada la enfermedad, superadas las numerosas víctimas que produjo en toda la provincia, Valencia, en la primavera de 1886, saltó como un muelle en busca de expansión, diversión y vida comercial. Las fiestas de mayo, en un año en que coincidieron la celebración de la Virgen y San Vicente, fueron especialmente lucidas. La noticia del nacimiento del que habría de ser Alfonso XIII se unió a la alegría general.

Pero la ciudad, que asistía admirada al moderno esplendor del Café de España, se volcó literalmente en la Feria de verano, que ese año contó con alicientes especiales. Fue un éxito, repetido hasta la actualidad, el primer certamen de bandas. Pero lo fueron también las cuatro corridas de toros, el tiro de pichón en el coso taurino, el festival infantil, las carreras de velocípedos, el ascenso de aerostatos y la presencia en el puerto de cuatro fragatas de la Armada. Con todo, el festejo que suscitó más entusiasmo fue la Cabalgata Histórica celebrada el 28 de julio, un acierto gracias a la actividad de un comité organizador municipal con el que colaboró el Ejército, que puso a disposición de la fiesta docenas de hombres y de caballerías, así como no pocos músicos.

La inspiración de Llorente

Bajo la inspiración de Teodoro Llorente, director de este periódico, Valencia estaba impulsando la erección del monumento a Jaume I, misión para la que se instalaba cada año una tómbola en la Feria de Julio. En ese momento se había modelado la estatua, pero faltaba fundirla y colocarla en el Parterre, una tarea que se demoró hasta 1891.

Pero de ese espíritu es probable que surgiera el festejo dedicado a la reconstrucción de la rendición o conquista de la ciudad. El espectáculo tuvo como centro el monasterio del Temple, ya que en la esquina del conjunto con la actual plaza del poeta Llorente estuvo la torre musulmana (Ali-Bufat) donde ondeó el estandarte real en señal de rendición de Valencia. Así, para la gran representación, un ejército cristiano partió de los Jardines del Real, circuló por San Pio V, cruzó el Turia por el puente de la Trinidad y llegó a la zona mientras las tropas musulmanas llegaron a la cita marchando por la calle de Trinitarios. Tras la escenificación, todos desfilarían, al final, hacia la Feria, ubicada en el paseo de la Alameda, cruzando el puente del Real.

La gente agolpada en la explanada y en los puentes casi hizo imposible la representación y el desfile mismo. No había espacio bastante para todos. El festejo, en esencia, fue similar en su estructura –asedio, rendición, pleitesía, alarde y desfile—al establecido en una fiesta de «Moros i Cristians», aunque aquí no hubo pólvora. Pero hubo boato: «El rey entró al frente de un lucidísimo grupo de caballeros, obispos, monjes, pajes, etc. Iban detrás los escuadrones de almogávares, los carros de guerra tirados por bueyes, con arietes y torres de asalto, todo ello muy bien representado», escribimos. Salpicado su paso por bandas de música, timbaleros y grupos de instrumentos de época, en total participaron 278 jinetes y 363 peones, en su mayoría soldados de la guarnición.

Nuestro periódico habló de atrezzo, poniendo en uso el término teatral. Pero es que la organización dispuso de un gran acopio de trajes de época con los que se vistió y se armó a los participantes en la cabalgata. «Fue magnífica –escribió nuestro Almanaque-. Después de la del centenario de Calderón en Madrid, no se había hecho en España otra más suntuosa y propia. Representóse la rendición de la ciudad y entrega de las llaves, en el mismo punto donde tuvieron lugar estas escenas, y después desfilaron por delante del rey Conquistador cinco mesnadas de soldados cristianos de todas armas».

‘La Ilustración Española’ y ‘La Ilustración Ibérica’ se hicieron eco del evento. Aquí, un dibujo de Plá y Valor.

‘La Ilustración Española’ y ‘La Ilustración Ibérica’ se hicieron eco del evento. Aquí, un dibujo de Plá y Valor. LP

Desde los balcones del Temple, el gobernador y su familia, y el arzobispo, aplaudieron la calidad de la representación. Todo fue elogiado por su buen nivel; especialmente la vestimenta de los peones, el lujo de las monturas y las armas. Todo gustó en un desfile donde sin duda hubo un generoso presupuesto y menos improvisación de lo habitual; incluso se puede hablar de rigor histórico, pues el periódico mencionó en su reseña a todos los caballeros acompañantes del Conquistador, evocados uno por uno en la fiesta. «El fingido rey Zeyán llevaba brillante malla y traje grana con blanco albornoz, montando brioso caballo con silla y jaeces verdes», escribimos. «Le precedían trompeteros y le seguía un pelotón de gente de a pie, con una música morisca de atabales e instrumentos de época, imitados con gran propiedad».

