Arxiu de l'autor: José Martí Coronado

El 4 D’OCTUBRE DE 1971…

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BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA.

Como narraba nuestro cantautor, Francisco Arques, Paquitín sobre las nueve de la noche del día de Sant Francesc se declaró un incendio en el templo parroquial, que no fue visible hasta que a las once de la noche, más o menos, alguien que, sin duda marcharía a casa, descubrió humo que salía por las ventanas cuyos cristales habían estallado.

Rápidamente se declaró la alarma a la que acudieron raudos y veloces los bomberos de Alicante y Alcoy, la Guardia Civil, Policía Local, autoridades municipales y un buen número de vecinos, que con mucho esfuerzo pudieron sofocar las llamas sobre las 3,30h de la mañana.

El panorama que encontraron las autoridades y vecinos al entrar en el templo parroquial y vislumbrar el Altar Mayor fue dantesco como resume el periodista de La Verdad cuando accedió en la mañana siguiente:  “Edificado sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús”. Se nos vino a la mente esta frase bíblica cuando atravesamos el umbral de la iglesia parroquial de Jijona (…). En el centro del presbiterio, enhiesto sobre escombros y cenizas, se mantenía el altar; hasta dos velones—bien que no de cera, sino de madera—se mantenían erguidos como si se terminara de apagar el fuego del sacrifico”.

La consternación y la preocupación se hizo patente entre los fieles que preguntaban a las autoridades y al clero parroquial, como recoge el periodista de La Verdad: “Una señora se acerca al párroco: “¿Se ha quemado la Inmaculada)”. Uno de los más afectados era el cura párroco, Francisco Munuera, quien sólo llevaba apenas tras años al mando de la feligresía jijonenca.

El fuego destruyó prácticamente todo el Altar Mayor, construido en madera y siguiendo el estilo barroco, por el artista valenciano, Carmelo Vicent, en 1948, tras ser destruido en la Guerra Civil.

Para ello el artista reprodujo una fotografía del altar impresa en una publicación de la década de 1920.

(…)Sólo han quedado en pie cuatro columnas salomónicas, como si se hubieran erigido en refugio para cuatro de las ocho imágenes que había en el retablo.

El fuego también afectó al de San Sebastián situado a su derecha y en el que milagrosamente la talla milagrosa del santo se chamuscó ligeramente; pero no fue consumida por el fuego. A partir de este momento sería considerado cariñosamente como Sant Sebastià el Negret.

La Capilla de la Comunión y la nave central quedaron completamente ennegrecidas.

Entre las autoridades que visitaron la iglesia estaba el arquitecto municipal, José Iváñez Baldó, l’arquitecte, quien confesó al periodista de La Verdad que la estructura del edificio no peligraba: “Si acaso la parte de bóveda del testero, que es la que ha soportado el calor más intenso. Ni siquiera creo que haya sufrido daño el maderamen del tejado, porque los muros y bóvedas son fuertes. De todas formas hay que examinarlo más despacio(…)”.

Tras la catástrofe comenzaron las obras de restauración del nuevo altar, que fueron encargadas a Octavio Vicent, hijo de Carmelo Vicent.  Los ritos litúrgicos fueron trasladado al convento de la Mare de Déu d’Orito.

Pero esto es otra historia….

El 4 d’octubre de 1971

El 4 d’octubre de 1971

eres mes o menos les onze de la nit

algú que passava va vorer eixir fum.

De moment tots van anar cap allí.

S’ha cremat l’esglèsia del meu poble vell.

S’han cremat les imatgens i no ha quedat res.

S’ha omplit de fum i han caigut les parets.

Perquè s’ha cremat si tots la volien bé.

Era tan bonica per fora i per dins.

Jo me la imagine qualquier Dijous Sant

tota plena de flors, de gent murmurant,

que ben arreglada l’han deixat este any.

Ja no vore més a eixa mare de Déu

que sempre em mirava de l’Altar Major,

eixos ulls tant clars que en donaven la llum,

quan estava sego i em faltava amor.

S’ha cremat l’esglesia del meu poble vell.

S’han cremat les imatgens i no ha quedat res.

S’ha omplit de fum i han caigut les parets.

