Arxiu diari: 12 de juliol de 2020

LRSAL 27/13

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Corría el infeliz año de 2012 cuando Cristóbal Montoro, invitado por los «hombres de negro», se vio en la necesidad de tomar medidas de acero para contener el gasto en ayuntamientos, diputaciones y autonomías. En pocos meses, estas instituciones aplicaron a su vez el cerrojo sobre los organismos que de ellas dependían. A lo largo de 2013, el Congreso terminó por establecer un férreo «telón de austeridad» a través de una ley que cualquier alcalde español odia: la LRSAL 27/13, dedicada a la «racionalización y sostenimiento de la administración local». Todo eso, un verdadero corsé administrativo heredado de tiempos muy duros, aún estaba en vigor el 10 de marzo, cuando empezó la tragedia. Cualquier ayuntamiento tenía prohibido usar sus remanentes de tesorería –lo que podríamos llamar sus ahorrillos de gestión ordenada– con libertad de acción. Una semana después, el diputado Baldoví fue de los primeros que dijo que se podría levantar esa hibernación a unos ayuntamientos que tenían que redoblar esfuerzos para atender servicios esenciales.

Durante abril y mayo las peticiones a la Moncloa se han convertido en catarata; uno de los que ha reclamado la liberalización de las normas ha sido Abel Caballero, presidente de la federación de municipios españoles y socialista ilustre. Con todo, el Gobierno de Sánchez, que vive cómodo con los presupuestos que hizo Montoro, ha seguido atendiendo los consejos de las ministras Montero y Calviño: el mejor ayuntamiento es el ayuntamiento corto de bocado, embridado en sus gastos. Solo en abril accedió a autorizar que los municipios pudieran usar un 20% de su remanente de tesorería a cubrir gastos extraordinarios destinados a atender necesidades derivadas del Covid.

El alcalde Ribó, como un martillo pilón, ha venido pidiendo la liberalización del gasto cada semana: da igual que su agenda diaria vaya de playas que de asfaltos. La última oportunidad se la dio, el martes, una reunión de la federación de municipios valenciana. Su argumento fue de gran solidez: la gente con necesidades acude a su ayuntamiento, «somos la primera puerta donde se llama». Sin embargo, hoy por hoy, el 80% de la capacidad gastadora de los municipios sigue congelada. Y es eso es lo que me hace pensar/temer dos cosas: la primera, que en el Gobierno, por alguna razón, siguen atentos al principio eterno de que muchos municipios no son de fiar a la hora del gasto; la segunda es que Sánchez, que escucha con atención al Banco de España, piensa que la que viene este otoño es muy gorda. Y que en realidad, buenas son las medidas de control porque entraremos en una crisis financiera sin haber salido de la anterior.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

A PROPÓSITO DE RAMÓN CANDELAS ORGILÉS


El cronista oficial e hijo predilecto de Petrer Hipólito Navarro, Mª Carmen Rico, Ramón y el sacerdote e hijo adoptivo de Petrer Antonio Rocamora en la ermita de Catí. Año 1993.

Mª CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER

Ayer, un caluroso día del mes de julio, nos dejó Ramón Candelas Orgilés.  Mi amistad y cariño hacia él, que puedo decir que era recíproco, viene de lejos, pues han sido muchas las tertulias que hemos compartido con “Los Críticos”, grupo de amigos capitaneados por el célebre y recordado Manuel Serrano, con los que tuve el honor de disfrutar de muy buenos momentos. A este grupo de eldenses que, años después, formaron “La Tertulia”, siempre le he tenido tengo un cariño muy especial porque a él pertenecen muchas personas que son importantes y entrañables para mí.

Ramón Candelas Orgilés fue un eldense de pro, nació en la calle La Tripa en 1929, y por su trayectoria profesional y cultural se merece todos los honores para estar en esta sección en la que repasamos hechos de Petrer aunque hoy, por la calidad de la persona: médico, artista, fotógrafo, músico, lutier, escritor y etnógrafo merece ocupar un espacio y tener su crónica.

Fue un hombre muy valiente y nunca tuvo miedo a perseguir y alcanzar todos sus sueños, a llenar de contenido y conseguir todas sus inquietudes y a hacer realidad aficiones latentes que no había podido experimentar antes. La edad nunca supuso ningún freno para él, siempre pudo más la ilusión.

Ramón ha tenido una vida apasionada rodeada de su familia, capitaneada por su inseparable Mercedes Pérez y por sus cinco hijos, a los que adoraba, de sus amigos y de sus múltiples aficiones.

Este humanista ha sido un padre incondicional, médico abnegado y artista apasionado.

