LAS FIESTAS DE AÑO NUEVO Y REYES DEL AÑO 1516 EN SAX

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

La Edad Media fue un periodo de la historia mucho más alegre de lo que comúnmente creemos. Y una de las fiestas más jubilosas era la Navidad. En aquellos lejanos siglos, como en la actualidad, el roscón de Reyes y la fiesta de la Epifanía cerraba el ciclo navideño, con la esperanza de que el año recién estrenado colmase los anhelos de aquellos que habían vivido y festejado estos días.

La alegría de las fiestas navideñas que se desprende de los documentos medievales la podemos encontrar en Sax en el año 1516, como podemos observar en las cuentas de propios de ese año, tanto al hablar de la fiesta de Año Nuevo como del día de Reyes:

“Que se gastó el día de año nuevo en la colaçion que da el qoncejo a todos los vezinos, treze barchillas de piñones y tres cántaros y medio y un açunbre de vino, que monta todo 330 maravedíes”.

“Que di por mandado de los oficiales en alimosna para la lumbraria de Nuestra Señora que se hizo el día de los Reyes, 213 maravedíes”.

La fecha de la entrada del año nuevo fue variando a lo largo de la historia, según el calendario utilizado. En Castilla, a partir de las Cortes de Segovia de 1383, se comenzó a emplear la era de Cristo, celebrando la entrada del año el 1 de enero, día que se celebra la onomástica de Emmanuel (dios con nosotros), nombre del Mesías.

Desde la Edad Media está documentado que el día de año nuevo se celebraba con una comida. Por ejemplo, en la Crónica del rey Pedro el Ceremonioso, se dice: “A tots los donam un convit general lo primer día de gener, que solen dirne Ninou”.

El 6 de enero se celebra la epifanía del Señor, en la que se recuerda la manifestación de Dios, pues, en Belén, Jesús fue adorado por los Magos.

La primera vez que surge el nombre con que hoy se conoce a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). Un friso de dicha iglesia está decorado con mosaicos que representan a tres personajes vestidos a la moda persa, ofreciendo regalos a la Virgen y el Niño, y encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar.

Fuente: https://saxdigital.com