Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

EL TRIENIO LIBERAL EN TORREVIEJA. EL DESEMBARCO DE 1823

FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

El Trienio Liberal o Trienio Constitucional es el periodo de la historia contemporánea de España que transcurre entre 1820 y 1823, y que constituye la etapa intermedia de las tres en que se divide convencionalmente el reinado de Fernando VII, siendo posterior al Sexenio Absolutista (1814-1820) y anterior a la Década Ominosa (1823-1833). El Trienio se inició el 1 de enero de 1820 con el pronunciamiento de Riegoque obligó al rey absoluto Fernando VII a restablecer el 9 de marzo la Constitución de Cádiz de 1812, aprovechando un grupo de vecinos de la población de Torrevieja para solicitar la constitución de un Ayuntamiento, siendo nombrado alcalde Antonio Alberola Ponce, al que le sucedió, en 1821 Manuel Galant Martínez; Mariano Talavera Trives, lo fue en 1822; y Antonio Hermógenes Sánchez Fuentes, en 1823, del que su hijo, Antonio Hermógenes Sánchez Barceló, fue exportador de sales y vicecónsul de Rusia, Inglaterra y Reino de las Dos Sicilias en Torrevieja, y ocupó también la alcaldía de la población salinera del 10 de marzo al 13 de octubre de 1835, del 20 de marzo de 1838 al 2 de enero de 1839, y del 1 de enero de 1841 al 1 de enero de 1842.

El periodo revolucionario liberal, trienio liberal, acabó desencadenando una reacción realista y la ocupación de España por el ejército francés de los Cien Mil Hijos de San Luis, que atravesaron los Pirineos el 7 de abril de 1823.

Este asunto vino a implicar a Torrevieja en el acontecer histórico de la nación y más concretamente en nuestra región. En julio de 1823, la realista Orihuela dejó de reconocer el Régimen Constitucionalvolviendo a institucionalizarse en la normativa del Antiguo Régimen. Alicante, en cambio, se mantuvo fiel al sistema hasta el 13 de noviembre -fue la última ciudad española en claudicar-, surgiendo de esta forma, en el transcurso de los cuatro meses largos, una pequeña guerra civil en la actual provincia de Alicante.

El 4 de septiembre de 1823 se desarrolló un múltiple desembarco liberal en Torrevieja, Guardamar, El Pinet y La Marina, siendo los puntos de mayor intensidad los de Torrevieja y Guardamar. La alarma cundió pronto por toda la gobernación de Orihuela, y pronto también se tomaron las medidas oportunas; en primer lugar las autoridades oriolanas decidieron pasar oficio a las justicias de Benferri, Redován, Callosa de Segura, Cox, Granja de Rocamora, Albatera y Catral para que con la fuerza que se les señalase concurriesen a Bigastro para ponerse a las órdenes del comandante de armas de Orihuela, Francisco Cártula. Así mismo oficiaron a los justicias de Benejúzar, Almoradí y Rojales para que cubrieran los puntos de su distrito, invitando y convocando a los inmediatos. Decididas estas providencias, el diputado del Común de Orihuela, el doctor José García Benítez, que el 14 de este mismo mes y año fue nombrado alcalde mayor de Alicante, dijo entender “que el medio que podía poner término [a las continuas alteraciones producidas por los desembarcos] era establecer en los puntos que la pericia militar dictase, un cordón de gente armada de todos los pueblos de la demarcación, en número proporcional a la población y con un socorro diario de cinco reales diarios a cada persona”.

Formado el plan de defensa de la gobernación de Orihuela, y en función del número de vecinos de esta ciudad y pueblos de su gobernación, se movilizaron quinientos hombres distribuidos en los cupos siguientes: Orihuela, 88; Callosa de Segura, 27; Redován, 4; Granja de Rocamora, 5; Albatera, 9; Benferri, 2; Crevillente, 50; Novelda, 48; Aspe, 35; Elda, 25; Petrel, 14; Bigastro, 4; Benejúzar, 10; Monóvar y Pinoso, 68; Cox, 10; Benijófar, 2; Rojales, 10; Guardamar, 20; Almoradí, 21; Los Dolores, 10; San Fulgencio, 8; San Felipe Neri, 3; Torrevieja y La Mata, 7; Formentera, 2; Daya, 2; Rafal, 4; y Jacarilla, 5.