Zayán entregó las llaves de la ciudad a don Jaume tras una doble genuflexión. La figura del Conquistador estaba copiada de la estatua ecuestre preparada ya por Villamitjana. «El traje era de cota de malla, con dalmática blanca con adornos de oro. Cubríale amplio manto blanco y llevaba a la cabeza el histórico casco surmontado con el drach-alat; al cinto, espada de campaña». La crónica del periódico no escatimó emociones: «Era un espectáculo grandioso el que ofrecía aquel conjunto de bien dispuestos trajes de remota época, de doradas armaduras, caballos y jinetes, lanzas y pendones a la luz de un sol espléndido y de una tarde hermosísima». En resumen, un auténtico éxito.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

EL PATRIMONIO HISTÓRICO-VISUAL DE LA CONQUISTA DE VALÈNCIA

JULIO SAMUEL BADENES ALMENARA, CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG

¿Existe un patrimonio histórico-visual? Por supuesto que sí, y podemos afirmar que como patrimonio es algo que hemos heredado del pasado y aún podemos percibirlo y, por tanto, visualizar un espacio en el que sucedió algún acontecimiento importante de nuestra historia, permitiéndonos situar en él todo lo acontecido, siendo capaces de esa manera de comprenderlo con mayor profundidad. Pero si, además, todavía restan elementos patrimoniales (edificios, yacimientos arqueológicos, caminos, etc.) en ese espacio patrimonial-visual, entonces, sin ninguna duda, se acrecienta su valor. El ejemplo más claro que conozco es el que aún tenemos la suerte de disfrutar en el Puig de Santa Maria y que yo llamaría «el patrimonio visual de la conquista de Valencia». Y es posible experimentarlo porque hemos conservado el altozano llamado de la Patà.

Cuando alguien visita el pueblo del Puig de Santa Maria y sube a la montaña de la Patà tiene la oportunidad de deleitarse con una experiencia visual excepcional, y conocer cómo se planificó y se llevó a término la conquista de la ciudad de València entre 1237 y 1238, por decisión de Jaume I.

Una vez estamos en la cima de este pequeño montículo, con la Crónica del Conquistador en la mano, dirigiendo nuestra mirada hacia el sur, al ir al capítulo 131 y comenzar a leerlo, las palabras de Jaume I comienzan a tomar forma y materializarse ante nosotros en ese inmenso espacio que media entre el Puig de Santa Maria y València. Así, el monarca afirma con total contundencia que tras tomar Burriana «hi anirem a un lloc que els cristians anomenen el Puig de la Cebolla i que està prop de València, a dues llegües. I amb les cavalcades que des d’ací farem fer a València i el que la devastarem quan hi anirem, en saber que hauran vingut a gran feblesa i a gran necessitat per fam, ens llançarem damunt d’ells abans que puguen collir els blats altra vegada, i els assetjarem, i, amb la voluntat de Déu, els prendrem». Ante nosotros se presenta un control visual total del territorio, entre los 10 km que separan València de la montaña de la Patà (Puig de la Cebolla), desde donde podemos divisar todas las alquerías o poblaciones musulmanas que abastecían a la ciudad con su rica huerta: Rafelbunyol, Cebolla, la Pobla de Farnals, Massamagrell, Museros, Alboraia, Almàssera, etc. Todas estas localidades serían y fueron atacadas por las tropas que comandaba Jaume I y su tío Bernat Guillem de Entença en 1237. De esa manera Balansiya iba siendo debilitada por el hambre y su rey musulmán, Zayyan, al final no tendría más remedio que rendirse.

En la misma montaña tenemos el privilegio de contemplar los restos del castillo que Jaume I reconstruyó en la primavera de 1237 utilizando los «vint parells de tapieres» «que manarem fer a Terol» (Fets, cap. 208). Los mechinales o agujales que vemos en los lienzos murarios que permanecen de la fortaleza son testigos de que Jaume I no mintió en su descripción cronística.

Desde la torre albarrana de la fortaleza, dirigiendo nuestra vista al oeste, divisamos, a un escaso kilómetro de distancia, la antigua Vía Augusta, ruta inexcusable para todos aquellos que querían entrar a València desde el norte. Por tanto, la guarnición destacada en el castillo podía, fácilmente, impedir o dificultar el paso a los enemigos que deseaban conquistar la ansiada ciudad del Turia.