El 4 d’octubre de 1971…

MÚSICA Y LETRA: Francisco Arques, Paquitín. TRANSCRIPCIÓN: Dorien

Fuente: https://bgarrigos07.wordpress.com

‘DOS ‘PICAS’ EN FLANDES’, UN ARTÍCULO DE ALFONSO ROVIRA

ALFONSO ROVIRA. CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA

Hace 42 años, la Banda de la Sociedad Musical de Alzira logró los primeros premios del concurso internacional celebrado en la Kerkrade, capital mundial de la música.

Hacía una mañana fría aquel domingo 12 de febrero de 1978, hace 42 años, cuando visitaba Alzira el Ministro de Cultura, Pío Cabanillas Gallas, que venía acompañado de autoridades y del director general de la música, Jesús Aguirre, duque de Alba.

El ministro, aquella mañana se detuvo especialmente en los locales de la Sociedad Musical de Alzira, -como vemos en la foto de aquel día, de izquierda a derecha vemos a Eustasio Enguix; el presidente de la Sociedad, Salvador Ausina;  detrás el director de la banda, Francisco Hernández; el que  suscribe esta crónica; Pío Cabanillas; el doctor David Cuesta, que era concejal de cultura del ayuntamiento de Alzira; Gustavo Pastor; el alcalde de Alzira, doctor Camilo Dolz y el vicepresidente de la banda, Cipriano Cardona.

El ministro estuvo aquella mañana en el patio anexo a las escuelas Pías -hoy Hogar del Jubilado- donde la banda ofreció una audición especial, interpretando “Suspiros de España”, de Álvarez y “Pinos de Roma”, de Ottorino Respighi.

Pío Cabanillas, tras escuchar atentamente el pequeño concierto, anunciaba públicamente, entre los aplausos del público que llenaba el recinto, que la Banda de la Sociedad Musical de Alzira tomaría parte en el concurso internacional de música a celebrar en el mes de julio de aquel año, en la ciudad holandesa de Kerkrade. Recordamos las palabras de finales del ministro Cabanillas, “A ver si ponéis una pica en Flandes”. Les podemos recordar, que el lunes 10 de julio de 1978, cuando el sábado y domingo anterior, la banda había conseguido un primer premio en el desfile en el estadio de los deportes de la municipalidad de Kerkrade y otro primer premio en la audición en el Rodahal -sala de conciertos-. Salvador Ausina, presidente de la institución alcireña, cursaba un telegrama al ministro Cabanillas, comunicándole que la banda de Alzira no había conseguido poner una “Pica” en Flandes, sino dos.

Los proyectos del bueno de Cipriano Cardona, quizás no llegaran a convertirse en realidad, aunque se trabajó mucho. Era un gran amor y capacidad de trabajo, lo que dio Cardona en su tiempo que estuvo al lado de la Sociedad Musical. Era la banda de su pueblo. Cardona, como hemos dejado constancia, fue el trampolín para viajar al centro de Europa, no pudo recoger la “siembra”, se quedó con el sentimiento de todos a mitad de camino. El 21 de mayo, mes y medio antes de la partida, fallecía este alcireño, difícil de sustituir en su servicio ilusionado, entusiasta para la cultura musical de nuestra ciudad.

Pasaron los días después de la visita del ministro y la banda conducida por Francisco Hernández Guirado, ensayaba presurosamente la obra obligada para  el concurso, “Cap Kenedy”, de Serge Lancen y dos de “libre elección”, para que el jurado eligiera una de ellas.

Y llegó el día esperado de la partida. La banda, el 5 de julio, estuvo ensayando hasta las dos de la madrugada y cerca de las cinco partían desde la plaza Mayor 218 personas entre músicos y acompañantes -entre ellos el que suscribe, enviado especial de Radio Alzira, para transmitir en directo las noticias que generara la expedición presidida por el alcalde doctor Camilo Dolz Enguix.

Una experiencia tan agradable, la participación en el concurso internacional de música en Kerkrade, que se repitió siete años después, en 1985. En esta segunda visita de nuestra banda a Kerkrade, la expedición presidida por José Goig y dirigida por el “mestre” Francisco Hernández Guirado, en su actuación en el Rodahal, al anochecer el 27 de julio, interpretó la obra obligada “Figuras sonoras”, de Baldings. Los 136 músicos que se situaban en el estrado, al finalizar la obra, el autor de la partitura, que se hallaba en el local, subió al estrado entre los calurosos aplausos, para felicitar al director y músicos.