La fuerza deberá relevarse de quince en quince días, a menos que quisieran continuar el servicio, debiendo salir por dicho tiempo socorridos de sus respectivos pueblos. Los jefes de estos puntos estarán en comunicación directa con el comandante militar de Orihuela y a sus órdenes. De dicha fuerza se establecerán los apostaderos necesarios en los puntos que en comandante establezca, a fin de que los avisos y partes lleguen con prontitud.

Dicho plan de defensa fue aprobado por el 12 de septiembre de 1823 por el general jefe del Ejército Real de Valencia, 2º de operaciones, Rafael Sempere; por este plan se distribuyeron los quinientos hombres en cuatro puestos: Torrevieja, con doscientos veinticinco hombres a las órdenes de un capitán, dos subalternos, cuatro sargentos y el número correspondiente de cabos; Guardamar de Segura, con ciento veinticinco hombres a las órdenes de un subalterno, dos sargentos y cuatro cabos; San Miguel de Salinas, con setenta y cinco hombres a las órdenes de un subalterno, un sargento y cabos correspondientes; y El Pilar de la Horadada, con setenta y cinco hombres igual que el anterior. El capitán cobrará quince reales diarios y los subalternos 10.

Aún no se habían terminado de reunir los hombres precisos en sus lugares de destino y hubieron de sufrir una embestida constitucionalista, pues en la mañana del primero de octubre de 1823 desembarcaron en Torrevieja, procedentes de Alicante, un contingente de liberales obligando a retirarse a los hombres que cubrían dicho puesto, “salvo Andrés Roncallo y su partida que quedó encerrado en el fuerte. Animados por su éxito inicial, los liberales se internaron en la gobernación de Orihuela, ganando otra batalla en las inmediaciones de San Miguel de Salinas al capitán retirado Manuel Rodríguez, comandante de las partidas realistas, que perdió en tal acción el vestuario y material de su tropa. Aunque victorioso el grupo invasor, por falta de apoyo de los pobladores de la región se hubo de reembarcar.

Estas, y otras acciones motivaron muy ligeras reformas en el plan de defensa de la gobernación, que se mantuvo una vez restablecido en toda España el régimen absoluto de Fernando VII, dado que, en febrero de 1824, Antonio Salinas, gobernador de Orihuela, recibe un comunicado del comandante de Armas de Murcia, dándole a conocer “el proyecto de los liberales refugiados en Gibraltar de atacar la costa” por lo que decide quedarse sesenta hombre del batallón de la reina Amalia que se hallaba en Orihuela de paso hacia Murcia, y con toda rapidez ordena la defensa de la costa de su gobernación, enviando hacia Torrevieja al coronel Francisco Cártula.

Salió con toda presteza el coronel acompañado de un capitán, tres subalternos y sesenta hombres que eran del regimiento de la reina Amalia, los restantes del segundo de tiradores del general; pasó por Bigastro y San Miguel de Salinas en dirección a Torrevieja, donde situó un puesto de mando, distribuyendo sus fuerzas a lo largo de la costa.

En Torrevieja quedarían, un capitán, un subalterno, treinta hombres, con cinco piezas de artillería, dos de a veinticuatro en el fuerte, más una carronada de a ocho, y en la torre otra de igual calibre con una culebrina de a seis. De estas piezas pasarían tres a defender la torre de cabo Cervera, la torre de cabo Roig y la torre de la Horadada, donde se situarían un subalterno y diez hombres en las dos primeras y un subalterno, y quince hombres en la tercera, igual guarnición quedaría en Guardamar de Segura, más una culebrina de bronce que se encontraba allí. El abastecimiento de todas estas fuerzas corría a cargo de los pueblos cercanos.

Pero cuando todo esto ocurría, ya estaba en pleno vigor el real decreto de 1º de octubre de 1823 por el que Fernando VII anuló todo lo realizado por el Régimen Constitucional que había regido en España por espacio de mas de tres años: disolvió las Cortes, abolió la Constitución y restableció nuevamente la monarquía absoluta.