Al este, divisamos el mar y la calzada que realizó Jaume I para poder «pasar a la mar quan venien naus, per a allò que calgués a la host, i per dur queviures des de la mar» (Fets, cap. 212). Desde la Edad Media dicho camino jaimino lleva el nombre de camí dels Plans. Y aún lo podemos recorrer hasta la misma playa en donde, posiblemente, se encuentra, como suculento yacimiento arqueológico, el embarcadero al que llegaban las embarcaciones medievales.

A unos 400 metros, al sur, nos topamos con el promontorio del monasterio en el que la tropa comandada por Bernat Guillem de Entença halló la Virgen del Puig, que tanto valor infundió a los creyentes guerreros medievales y al mismo Jaume I en los momentos más difíciles de la conquista. Y al suroeste, entre la Pobla de Farnals y la montaña en la que nos situamos, distinguimos la ermita de san Jorge y todo el espacio en el que tuvo lugar la crucial batalla de Enesa o del Puig, ganada por el tío de Jaume I, que abría las puertas a la toma final de la ciudad (Fets, cap. 218).

Finalmente, contemplamos el camino de Cebolla, que conecta con todos los pueblos costeros. Ruta que tomó el Conquistador y su ejército en abril de 1238, tras encomendarse a la Virgen del Puig, para llegar al puerto de València y comenzar el ansiado asedio de la ciudad del Turia (Fets, cap. 256). Ascender a la montaña de la Patà y su castillo supone poder visualizar la causa, el origen del Pueblo Valenciano que hemos llegado a ser.

Fuente: https://www.levante-emv.com

EL SABOR DE UNA MAGDALENA

HENRI BOUCHÉ, CRONISTA OFICIAL DE BORRIOL

Ayer desayuné y mojé una magdalena en el café con leche (y no en el té), mientras recordaba a Proust con la célebre intuición que dio lugar a la obra magna A la búsqueda del tiempo perdido (en realidad las distintas traducciones no parecen ajustarse exactamente al francés original -A la recherche,du temps perdu-, pero vale).

Proust se enmarca en su producción entre la nostalgia, la novela, la evocación, la crítica literaria, el ensayo, etc, que nace ante la degustación de una rica magdalena (el efecto magdalena), fruto de la asociación automática cuando percibimos una determinada sensación a través de nuestros sentidos, especialmente del olfato. Este es el significado de la celebérrima magdalena que dio lugar a siete títulos (la más larga del mundo, dicen) que contiene la obra con una riqueza extraordinaria de temas.

Paciencia

De ella pueden entresacarse numerosas frases que hacen referencia, sobre todo, al tiempo: ese tiempo perdido que nunca se vuelve a encontrar ni se recupera. Y Proust recomienda paciencia y saber esperar a que llegue lo que se desea alcanzar. «Hay más tiempo que vida –dice–, no estar apresurado; hay mucho tiempo, pero no hay suficiente vida». Por eso recomienda no perder el tiempo ni las ocasiones. Paciencia y espera, todo llega a su tiempo. Vale más soñar la vida propia que vivirla… aunque vivirla es también soñarla.

Si bien ya hemos hablado otras veces, el tiempo sigue siendo una asignatura pendiente: no tengo tiempo, se me va el tiempo… son frases a modo de queja. Tiene razón el autor, Proust. Es una de las cosas más valiosas: aprovechar el tiempo es una de las tareas más acuciantes. Pero la realidad es otra: perdemos inconscientemente el tiempo. Una simple magdalena puede ayudarnos a recuperarlo. Intentémoslo.

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

RECORDS I MEMÒRIA D’UN “REFUGIAT” DE LA GUERRA CIVIL

VICENTE SANZ-VIÑUELAS, CRONISTA OFICIAL DE LLOMBAI

El passat 26 d’octubre de 2022 vaig poder entrevistar a José Julià Balanzà, mes conegut com Pepe “el Catolo”, en Canet d’en Berenguer. Este home, de 94 anys, volia compartir el seu testimoni d’un temps passat perquè aquest no s’oblidara, ja que ara que en els mitjans de comunicació notícies de refugiats hi han tots els dies, ell ha pogut recordar en més intensitat quan també va ser un refugiat de la Guerra Civil Espanyola, en 1938.

Queden pocs testimonis vius d’aquell temps amb bona memòria, ja que el pas inexorable del temps no es deté i fa el seu camí; però, per sort, Pepe “el Catolo” es troba perfectament, a excepció d’una deficiència auditiva que contraresta amb uns potents audiòfons.