Para completar su actuación, la banda interpretaría “Don Juan”, de Richard Strauss, seguida de “Un americano en París”, de Gershwin, que el público puesto el pie, estuvo aplaudiendo durante nueve minutos. Mientras el jurado se retiraba a deliberar, el presentador del acto anunciaba la continuidad de la banda de Alzira, que interpretó los pasodobles “España Cañí”, “Churumbelerías”, “Suspiros de España” y “Valencia”, de Padilla.

Aquello, querido lector, fue el apoteosis de la noche. Minutos después se daba a conocer la puntuación otorgada por el jurado, concediendo a la banda que había actuado en primer lugar, “Harmonie Orkest Concordia”, de Treebeeck, 303 puntos y a la banda de Alzira 336’5.

Desde la llegada a Keerkrade en aquella ocasión, julio de 1985, con los alcireños estuvo un hombre para brindar su colaboración, Eduardo Olona de Armenteras, un madrileño perteneciente a los servicios informativos de Radio Nederland, en la sección de habla castellana, gracias a la gestión del que suscribe, entonces director de Radio Alzira SER. Olona fue persona muy importante durante nuestra estancia en Kerkrade. Gracias a otro personaje, Vicent Vera, presidente de la Federación Regional de Bandas de la Comunidad Valenciana y alcalde de Sueca, los alcireños no olvidarán nunca donde fueron albergados; una abadía, Rolduc, que fue fundada en el año 1104, construida en el centro de la ciudad, donde les acogieron. Este lugar sagrado fue sede de Canónigos Regulares de la Orden de San Agustín, que con el tiempo se convertiría en un Seminario de la Diócesis de Ruvemonte.

A los hombres y mujeres que forman parte de la banda, y a los que se quedaron en el camino, habiendo puesto su gran aportación y sacrificio, el agradecimiento de nuestro pueblo, Alzira, que quiere a su banda y del que traza estas líneas de recuerdos, les seguirá acompañando, como siempre, allá donde vayan. Felicidades a todos por su bien hacer.

Tres fotos ilustran el reportaje. La visita del ministro Cabanillas; parte de la banda en la puerta de la abadía y una entrevista en el Sport Park de Kerkrade, con Eduardo Olona.

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

LAS AGUAS DE SAX EN ALICANTE, OCTUBRE DE 1898

VICENTE VÁZQUEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX

Las aguas de Sax llegaron a Alicante el día 5 de agosto del año 1898, pero el día 16 de octubre de ese mismo año, se realizó una gran fiesta que duró tres días para inaugurar la llegada de las aguas y el surtidor, la fuente, de la plaza de Isabel II, hoy Gabriel Miró.

Para solemnizar la llegada de las aguas de Sax a Alicante se organizaron en la ciudad brillantes fiestas durante los días 15 al 18 de octubre de 1898, realzadas por el hecho de traer la venerada reliquia de la Santa Faz, y a las tres y media de la tarde del día 16 se bendijo el surtidor colocado en la plaza de Isabel II (hoy Gabriel Miró), asistiendo a este acto las autoridades eclesiásticas y civiles, que después del mismo se trasladaron a la Colegiata de San Nicolás, donde se cantó un solemne Te-Deum. También la ciudad de Alicante dedicó a este acontecimiento una calle, con el nombre de “Aguas de Sax”.

El 11 de agosto se había celebrado una corrida de toros con motivo de la llegada de las aguas de Sax, con la presencia de los famosos toreros Guerrita y Bombita.

Entre los días 13 al 18 de octubre de 1898 la prensa local de Alicante, representada por “El Liberal”, “La Correspondencia Alicantina”, “El Correo”, “La Opinión”, “El Graduador” y “El Noticiero”, dieron amplia información sobre el programa de festejos que el Ayuntamiento de Alicante organizó con motivo de la inauguración oficial de la llegada de las aguas de Sax.

​Se repartieron dos mil raciones de pan y otras tantas de arroz a los pobres, y hubo procesión de la Santa Faz, la bendición de las aguas, volteo de campanas, verbenas organizadas en el paseo de los Mártires e Isabel II; solemne “Te Deum” y los aleluyas multicolores que se repartieron y lanzaron al aire; y el magnífico “lunch” servido en el Palacio Municipal por el Restaurante Iborra (posteriormente Palas).