La ideología profundamente liberal de los vecinos de Torrevieja hizo que, tras la muerte de Fernando VII de las nuevas calles trazadas por el ingeniero José Agustín Larramendi fueran rotuladas con nombres de héroes y personajes de liberales de aquella época, conservando en la actualidad algunas de ellas sus primigenias denominaciones: calle Lacy(hoy Chapaprieta), calle Espoz y Mina (hoy María Parodi), calle Torrijos (hoy José Martínez Ruiz, Azorín), calle Chacón (hoy Maestro Fco. Vallejos), calle Bazán, calle Maldonado, calle Mariana Pineda (hoy Fotógrafos Darblade), calle Quiroga (hoy Ramón Gallud) calle de Chapalangarra (hoy Vicente Blasco Ibáñez), calle Caballero de Rodas , calle de Riego (hoy Patricio Pérez), calle de Empecinado (hoy Clemente Gosálvez).

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ELDA, CIUDAD DE PUENTES: “CONOCIÉNDOLOS SE ENTIENDE LA HISTORIA DEL MUNICIPIO”

Una VISITA GUIADA a cargo de GABRIEL SEGURA, CRONISTA DE ELDA, recorre por primera vez las principales infraestructuras sobre el Vinalopó para poner en valor su historia.

EL CRONISTA DE ELDA, GABRIEL SEGURA, ha afirmado en La Ventana del Vinalopó que “Elda siempre ha estado en la frontera, y en las fronteras los puentes unen” al explicar el sentido de la primera visita guiada dedicada exclusivamente a los puentes del municipio.

La iniciativa, impulsada por las Aulas de la Tercera Edad, recorrerá tres de las principales estructuras que cruzan el río Vinalopó: el puente de la Estación, el de Monóvar y el del Centro Excursionista.

Aunque en otras ocasiones se han visitado de forma individual, es la primera vez que se plantea un recorrido conjunto para entender el papel fundamental que han tenido en el desarrollo de Elda. Desde el siglo XIX, estas construcciones han permitido salvar el cauce del río y conectar los dos grandes sectores urbanos: la orilla izquierda, donde se encuentra el núcleo histórico, y la derecha, donde se levantaron barrios como La Estación, La Huerta Nueva o La Torreta.

SEGURA subraya que los puentes no son solo un elemento físico, sino una clave para leer el crecimiento de la ciudad, su urbanismo, su economía y su integración territorial. La ruta cierra el curso académico 2024-2025 de las Aulas de la Tercera Edad.

Fuente: https://cadenaser.com

SIEMPRE ES BUENO HACER MEMORIA

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

El pasado día 25 de abril se conmemoraba en la Pedanía de La Murada de Orihuela el primer Centenario de la Inauguración de las obras de riego, y la transformación de terrenos de secano en regadío. Era el momento de recordar a una Institución netamente oriolana y a algunas personas afines a la misma que hicieron posible que este magno proyecto se llevase a cabo, y que propició la visita a nuestra ciudad del Rey Alfonso XIII, el día 4 de abril de 1925, tal como rememora el pergamino existente en la Sala de Consejos de la Caja Rural Central, en el que textualmente se especifica: «Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII (q.D.g.) inaugura hoy en Orihuela, sitio La Murada, las obras de Riegos de la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos, siendo bendecidas por el Prelado Diocesano», apareciendo las rúbricas de aquellos que lo hicieron posible. Entre ellas, las del Monarca, el obispo Francisco Javier Irastorza y Loinaz, el alcalde de Orihuela Antonio Balaguer Ruiz, el presidente de la Federación Francisco Díe Losada y el chantre de la Catedral y consiliario de la Federación y del Consejo de Regantes, Luis Almarcha Hernández.

En cien años de existencia de la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos, y por extensión de la Caja Rural Central, son muchas las realizaciones llevadas a cabo, siendo una de ellas, tal vez de las más importantes, no sólo para Orihuela sino también para la provincia de Alicante, dichas obras de riegos, transformando terrenos de secano en regadío. «De esta manera, el proyecto salió adelante, generando una gran riqueza en nuestra provincia, y especialmente en los municipios implicados», tal como indica Manuel Ruiz Escudero, actual presidente del Consejo de la Caja Rural Central, en su ponencia «Un compromiso con las Comunidades de Regantes desde 1924», presentada al XIV Congreso Nacional de Regantes, en Torrevieja.