En agost del 2021 va voler tornar a recórrer els carrers de Llombai, ja que solament havia tornat una o dos vegades quan acabà la guerra (a diferència de la seua difunta germana Carmen, qui si que va tornar diverses vegades, mantenint les amistats). La seua neboda Carmen i el seu home el van portar, complint així amb el seu desig. Mes, encara que eixe dia va poder tornar a passejar pels carrers que ell recordava (i que havien canviat molt poc, segons em va contar posteriorment), no trobà a ningú dels que ell havia conegut. Ara bé, va coincidir en Pepita Pellicer “la Mina” i, al comentar-li el cas i, entre altres fets, dir que recordava “al tio Justo i la seua tartana”… Pepita em va mencionar a mi, que soc historiador del poble i justament descendent d’eixe Justo, fet pel qual li facilitaren el contacte perquè jo poguera parlar amb ell. I encara que jo ja sabia que en temps de guerra havien vingut a Llombai refugiats de distinta procedència, ja que alguns d’ells es quedaren en casa del meu “tatarauelo” Justo, a dia de hui no en conec a cap que continue viu. I tot i que vaig telefonar de seguida, per motius acadèmics i laborals fins un any després no vaig poder conèixer personalment a este personatge.

Segons em va contar en la saleta de sa casa de Canet de’n Berenguer, al carrer del Calvari, quan començà la Guerra Civil Pepe encara tenia 9 anys (havia nascut el 24 de desembre de 1928). En eixe temps els seus pares, José i Carmen, tenien una taverna en la plaça de l’església (on actualment està CaixaBank), on vivien junt als seus fills Pepe i Carmen. Allí servien vi blanc, vi negre, vi dolç, sifó, cervesa i llimonaes. I al tractar-se d’una taverna, allí anaven els veïns de Canet i els militars destinats al poble (hi havia un destacament de soldats aquarterats en un magatzem front a l’antic ajuntament. Així mateix, en el faro, que s’havia apagat per evitar la seua destrucció, hi havia un puesto d’observació i una central telefònica per a controlar les distintes bateries de la zona, i vora mar hi havia uns canons, on també hi havia soldats). I entre els parroquians de la taverna estava José Solà “el Catauí”, un xic de Llombai que estava de militar en el polvorí del Port de Sagunt que, quan va estar malalt i delicat de la panxa, fou atès per Carmen i la seua família fins que es va recuperar. En agraïment, José li va proposar a la tavernera i al seu home la possibilitat d’anar-se’n d’allí i dirigir-se al seu poble (Llombai), on podrien estar més segurs “puix allí no havia aplegat res”, ja que en els voltants de Canet queien contínuament les bombes aèries, que principalment tiraven els avions italians i alemanys, el que suposava un greu perill per a la població civil.

Els bombardejos sobre Sagunt i Borriana, ja que esta era zona estratègica amb els Altos Hornos de Vizcaya, un polvorí, ferrocarril i magatzems amb armament republicà, començaren el 31 de març de 1938, de matí, quan 5 junkers van llançar 30 bombes, causant un mort i un ferit. Eixa vesprada repetirien l’acció sobre Borriana… encara que les bombes majoritàriament anaren a parar al mar. No era el primer bombardeig que sofrien les distintes poblacions, però aquesta ocasió era diferent, ja que començava el que es coneixeria com “l’ofensiva del Levante”, la qual fou una campanya per part de l’exercit nacional per a conquerir València i tot el Llevant peninsular (i que duraria fins juliol del 38). Per eixe motiu, el 15 d’abril, Borriana tornà a ser bombardejada. I esta situació aniria a més, intensificant-se de manera extraordinària en el mes de juny, quan Nules va ser bombardejada, així com també ho foren Vila-Real, Borriana i Castelló de la Plana (ciutat que caigué en mans nacionals el 13 de juny per la vesprà). Una vegada conquerida la capital de la Plana, els bombardejos sobre Nules i Borriana continuaren amb més força, i açò encara es recordat per Pepe “el Catolo”.

Segons recorda Pepe, la “guerra estava molt propet de Canet i tots els dies passava “la Pava” per la vesprà, fent gran soroll, per a bombardejar el Port de Sagunt, que estava allí al costat, i soltava un parell de bombes rodant als pobles”. Davant esta situació, ell i la família dormien en les barraques que hi havia a l’horta, igual que altres veïns, ja que consideraven que era més segur que pernoctar en el poble, perquè totes les nits venia des de Pollença un hidroavió que ells anomenaven “Sapatodes”, en el seu rumrumrumrum… a molestar i alterar a la població; i en el seu cas dormien en una caseta que s’anomenava o era coneguda com “Almardà”.