También la alicantina revista quincenal “El Ibero”, da noticias de la llegada de las aguas de Sax a Alicante: “Fecha memorable. Como tal debe ser considerada la de hoy, 16 de octubre de 1898… El alegre voltear de las campañas, los animados ecos de las músicas; una espléndida limosna distribuida por medio de los bonos de pan y arroz; la bendición de las aguas en la fuente colocada en la Plaza de Isabel II; un solemne Te-Deum en la Colegiata de San Nicolás y un lunch en el Palacio Municipal.   He aquí el programa para el día de hoy”.

Fuente: https://saxdigital.com

UN VÍDEO PERMITE COMPROBAR LOS TRABAJOS ARQUEOLÓGICOS EFECTUADOS EN EL CASTILLO DE CAUDETE

Un interesantísimo video realizado por Joaquín Medina Jiménez (Producciones Digitales) muestra, tanto desde el aire como desde el mismo Castillo de Caudete, los avances que se están realizando en la fortaleza durante los trabajos arqueológicos que se llevan a cabo desde hace algunas semanas. También permite conocer el aspecto actual del recinto, incluso el interior de una cavidad descubierta durante los trabajos.

Se ha descubierto la cuarta Torre (ubicada al oeste), y se puede establecer una conexión entre el resto de vestigios constructivos del mismo, que aguardan al interior de la muralla de mampostería visible a pie de calle.

Diferentes aspectos han ido pudiéndose aclarar gracias al trabajo de voluntarios y personal cualificado que, bajo las órdenes de los arqueólogos Daniel Juan Azorín y GABRIEL SEGURA (CRONISTA OFICIAL DE ELDA), se han ido llevando a cabo.

A continuación, se puede ver el video de Joaquín Medina, donde también se ofrecen las explicaciones del arqueólogo Daniel Juan Azorín.

PARA VER EL VIDEO PULSA EN LA FUENTE DE ESTA NOTICIA

Fuente: https://caudetedigital.com

EL PINTOR JOAQUÍN SOROLLA Y ALGAR


Paisaje de Algar, pintado por sorolla (Año 1882).

Dibujo de la Virgen de la Merced, Patrona de Algar, hecho por Sorolla (año 1882).

JOSEP CATALUNYA ALBERT, CRONISTA OFICIAL DE ALGAR DE PALANCIA

Los lectores tal vez se pregunten, y no les faltará la razón, por el título de este pequeño comentario y qué relación guarda Joaquín Sorolla con Algar. Y ello es lo que se pretende explicar, informando sobre unos hechos que vienen a confirmar dicha relación.

                De forma casual y circunstancial, hace ahora cinco años, apareció una noticia en el diario Levante, lo cual, de no haber tenido lugar, hubiera hecho que, sobre todo los vecinos de Algar, hubiésemos ignorado seguramente por siempre que el famoso pintor valenciano estuvo en este pueblo y realizó unos pequeños trabajos relacionados con el mismo.                                                                                                                           

                El día 25 de enero de 2015, en el citado medio de comunicación, en su sección Cultura-Sociedad, apareció la noticia de que los investigadores del Centro de Arte de la Época Contemporánea (CAEM), dirigido por el catedrático valenciano de Historia del Arte, Ximo Company, vinculado a la Universitat de Lleida, habían identificado una obra del pintor valenciano Joaquín Sorolla, de cuando este apenas contaba dieciocho años de edad, afirmando que se trataba de una obra similar a otras del mismo artista, mencionando entre estas “ Lavanderas del Turia (1879”, “Aparición de Cristo a los Apóstoles (1882)” y “Paisaje de Algar de Valencia (1882)”.

Al enterarnos de esta noticia, nos quedamos muy sorprendidos y se despertó nuestro interés y curiosidad por averiguar  si, efectivamente, la obra “Paisaje de Algar de Valencia” se refería a nuestro pueblo. Hay que puntualizar, por una parte, como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, que la denominación actual de Algar de Palancia  fue impuesta en 1916 por el gobierno de España, siendo el nombre del pueblo hasta esa fecha simplemente el de Algar, y, por otra parte, que en la Comunitat Valenciana, si bien existe algún lugar con esta denominación, el único municipio como tal ha sido, y es, Algar, ahora, repetimos, Algar de Palancia.