De hecho, tal como apunta Manuel Abadía Cabrera, en enero de 1924 se materializaba un acuerdo entre la Federación y la Compañía de Riegos de Levante, para transformar 25.000 hectáreas de secano en regadío, a través de una serie de obras de elevación y canalización de 230 kilómetros de aguas sobrantes, desde la desembocadura del río Segura en Guardamar.

En esos momentos, la Federación entre sus actividades se encontraba la experimentación y la conversión de terrenos de secano en regadío. Asunto este último, por el que Luis Díe al tratar sobre dicho proyecto, decía: «Nuestro Soberano tiene conocimiento exacto de la importancia que para nosotros tienen las obras emprendidas por esta Federación de Sindicatos de la Diócesis de Orihuela para convertir en tierras de regadío más de ciento cincuenta mil tahúllas que hasta hoy eran de secano; esta obra que representa la desaparición de la emigración en nuestra región, la vida para miles de familias humildes, esta grande obra que hasta hoy no ha sido ni concebida por ninguna cabeza por audaz que haya sido en sus proyectos, tiene todas las simpatías, todo el apoyo y todos los afectos de nuestro Monarca; él mismo así lo ha expresado cuantas veces lo han visitado oficial o particularmente personas o entidades paisanas nuestras».

Las gestiones a nivel del Gobierno de la nación en referencia a los terrenos que se iban a transformar, llevó a que una Comisión visitara el 11 de febrero al presidente del Directorio Militar como jefe de Gobierno, Miguel Primo de Rivera y Orbaneja. Dicha Comisión estaba integrada por las siguientes personas: el obispo de la Diócesis, Javier Irastorza y Loinaz; el presidente de la Diputación Provincial, Pascual Más Candela; una Comisión de la Confederación Nacional Católica Agraria; el conde de Ricci como representante de la Real Compañía de Riegos de Levante; Luis Almarcha Hernández y el Sr. Magro Espinosa, ambos en representación de la Federación oriolana.

El objetivo de dicha Comisión, era la de plantear al Directorio Militar una propuesta económica con objeto de que los labradores y propietarios de aquellas tierras afectadas por dicha transformación, pudieran obtener las ayudas necesarias para llevar a buen fin dicha obra. Para esto, por parte del obispo se presentó a Primo de Rivera la obra realizada, siendo la aportación llevada a cabo por los agricultores alrededor de tres millones de pesetas. No se precisaba del Estado las subvencionase, sino que se estableciese una fórmula de crédito sin desembolso por parte de éste, concediendo un aval garantizándolo con las tierras transformadas, y siendo el cobro de carácter ejecutivo al igual que los recibos de contribución. Tras serle mostrados los planos a Primo de Rivera, éste pasó a alabar la gestión que había efectuado la Federación y la Compañía de Riegos de Levante, prometiendo que estudiaría la fórmula que se le había propuesto.

La invitación al Monarca para que viniera a Orihuela e inaugurase las obras fue cursada por el obispo Irastorza en nombre de la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos de la Diócesis de Orihuela. Para ello, la ciudad y todo el recorrido de la comitiva fueron adornados y se construyeron varios arcos triunfales, así como tribunas para las autoridades y diferentes comisiones en algunas calles y plazas de la ciudad. Durante su recorrido el Monarca se detuvo en el Santuario de Nuestra Señora de Monserrate y en la iglesia de Santiago.

En el lugar de La Murada destinado para la inauguración, se instaló por parte de la Federación un arco triunfal de estilo árabe, proyectado bajo la dirección de Enrique Luis. Así mismo, se emplazó una columna diseñada por el arquitecto alicantino, Sr. Vidal, en la que se colocó una lápida que decía: «En IV de Abril de 1925, Su Majestad el Rey D. Alfonso XIII inauguró estas obras de Riegos de Muchamiel a la Matanza, realizadas por la Federación de S.A.C. de Orihuela y bendecidas por el Rvmo. Prelado Dr. Irastorza.». Durante la Guerra Civil, esta placa fue destruida y, posteriormente repuesta con motivo de las Bodas de Oro de la Caja Rural Central y Cooperativa Agrícola Católica del Segura.