Al ser esta la seua situació, quan José Solà els va oferir anar a sa casa en Llombai, on estarien més segurs i tranquils i principalment apartats de les bombes, la família acceptà l’oferiment i va decidir “fugir del seu poble” per precaució. D’eixa forma recorda Pepe com ell, sa mare, la seua germana i sa tia Maria (qui tenia 4 fills al front de guerra), se n’anaren de Canet fins a València en un camió que portava comestibles per als soldats. I des de la capital, en el cotxe de línia de la companyia “la Requenense”, van vindre a Llombai passant prèviament per Torrent, Montserrat, Montroi, Real… entrant en el poble pels 4 camins i aplegant fins a la plaça Major, on pararen (casualment, el xofer del cotxe era el meu besavi José Mª Viñuelas “el Moreno”). I en baixar del cotxe el que va cridar l’atenció de Pepe va ser el xorret d’aigua que eixia de la font, ja que corria molt fluixet i va dir: -“Ai mare, ací si que patirem set!!!”.

De la plaça es dirigiren cap al Raval de Sant Roc, on vivia la família de José Solà (en l’actual núm.31). Segons rememorava Pepe, era una casa xicoteta, fosca i fonda, en la que vivien la tia Pepa “la Sucrera” (de la que més record te ell) i el seu home Vicent Solà “el Catauí”, junt a la seua nora Dolores “la Patxera” i el seu fill Ascaso (qui encara no havia complit l’any i havia sigut anomenat així per desig de son pare, en honor d’un destacat anarquista). En eixa casa menjarien i viurien durant el dia, però a dormir anirien a la plaça Major a la casa de Nicanor Beneyto, a la banda de dalt (puix Pepe recorda que estava front a la font i era una casa “rica”), la qual havia requisat el Comité de la CNT (que en eixos anys dominava el poble, a l’igual que també recorda que passava en Canet), i la destinava per a ús de les famílies més necessitades, així com per fer escola (en este punt, Pepe contava que en Canet en eixe temps estaven i controlaven el poble els membres de la CNT, la UGT, la FAI i els Comunistes, i hi havia un control en el que s’encarregava del reparto un home anomenat “Galeote”, i per arreplegar el menjar o el que fora, havies d’anar en la cartilla).

Uns dies després de la seua arribada, en un carro i portant 4 matalassos, van vindre son pare i el seu iaio des de Canet (va ser l’única vegada que vingueren), ja que l’estança no sabien fins quan s’allargaria, però durara el que durara volien que estigueren el més còmodes possible (això que dormien en terra i en l’habitació no hi havia mobles, segons recorda ell). I d’eixa forma van estar uns 6 mesos ací, en Llombai, com a refugiats i lluny de les bombes.

Però ells no serien els únics de Canet que vingueren a Llombai, ja que també ho feren son tio Quico (germà de sa mare), en la seua dona i les seus filles Tereseta i Paquita (els quals es quedaren en la casa de la tia Pura “la Pilotes”, allí en el Raval molt propet d’ells; i Pepe recorda que esta dona tenia unes filles en Barcelona en eixe temps). Altre dels que vingué a parar a Llombai va ser el mestre d’escola don Rosendo Izquierdo (qui faria escola al carrer del Forn del Mig, en la casa del núm.4); així com la família de “la Ravajola”, que també va vindre de Canet quedant-se en l’hostal (en el que hui és “la Taverna”, front a la plaça de l’església). I els fills d’eixa dona, anomenats “Pito” i “Vázquez”, com eren d’una edat similar a la seua serien els seus companys de jocs en eixos mesos. Pel que fa a la seua germana Carmen, esta faria amistat en una xica del poble que vivia al carrer del Pou i que era més o manco de la seua edat, anomenada Virginia Sanz.

El que més recorda Pepe “el Catolo” del seu temps en Llombai és que l’església de la Santa Creu estava plena de palla i allí jugaven ells en les bales de palla, així com que en els claustres tancaven vaques. En el Raval (en “la Casa Gran”) estaven les quadres del Comité. També rememorava vore eixir al tio Justo en la seua tartana i les seues dos haques de sa casa, en el mateix Raval, per a portar a la gent a Carlet. Recorda que tots els camps eren de raïm o de blat, i que ells no patiren fam, ja que… “la fam vingué després de la guerra”); que jugaven a córrer pels carrers, eixir per l’horta i anar a furtar raïm, i també se’n recordava de la fàbrica de la farina. I ací en Llombai seria on ell va aprendre a “agarrar” rates, ja que en les cases on estava hi havia molt ratolins (divertit, assenyala que es servien d’un caragol, al que li ficaven en la closca un trosset de pa i formatge, i això feia de reclam per als rosegadors). Ah, i el que també li cridava l’atenció era que Llombai i Catadau “es partien una casa”, que era la que els unia.