                Iniciadas nuestras averiguaciones, los resultados fueron positivos y, en principio, pudimos dar con información directa procedente del Museo Sorolla de Madrid, concretamente documentación de esta institución, con membrete del Ministerio de Cultura y Deportes, de la que se desprende claramente que Joaquín Sorolla estuvo en Algar en 1882 y pintó una tablilla titulada “Paisaje de Algar.Valencia” con la firma “Algar Valencia. J. Sorolla 82”. Esta pequeña obra aparece reproducida en el libro de la profesora valenciana de Historia del Arte,  Trinidad Simó, y en el libro de Antonio F. Fuster, titulado La grandeza del pequeño formato.

Si bien todo esto fue una agradibílisima sorpresa para nosotros, la cosa no terminó ahí, ya que, poco después de haberse constatado lo dicho hasta ahora, tuvimos otra sorpresa aún mayor si cabe, puesto que, en el Museo Sorolla de Madrid, apareció un dibujo del artista, hecho a lápiz compuesto, de una altura de 19,50 cm. Y una anchura de 12,90 cm., datado en 1882, figurando como lugar de producción “Algar de Palancia”, en cuyo anverso figura la imagen de la Virgen de la Merced, patrona de este pueblo, y a su pie, escrito a mano, una inscripción que reza: “Nuestra Señora, de Merced, Patrona de Algar”, calco exacto de la imagen de la Virgen que es sacada en procesión en las Fiestas de la Merced (en la processó dels turquets) que se celebran en el mes de septiembre. Como vemos, se da una coincidencia del año en que Sorolla pinta el paisaje de Algar y realiza el dibujo de la Virgen de la Merced.

Pero, aún más. El historiador Francisco Hernández Amorós, gran amigo de Algar y amante de su historia local, indagó más sobre los hechos descritos y nos facilitó nueva e interesantísima información, según la cual Joaquín Sorolla estuvo de nuevo, en alguna ocasión, en este pueblo en los años 1891-1896, realizando un total de cinco dibujos costumbristas, cuatro relativos a una barbería y uno a las fiestas de toros, a “els bous de carrer” que se venían y se vienen celebrando durante las fiestas locales.

LA POLICÍA YA INVESTIGA LA DESAPARICIÓN DE 90 OBRAS DEL FONDO DEL CÍRCULO DE BELLAS ARTES

LAURA GARCÉS

El extravío de unas 90 obras de los fondos del extinto Círculo de Bellas Artes de Valencia se encuentra en manos de la Policía. La Conselleria de Cultura confirmó ayer a LAS PROVINCIAS que trabaja «en coordinación con la Unidad de Patrimonio de la Policía Autonómica para esclarecer los hechos».

No es esta la única decisión que ayer anunciaron que se ha adoptado desde el área del Consell que dirige Vicent Marzà. Este departamento aseguró que en la subasta «hará todo lo posible para que no se pierda este patrimonio». Las pujas, en sobre cerrado, estarán abiertas hasta el 31 de diciembre.

El anuncio del departamento autonómico aclaró que ha dado este paso de cara al esclarecimiento de lo ocurrido «pese a que nadie del Círculo de Bellas Artes se ha puesto en contacto con la Administración para denunciar la desaparición de cuadros».

Como informó LAS PROVINCIAS a principios de esta semana, se desconoce el paradero de unas 90 creaciones de los fondos de la institución de autores de los siglos XIX y XX, entre las que se encuentran obras de Pinazo, Rusiñol o Benlliure. El Círculo, que en 2007 inventarió su colección, tenía acreditadas en los fondos unas 200 obras de arte. Pero ahora, en la subasta que el juzgado número 4 de la mercantil realiza para obtener el dinero necesario para pagar la deuda que arrastró al ente a su disolución, apenas aparecen un centenar de pinturas, dibujos y esculturas.