Días antes de la inauguración de los riegos, el obispo Irastorza emitió una circular, en la que hacía referencia a la importante labor desarrollada por la Federación, poniendo sus esperanzas en la consecución de estas obras que iban en beneficio de una población de 78.000 habitantes, comprendiendo los campos de Crevillent, La Murada, Albatera, La Matanza, Benferri, Cox, Granja de Rocamora, Callosa de Segura, Redován y Orihuela, abarcando un total de 120.000 tahúllas regables. Estos terrenos estarían atravesados por un canal principal con capacidad de mil litros por segundo y de una longitud de 29 km, terminando en los límites de la Diócesis. Desde dicho canal, además de varias boqueras origen de otras tantas regueras de 4 a 5 km, existe otra con una capacidad de 250 litros por segundo y longitud de 7 km que deriva hacia Benferri y proximidades de Orihuela. Se establecieron varias elevaciones, entre ellas una en la parte alta de La Murada hacia Abanilla, con 40 metros de altura y dos canales transversales de 8 km. La parte derecha del canal de las elevaciones comprendían «los campos de Elche, Bacarot, Alicante, Villafranqueza, Tángel, San Juan de Alicante, Campello y Muchamiel, con lo que se beneficiaba a una población de 117.000 habitantes».

En el momento de la inauguración de las obras, estaban finalizadas y recepcionadas por la Federación un total de 70 km de canales. El resto de ellas se encontraban en fase constructiva y se preveían concluirlas financiándolas con la emisión de bonos de dicha Federación.

En la inauguración de esta magna obra, Alfonso XIII y el obispo Irastorza pronunciaron sendos discursos, indicando el Monarca entre otras palabras: «El Señor Obispo lo ha entendido así, y ese valor que comunica a la obra, la comunidad de sentimientos y de intereses, ha logrado por medio de la Federación de Sindicatos el crédito necesario para acometer esta empresa. El resultado ya lo veis».

El 1 de mayo de 1925, en la Asamblea General de la Federación de Sindicatos Agrícolas de la Diócesis de Orihuela, por aclamación, se dio un voto de gracias al Rey Alfonso XIII, y se le solicitó a que se dignara a aceptar la Presidencia Honoraria de la Federación.

En estos términos, se dirigía la Federación a la Casa Real, por medio de un escrito rubricado por el presidente, Francisco Díe Losada, por el consiliario Luis Almarcha Hernández, y por los siguientes señores: Abel de los Ríos, Antonio Balaguer, José M. Ortuño, Ángel Belda, Joaquín Andreu, José García Ferrer y José Clavarana.

Días después, con fecha 9 de mayo, desde la Mayordomía Mayor de S.M., a través del duque de Miranda, se daba respuesta a la solicitud de la Federación en los siguientes términos: «Su Majestad el Rey (q.D.g.) se ha servido acceder gustoso a los deseos de esa Federación de Sindicatos Agrícolas, aceptando el título de Presidente Honorario de la misma, que tan amablemente le ha sido ofrecido».

Así, se reconocía una de las obras más importantes llevadas a cabo por la Federación, y por extensión por la Caja Rural Central en su dilatada historia de más un siglo al servicio de Orihuela, la Vega Baja y la provincia de Alicante. Después de más de diez décadas, es bueno recordarlo.

Fuente: https://www.informacion.es

LA HISTORIA DE LA COMPARSA DE GARIBALDINOS SE PUBLICA EN LA REVISTA «LA AVENTURA DE LA HISTORIA»

El bibliotecario, historiador y CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE SAX, VICENTE VÁZQUEZ HERNÁNDEZ, publica en el número 320 de la revista “La Aventura de la Historia”, correspondiente al mes de junio de 2025, un artículo sobre el 150 Aniversario de la Comparsa de Garibaldinos.

La Aventura de la Historia es una revista mensual de divulgación histórica escrita por catedráticos y reputados especialistas, con rigor y amenidad, que combina la investigación histórica con el mejor periodismo.

El pasado 29 de marzo, se presentó el documental que se ha realizado con motivo de la clausura del 150 aniversario de la Comparsa. El documental está dividido en 4 partes, disponibles semanalmente en el canal de Youtube de Comparsa de Garibaldinos de Sax.