I altre fet curiós que el va marcar va ser l’arribada dels soldats internacionals, integrats majoritàriament de txecos, ja que en Canet també havien estat anteriorment; i un tinent (que estava pel Ravalet en més soldats, vora Catadau, i sembla que dalt d’eixa casa, en un quartet, hi havia altra família de Canet) els va contar que allí en el seu poble una bateria havia estat a càrrec de dos canons, vora el riu i protegits per uns reflectors en l’horta, fins que els havien enviat cap a Llombai junt a la resta de la companyia. I es que el Marquesat va acollir als últims brigadistes internacionals a l’espera de ser repatriats, i Pepe i els amics, al ser xiquets curiosos, preguntaven i observaven.

Curiosament, en eixe temps, encara que la situació bèl·lica era ja molt complicada per a la part Republicana, en Llombai es mantenia certa esperança… com es desprèn d’una carta de l’1 de novembre de 1938 que Doloretes “la Mona” li va escriure al seu germà Domingo Sanz “el Mono”, qui estava en el front. En la missiva, ella li recomanava que es comprara guants per al fred, li transmetia records dels familiars, s’alegrava que ara tocara la corneta, i assenyalava que “también en el pueblo dicen, como en Madrid, que «No pasarán», «No pasarán»”.

A inicis de 1939 la família va retornar al seu poble, puix la situació ja s’havia calmat… mantenint això si la gratitud i uns llaços especials amb les seues amistats llombaïnes, i seria allí en Canet on viurien el fi de la guerra (i encara que temps després tornaren a Llombai el matrimoni i els seus dos fills, ja no tornarien a vore a José Solà “el Catauí”, almenys fins a temps després, ja que estigué vora tres anys tancat en “la Modelo” pel seu passat polític).

Posteriorment, quan ja estaven instal·lats en la seua taverna, quan entraren les tropes nacionals a Canet… va anar l’agutzil per avisar-los que eixa nit un capità dormiria allí en sa casa, motiu pel qual el matrimoni va haver de cedir-li la seua habitació i buscar ells altre lloc on descansar. I es que començava la Postguerra, una època on Pepe comenta que, en ocasions, si volien escoltar Radio Pirenaica havien de fer-ho de nit i en el volum molt baix, per por a que els veïns ho sentiren. A més a més, començava l’època de la fam i “en les capitals passarien més fam que en els pobles, perquè qui tenia terra, plantava i menjava, encara que l’agutzil feia declarar a cada veí les fanecades plantades i les collites que treien, per presentar-les i requisar una part… controlà pels delegats de la farina”. També va ser l’època de “l’Estraperlo” i Pepe conta que sa mare venia de tot en la taverna i, en la majoria d’ocasions, ho fiava: “oli, vi, bollets unflats en aigua i farina, farina en moniato perquè condira més…”, i el que havien de fer era tindre compte de que la Guardia Civil no els pillara, ja que sinó el càstig i la multa podien ser durs (divertit, refereix que al sergent d’eixe temps l’anomenaven popularment com “Patas largas”). A més a més, degut a la fam, molts familiars i coneguts solien anar a la taverna el dia de Sant Pere (sense falta), ja que era dia de festa gran en Canet i així eixe dia menjaven prou. I es que en Canet arribaren a plantar blat per a pal·liar la fam, i també assenyala que “el moniato va ser el salvador d’Espanya”.

Pel que fa a este “refugiat” de la guerra, es va formar com a “tallaor” o “esporgador”, dedicant-se als tarongers. A l’hora del servici militar, com en terra no sabien quan de temps havien d’estar “servint”, va optar per la marina, ja que allí eren “sols” dos anys. D’eixa forma començà la seua formació el 28 d’octubre de 1948 en Cartagena, on va estar tres mesos, i d’allí l’enviaren a Palma de Mallorca, a l’estació naval de Sóller, on va estar fins el 10 de setembre de 1950. Acabat este parèntesi retornaria a la seua feina com a “tallaor” i seria cap de quadrilla (arribant a portar a 15 homes a les seues ordres, 6 de les Valls i la resta de Canet). Va contraure matrimoni amb Josefa Caballer Ibáñez (qui va nàixer en guerra i també va ser “refugià” en Ondara), i es ficaren a viure en el carrer del Calvari, en Canet, on continuen vivint junts.