El departamento autonómico no se pronunció sobre más aspectos de las gestiones que se están llevando a cabo recordando que se trata de «un asunto judicializado por el incumplimiento del convenio por parte del Círculo de Bellas Artes». A esta circunstancia añadieron que la conselleria «ha actuado en todo momento con lo que ha señalado la Agencia Tributaria Valenciana, que era que se solicitara al Círculo de Bellas Artes que inventariaran sus bienes».

El Círculo, que se extinguió en mayo del año pasado, en sus últimos años de existencia tuvo que afrontar duras dificultades económicas que desencadenaron el concurso de acreedores, que ahora ha llegado al momento de la subasta. La entidad cultural se disolvió ante su inviabilidad económica. Debía 1,8 millones de euros a la Generalitat. La Conselleria de Cultura le reclamaba la devolución del importe de las subvenciones concedidas para la adquisición y equipamiento del inmueble de la calle Cadirers, palacete que se había vendido para cancelar la hipoteca. Pero una cláusula de la ayuda pública señalaba que si se vendía, el importe de la subvención se tenía que devolver. De ahí que se les reclamaran los 1,8 millones.

En 2017 la entidad cultural dejó la sede de la calle Cadirers. Entonces la institución se trasladó a la calle Maldonado, a un inmueble donde no había espacio para poder guardar las obras. Esta circunstancia llevó a que los fondos quedaran depositados en un almacén.

La situación que se ha desencadenado en torno al extravío de las obras del Círculo ha despertado esta semana la reacción de entidades culturales como la Sociedad Valencia de Historia del Arte, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y el Consell Valencià de Cultura, institución de carácter consultivo y asesora en materia cultural de la Generalitat Valenciana. Los expertos, como informó LAS PROVINCIAS, reclamaron la intervención de Cultura a fin de estudiar qué ha podido suceder.

Desde el CVC remitieron una carta al conseller a principios de esta semana, tras conocerse que los cuadros salían a subasta a fin de interesarse por la situación. Además designaron a dos de sus miembros para estudiar la situación. Al tener noticia del extravío de piezas de la colección, según apuntó JESÚS HUGUET (CRONISTA OFICIAL DE LA POBLA LLARGA I PORTELL DE MORELLA), secretario de la institución consultiva, también se interesarán por analizar este extremo.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

‘LOCOS POR LA MÚSICA’, UN ARTÍCULO DE ALFONSO ROVIRA

ALFONSO ROVIRA. CRONISTA OFICIAL GRÁFICO DE ALZIRA.

Un grupo de entusiastas aficionados refundó en 1939 la banda municipal de Alzira.

Las bandas de música son un conjunto de instrumentos de viento y percusión. Se dio este nombre antiguamente, no sólo al conjunto de instrumentos de viento, sino también cuando intervenía la cuerda. Las bandas actuales se dividen en civiles y militares; las primeras dependen en general de los municipios y diputaciones y las militares, en España, del Ejército, la Armada, Policía Nacional y Guardia Civil.

Las bandas civiles, que es el caso que nos ocupa, acostumbraban a constar de las familias completas de instrumentos de madera, metal y percusión, con la importante intervención de la familia de los saxofones y la agregación de violoncellos y contrabajos de cuerda; pero la constitución de las bandas ha variado según las localidades y los criterios de los maestros directores. Ha mejorado también el repertorio, que se nutre de transcripciones para el instrumental de cada una de estas instituciones.

En Alzira hubo en el pasado buenas bandas de música, como la que vamos ha recordar hoy en esta crónica. Uno de los músicos, Enrique Camarena, “forner de la Vila”, a los diez años, en 1937, tocaba la “caja”, gracias a las enseñanzas del maestro Luís Esteve Larraga, que había sido saxo barítono e impartía enseñanza de solfeo a los educandos de aquellos años. La academia de música estaba situada en el número 46 de la calle Mayor San Agustín. Pocos años después se trasladaría al ayuntamiento, a la última planta, donde se ubicaba el archivo y allí se impartía enseñanza de solfeo y canto, donde recibieron clase los alcireños Guillermo Palomar y Emilia Caerols, que después actuaría en los escenarios con el nombre de Emma Carol.