1º Fundación y primeros años. (1874-1930)

2º El resurgir. (1931-1974)

3º Democratización. (1975-1999)

4º Garibaldinos del siglo XXI. (2000-2024)

Fuente: https://saxdigital.com

SOT DE FERRER ACOGE LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO HOMENAJE A FRANCISCO J. GUERRERO CAROT Y UNA CONFERENCIA SOBRE LOS SEÑORES DE SOT

El próximo sábado 7 de junio, a las 18:15 horas, el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Sot de Ferrer será escenario de un acto cultural de gran relevancia para la comarca del Alto Palancia. Se trata de la presentación del libro “Voces y miradas sobre el Alto Palancia. Libro homenaje a Francisco J. Guerrero Carot”, una publicación que rinde tributo a la figura de PATXI GUERRERO CAROT (CRONISTA OFICIAL DE JÉRICA Y HONORARIO DE SEGORBE, ya fallecido), historiador, investigador y referente cultural en la zona.

A continuación, el arquitecto e investigador JUAN CORBALÁN DE CELIS (CRONISTA OFICIAL DE TORRES TORRES) ofrecerá la CONFERENCIA titulada “Los Vallterra, señores de Sot. Revisión documental y nuevas aportaciones”. Esta intervención cerrará el Ciclo Homenaje a Patxi Guerrero, que se ha desarrollado en distintas localidades del Alto Palancia, como Segorbe, Altura, Viver, Jérica y la propia Sot de Ferrer.

La conferencia de CORBALÁN profundizará en la historia de la familia Vallterra, una de las casas nobiliarias más influyentes de Segorbe desde mediados del siglo XIV. A través de una revisión documental, se abordará el proceso por el cual los Vallterra consolidaron su dominio sobre Sot, desde la compra del lugar por parte del obispo Iñigo de Vallterra, hasta su cesión a la familia Ferrer en el siglo XV, y la posterior construcción de la iglesia en 1616 bajo licencia de Jaume Ferrer.

Este acto forma parte del programa de la XV Conmemoración de la Carta Puebla de Sot de Ferrer, que se celebrará durante toda la jornada del sábado con actividades como un pasacalle cívico, representaciones históricas, un concierto del Coro de Juventudes Musicales de Segorbe y encuentros de hermandad. El Instituto Cultural del Alto Palancia, organizador del ciclo, continúa así con su labor de difusión y puesta en valor del patrimonio histórico y cultural de la comarca.

Fuente: https://castellon.elperiodicodeaqui.com

“LOS LATIDOS DEL CORÁN” DE SEGORBE EN UNA EXPOSICIÓN DE GRANADA

RAFAEL MARTÍN ARTÍGUEZ. CRONISTA OFICIAL DE SEGORBE

El Ayuntamiento de Segorbe a través del Archivo Histórico de la ciudad ha cedido a la Universidad de Granada, el Corán ‘de lujo’ para formar parte de una exposición que sobre “Los latidos del Corán. La vida del libro sagrado entre mudéjares y moriscos”, se podrá ver entre el próximo miércoles día 11 y el 31 de octubre en la Sala de la Capilla del Hospital Real de Granada, bajo la organización del Área de Patrimonio del Vicerrectorado de Extensión Universitaria, Patrimonio y Relaciones Institucionales de la Universidad de Granada y Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Fuentes universitarias han señalado que “esta exposición está dedicada al «ciclo vital» del Corán entre las minorías islámicas de la península ibérica, mudéjares y moriscos. Con un enfoque divulgativo y el objetivo de recuperar y poner en valor un legado cultural muchas veces olvidado, está dirigida al público general y se organiza en ocho espacios temáticos que recorren desde el proceso de copia y composición textual incluida su traducción, el aprendizaje, los contextos rituales de uso, la transmisión y circulación, hasta las ocultaciones en los muros de las casas moriscas antes de la expulsión y los hallazgos en siglos posteriores”.

El Corán de Segorbe se considera como una de las piezas más destacadas de uno de los ocho espacios expositivos en los que se estructura la muestra expositiva y su contenido será usado en las sesiones de lectura colectiva del texto sagrado islámico.

Se trata de un ejemplar de grandes dimensiones, de 40 x 27 centímetros que se quiso denominar “de lujo”, para diferenciarlo de otro más pequeño que aparecieron en 1942 al derribar unos muros de la iglesia católica de Santa Ana de Segorbe. En principio se dató en el siglo XVI y es un manuscrito árabe, polícromo, escrito en tintas de diferentes colores, único y de un valor excepcional dado lo poco existente del periodo musulmán en la Comunidad Valenciana.