A raó d’aquesta entrevista vaig poder parlar en Ascaso, qui recorda encara la història d’esta família; així com en Mª Virginia (filla de Virginia Sanz), qui rememora principalment a Carmen, que és qui va mantindre la relació en Llombai.

Esta és la història, vivències i memòries de Pepe Julià Balanzà “el Catolo”, qui molt amablement m’ha contat les seues experiències i records d’eixa època, testimoni que pot servir per a comprendre part de la història que es va viure en aquells moments, i fer-nos recordar les conseqüències de les guerres que, al fi i al cap, afecten sempre a la població civil, siguen grans o xiquets. I Pepe, uns 80 anys després, va poder tornar al poble que el va acollir uns mesos al final de la guerra… per a complir el desig de tornar a passejar pels seus carrers.

Fuente: https://actualidadvalencia.com

LA RUTA DEL CINE DE ALGAR DE PALÀNCIA

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL D’ALGAR DE PALÀNCIA

Sorprendentemente, el pequeño municipio valenciano del Camp de Morvedre, Algar de Palancia, se ha convertido desde hace unos años en un auténtico plató de cine.

Ya en un anterior artículo nuestro del 6 de agosto de este año, publicado en esta misma revista, hacíamos referencia al rodaje en este pueblo de la casi totalidad del largometraje “ L’àvia i el foraster “ , película que ha sido premiada en la 21 edición del Festival Internacional de Cine de Alicante, habiendo sido premiados también los actores Neus Agulló y Kandarp Mehta, y cuyo estreno en varias salas de toda España viene cosechando un gran éxito.

Pero no es esta la única película rodada en este pueblo. Muchos nos acordamos de varias de las escenas que fueron rodadas en Algar de la comedia “ El Harén de Aníbal”       , dirigida por Enrique Navarro e interpretada entre otros​ por Pep Ricart, Juli Mira y Luisa Martínez, en el año 2001, así como del drama “ Brava” , dirigido por Roser Aguilar, figurando como actores principales Laia Manuel, Bruno Tedeschine y Sergio Caballero, en  el año 2017.

Asimismo, hay que hacer mención   a que Algar de Palància, junto a Cullera y Pobla de Farnals, han sido los escenarios elegidos de la Comunitat Valenciana, como telón de fondo de la campaña “ El mejor lugar del mundo”, para presentar la campaña de verano de la venta de la Lotería de Navidad. El spot   correspondiente   a   Algar   se   viene   ofreciendo   en   varias   cadenas   de televisión de ámbito estatal, apareciendo en el mismo nuestra Plaça Major bajo el eslogan “ Soy una plaza”, engalanada y con  un bonito ambiente para la ocasión.

Estas circunstancias han motivado que un grupo de vecinos de Algar (Andy Hodkinson, Marie Hodkinson y Joan Carles Herrero) hayan tenido la feliz idea de promover la puesta en práctica de la “          Ruta del Cine”   de Algar de Palancia, propuesta que ha sido acogido favorablemente por el Ayuntamiento, el cual ha brindado toda su colaboración y ayuda económica, siendo ya este proyecto una realidad.

Quizá las razones de que Algar haya sido elegido para este tipo de eventos obedezca a que, según algunos, “se   trata   de   un   pintoresco   pueblo valenciano que se ha convertido en un escenario de ensueño para el mundo del cine. Sus encantadores rincones han cautivado a directores y productores, convirtiéndolo en protagonista de películas y anuncios publicitarios de renombre “ .

La “ Ruta del Cine” de Algar, puesta ya en marcha como se ha dicho, constituye como una especie de ruta turística que ofrece a los visitantes recorrer los lugares en que fueron rodadas varias escenas de la película “L’àvia i el foraster”,  tales como “ La casa familiar”,  residencia de Enric, protagonista de la misma; “ la frutería” de Samir, personaje entrañable; “ la “ Plaça Major”, donde  Enric se encontraba con su pareja;  el “ Rincón secreto “, auténtico atzucat de origen musulmán lleno de plantas y flores; “ la   Mercería”, típica mercería valenciana, y el “Passeig   de   l’amor”, lugar en el que Enric solía sentarse meditando y proyectando su futuro.

Esta ruta del cine la  pueden completar los visitantes recorriendo, a pie o en   bicicleta,   los   múltiples   caminos   y   senderos   existentes   en   el   término​ municipal, próximos a las sierras de Espadán y Calderona, e incluso visitando algunos de los monumentos históricos del pueblo como la iglesia parroquial del siglo XVIII, de estilo barroco y rococó, y la cisterna del siglo XVI.