Fue amable, metódico, ilusionado, curioso, atento, emprendedor, trabajador, infatigable, polifacético, práctico y, también y sobre todo, muy familiar. Su libro sobre las ermitas de la provincia de Alicante, sus novelas, su Vía Crucis de bronce que adorna la nave de la iglesia de San Francisco de Sales nos acompañarán siempre.

Pero Ramón siempre permanecerá en mi corazón por esa visita que realizamos en 1993 a la ermita de Catí, hace ya muchos años, en la que tuve la suerte de conocerle y estar con otras personas muy queridas como el cronista oficial e hijo predilecto de Petrer Hipólito Navarro, y el sacerdote e hijo adoptivo de Petrer Antonio Rocamora.

Ramón, sé que te juntarás en el cielo con Hipólito, porque allí queremos creer que es donde va la gente buena, y allí, los dos, seguro que podréis entablar interesantes conversaciones porque estoy segura que temas no os van a faltar.

Fuente: https://www.valledeelda.com

EN MEMORIA DE LUIS ARRÁEZ


Luis Arraez Martínez (1895-1940)

GABRIEL SEGURA, CRONISTA OFICIAL DE ELDA

Eran las 5 horas de la madrugada de hace 80 años. Todavía no había despuntado el alba del viernes 12 de julio de 1940 cuando las detonaciones del pelotón de fusilamiento junto al muro del campamento militar de Rabasa, en Alicante, marcaron el ocaso de Luis Arráez. Se cumplía así la condena dictada por el tribunal militar el 16 de abril de ese año. De nada valieron los suplicatorios y testimonios a su favor; de nada le valieron su buen hacer y las vidas salvadas. Sobre él recayó el odio y la venganza, de unos, y el silencio del miedo, por otros.

Luis Arráez Martínez nació en Almansa en abril de 1895, en el seno de una familia de trabajadores que emigraron a Elda, atraídos por las posibilidades de una ciudad en crecimiento y desarrollo gracias a la industria del calzado. Como ha puesto en valor el magnífico trabajo de P. Payá López sobre la figura de este líder político, pronto entró en contacto con la burguesía y empresariado eldense de base republicana, ingresando en la logia masónica Amor y comenzando una prolija actividad política en las filas del Partido Socialista que le llevó a convertirse en una de las más destacadas figuras del socialismo alicantino durante toda la década de los años treinta, tanto durante la República como durante la Guerra Civil.

Representó a la agrupación socialista de Elda en los congresos extraordinarios de 1927, 1928 y 1931, miembro de la comisión ejecutiva de la Federación Regional de Levante y concejal en el ayuntamiento eldense en abril de 1931, cargo que compaginó con el de presidente de la agrupación socialista de Petrer, donde había fijado su residencia en 1930 para poner en marcha la Cooperativa Obrera de Calzado “El Faro”. Hecho que le valió la animadversión y enemistad de los principales empresarios zapateros de Petrer.

Hombre de la máxima confianza de Rodolfo Llopis, fue elegido en abril de 1936 como compromisario para la elección de Manuel Azaña como presidente de la República. Tras el estallido de la guerra civil ocupó diversos cargos de responsabilidad en la provincia, llegando a ser presidente de la Diputación Provincial (octubre-diciembre 1936) hasta su nombramiento como gobernador civil de Málaga hasta la caída de esta capital en manos sublevadas.

De regreso a Alicante fue nombrado, en junio de ese año, secretario general de la Federación Provincial Socialista y desde marzo de 1938 fue comisario del Centro de Reclutamiento, Instrucción y Movilización nº 10 y Batallón de Retaguardia nº 6 en Alicante. Al final de la guerra civil intentó salir por el puerto de Alicante. Regresó a Elda, donde estuvo escondido en casa de sus hermanas hasta diciembre de 1939 cuando se trasladó a Málaga y de allí a La Línea de la Concepción con intención de pasar a Gibraltar, pero fue delatado y detenido el día 22 de ese mismo mes. Trasladado a Alicante fue condenado a la pena de muerte en Consejo de Guerra celebrado el 16 de abril de 1940 y fusilado en la madrugada de hoy hace 80 años.

El expediente de su juicio, magníficamente estudiado por el profesor Payá López, es ejemplo de cómo el nuevo régimen vencedor aprovechó el odio y venganza de los agentes sociales locales para perseguir y aniquilar al enemigo político. Luis Arráez es una nde esas personas, junto al alcalde Manuel Bellot y otros, con las que la historia de Elda y los eldenses estamos en deuda. Pero claro… ¡Corren malos tiempos para la Lírica!

Fuente: https://www.valledeelda.com