LA CONMEMORACIÓN DE LA MUERTE DE JAIME I Y LA URGENCIA DE RECUPERAR EL CASTILLO DESDE EL QUE CONQUISTÓ Y FUNDÓ UN NUEVO REINO

En el 2026 se celebrará el 750 aniversario de la muerte de Jaime I. JULIO BADENES (CRONISTA OFICIAL DE EL PUIG), historiador, experto en Jaime I y cronista de El Puig ha pedido que, con motivo de esta efeméride, El Puig debe ser clave en la realización de los actos que se vayan a desarrollar en torno a la figura de Jaume I.

“Fue en referente a nivel cultural, nuestras raíces provienen de su conquista y de la fundación de un nuevo Reino. Su efeméride nos debe hacer reflexionar sobre la historia de nuestro pueblo, de donde venimos y hacia donde vamos”, EXPLICA BADENES, quien insiste “aunque Jaime I fue un referente cultural no lo es a nivel ético, moral o político. Sus prejuicios culturales de la sociedad medieval son muy diferentes a los nuestros”.

El castillo se realizó sobre un yacimiento de bronce, “el castillo se destruyó varias veces porque su posicionamiento es clave para la conquista de Valencia. Cuando comiencen las excavaciones saldrán a la luz elementos de diferentes épocas”, EXPLICA BADENES.

Conmemoración

La conmemoración de la muerte de Jaime I es impensable sin el apoyo a la recuperación del Castillo. Además, en opinión de BADENES,  el Monasterio se debe reivindicar como referente histórico, cultural y religioso del pueblo valenciano.

“Jaime I, su legado, la Virgen, el Castillo o la Ermita de San Jorge son elementos clave para comprender la historia del pueblo valenciano”, afirmó BADENES.

Fuente: https://www.elmeridiano.es

PRESENTACIÓ DEL LLIBRE “CRÒNICA DEL CONFINAMENT”, DE DANIEL ALFONSO MEDRANO, CRONISTA OFICIAL D’OTOS

El pròxim divendres 13 de juny a les 20 h. tindrà lloc la presentació del llibre “Crònica del Confinament” al Palau d’Otos. L’acte serà presentat per Elena Quilis, professora de Valencià a l’IES J. Segrelles d’Albaida. L’autor de l’obra és DANIEL ALFONSO MEDRANO, professor de Geografia i Història a l’IES Les Foies de Benigànim i CRONISTA OFICIAL D’OTOS. El pròleg l’ha redactat Moisés Tormo.

El 14 de març de 2020 es va iniciar un inèdit confinament domiciliari causat per la pandèmia del coronavirus que va transformar completament les nostres vides. En aquell moment, Daniel Alfonso va començar la redacció d’una crònica quasi diària al seu blog Publicacions sobre Otos.

5 anys després, aquell conjunt de textos i imatges s’han transformat en un llibre autoeditat que explica com ho vam viure, la seua evolució i la posterior desescalada per tornar a la “nova normalitat”. Encara que mostra l’exemple d’Otos, amb altres espais i personatges, és extensible a qualsevol altre municipi.

Al llibre trobem informacions de caràcter multidisciplinar en els àmbits de la sociologia, l’economia, la sanitat, l’educació, el medi ambient, la gestió política o la cultura. Entre moltes altres qüestions trobarem les següents:

  Com va ser l’origen, expansió, incidència i gestió de la COVID-19 a la Vall d’Albaida i, per extensió, al territori valencià?

   Crònica del confinament domiciliari amb la contextualització de notícies del moment.

    Textos i iniciatives dutes a terme per més de 35 autors i entitats com l’aplaudiment als balcons al so de Resistiré i les versions solidàries de la cançó. La interpretació de pasdobles el dia de Sant Josep per part dels músics amb el suport d’Eugeni Alemany. També trobarem el berenar de mona als balcons per Pasqua, l’Statio Orbis del papa Francesc, la campanya de reconeixement del Projecte Trèvol, la impagable tasca del voluntariat, l’evolució meteorològica segons AVAMET o el clúster de mascaretes al tèxtil valencià.

  Quina impressió retrospectiva tenen, 5 anys després, els professionals que van gestionar la pandèmia directament?

T’esperem!