Por último, cabe   decir que Algar, que se encuentra a unos cuarenta minutos en automóvil de la ciudad de Valencia y próximo a poblaciones como Sagunt, Segorbe y La Vall d’Uixó, así como de las playas del Mediterráneo, ofrece unos buenos servicios en general, tales como ultramarinos, carnicería, panadería, farmacia, hospedaje, hostelería, etc. además de contar con unas importantes instalaciones deportivas, culturales y sociales.

LA HIJA DE VICENT ANDRÉS ESTELLES (CRONISTA OFICIAL DE BURJASSOT, ya fallecido) PARTICIPARÁ EN LA PRESENTACIÓN DE LA REEDICIÓN DEL LIBRO “XÀTIVA”

LLUIS CEBRIÁ

La cita comenzará a las 19 horas. En una edición de bibliófilo, Amics de la Costera recupera el libro dedicado a la ciudad en 1980. La presentación del volumen, actualizado gráficamente con un nuevo grabado de Joan Ramos, es uno de los actos de la celebración del centenario del nacimiento del poeta (Burjassot, 1924-València, 1993) en la ciudad de Xàtiva.

En el evento también intervendrán el alcalde de Xàtiva, Roger Cerdà, el presidente de Amics de La Costera, Vicent Torregrosa; el profesor de la Universitat de València, Jordi Oviedo; el secretario del Consell Valencià de Cultura, JESÚS HUGUET (CRONISTA OFICIAL DE LA POBLA LLARGA I PORTELL DE MORELLA). Conducirá el acto el profesor y gran propagador de la poesía estellesiana en Xàtiva Antoni Martínez Revert, que fue amigo personal de Estellés y por extensión de su familia.

“Este acto es uno de los previstos por la asociación a lo largo de 2024. La conmemoración de los 100 años de Estellés tuvo hace unos días una nueva cita: la inauguración de la muestra ‘A mi acorda un dictat’, que ofrece al espectador una visión panorámica (pintura, fotografía, carteles…) de la figura de Estellés y su intensa relación con la ciudad. La exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo sábado 5 de octubre”, exponen desde Amics de la Costera.

A su vez, fuentes de la entidad también exponen que “Carmina Andrés Lorente es requerida continuamente –este año, mucho más todavía por razones obvias– para participar en lecturas, actos institucionales, presentaciones o encuentros de carácter literario o valencianista en general, todos ellos dedicados expresamente a su padre. El caso de Xàtiva, además, tiene el componente afectivo adicional: Estellés y su mujer, Isabel, visitaron en varias ocasiones la ciudad que estimaban tanto”, finalizan.

Fuente: https://www.levante-emv.com

ORIHUELA, EVENTO CULTURAL: PRESENTACIÓN DEL LIBRO ‘DEL CÍRCULO CATÓLICO DE OBREROS AL CENTRO CULTURAL ‘MIGUEL HERNÁNDEZ’ EN SU ANTIGUO EDIFICIO DE LA PLAZA DE LA PÍA’, DEL CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA, ANTONIO LUIS GALIANO, ORGANIZADA POR LA CONCEJALÍA DE PROTOCOLO Y LA LIBRERÍA CÓDEX

Localización: Librería Códex de Orihuela (plaza San Sebastián, 2)

Orihuela, evento cultural: Presentación del libro ‘Del Círculo Católico de Obreros al Centro Cultural ‘Miguel Hernández’ en su antiguo edificio de la plaza de la Pía’, del CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA, ANTONIO LUIS GALIANO, organizada por la Concejalía de Protocolo y la Librería CódexLa Librería Códex de Orihuela acogerá el martes 1 de octubre, a partir de las 19 horas, en su tienda de la plaza San Sebastián la presentación del libro que lleva por título ‘Del Círculo Católico de Obreros al Centro Cultural ‘Miguel Hernández’ en su antiguo edificio de la plaza de la Pía’, del CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE ORIHUELA, ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, dentro de la colección titulada ‘Capítulos de nuestra historia-13’.

El acto correrá a cargo de la patrono de la Fundación Patronato Histórico-Artístico de la Ciudad de Orihuela, María Jesús Poveda Rodríguez.

La entrada es libre hasta completar aforo.

Más información: Tfno. 966 73 80 96 y email info@libreriacodex.com

Contacto: Librería Códex de Orihuela (tfno. 966 73 80 96 y emails pedidos@libreriacodex.com e info@libreriacodex.com) y Concejalía de Protocolo del Ayuntamiento de Orihuela (tfno. 966 73 68 64)

Fuente: https://todoculturavegabaja.es