La banda de música, por aquellos días, finalizando la más “incivil de las guerras”, estaba dirigida por Euardo Quilez Ferrer, como venía haciéndolo desde 1931 y Luís Esteve. El finalizar la fratricida contienda fue disuelta. Poco tiempo pasaría, cuando en junio de 1939, muchos alcireños solicitaron plaza al ayuntamiento para formar nuevamente la banda municipal. El primer día de julio de 1940, llega a Alzira el recordado maestro Carlos Cosme Bergantiños, procedente de la vecina Carcaixent, donde había dirigido la banda, para hacerse cargo de la municipal de Alzira. Con él vinieron buenos músicos de la banda que dejaba: José Torres Talens, trombón; su sobrino Elietes, clarinete solista; Vicente Estors, trompeta solista; Batiste, de Simat, bajo: Juanito Lledó, oboe; y Manuel Cuello Sempere, percusión.

Los músicos alcireños que nombraremos a continuación, no eran profesionales; en cambio sí tenían mucha afición. Todos tenían su oficio y dedicaron muchas horas para bajo la dirección la buena batuda del “mestre”, formar una banda que hizo historia en la Ribera. Nuestro amigo Camarena, no interpretaba la caja, tocaba el clarinete: su anterior instrumento le fue confiado a Bernardo Olivier Ros, que era pulimentador de muebles. El bombo estaba a cargo de Agustín Coll Furió, afilador de sierras mecánicas. Los bajos estaban bien interpretados por Benjamín Bría Cañes, ebanista, y Carlos Ramón Chafra, industrial panadero de Sant Roc. De los bombardinos sólo recordamos a Antonio Doménech Ríos, mecánico. Una de las trompas estaba a cargo de Manuel Torres Enguix, tupinero de la fábrica de muebles Carreres. Los trombones los hacían sonar José Coll Furió, ebanista, y Ángel García, “Carruxa”, albañil y Carrió, de la misma profesión.

La cuerda de saxos estaba formada por José Fluixá, que manifestaba ser “periodista”, por escribir el “El Heraldo de Alzira”. Pepe Bría, saxo barítono y su hermano Santiago, que tenía a su cargo el saxo alto, ambos ebanistas, y Francisco Pastor Carrió. Uno de los fliscornos era interpretado por Higino León Enguix, también ebanísta del “carrer dels Negres”. Los trompetas eran Salvador Llínares Marimón, que trabajaba en PAPENSA y que años más tarde formaría parte del conjunto musical “Ritter”. Francisco Lombart Garrigues, albañil, José Villalba Moreno, relojero, e Ismael Orts Cortell, comerciante de ultramarinos.

Si Agustín Simó era muy bueno con la flauta, su hijo Octavio no se quedaba atrás; ambos fueron del ramo de la construcción. Ramón Torres Enguix, tan entusiasta de la música, también tocaba la flauta, fue hornero del horno de la plazoleta de Dolz. Por su parte, el flautín, era interpretado por Rafael Penadés, en aquella época estudiante de medicina y después ginecólogo en Carcaixent. Otros muy queridos músicos fueron los hermanos Ernesto y Eduardo Peris, que tanta estela dejaron en el pentagrama en Alzira. Intepretaban en la banda de Don Carlos Cosme, el saxo y el oboe y en cuanto a cuerda, el contrabajo.

Muchos músicos fueron los que interpretaron el clarinete. Enrique Sendra, José Alfonso Gramache, Alfonso López Morell, Salvador Pérez Gisbert, tornero del casa Gregorio Canet; Vicente Pérez Puig, zapatero remendón y su hermano Salvador. Alfredo Bartolomé, fabricante de muebles, Francisco Ruiz Roldán, técnico de artes gráficas en Cartonajes Suñer y Eduardo Badenes Gallach, zapatero en la calle Costa… y no nos olvidemos de Francisco Peris Vallés, “Rata”, masajista.

En el programa de las fiestas patronales de julio de 1944, editado por el ayuntamiento de Alzira, figura una fotografía, que acompañamos, de la banda dirigida por Carlos Cosme, en ella figuran todos los músicos recordados anteriormente.

De aquellos años, en el inicio de la década de 1940, recordamos el gran tablado a modo de tribuna, instalada en la proximidad del Retén de Policía Municipal en la plaza Mayor, donde los domingos, al mediodía en invierno y al anochecer en verano, la banda municipal de Alzira ofrecían maravillosos conciertos nuestros músicos, hoy desaparecidos, que tienen una inmejorable continuidad en la actual banda de la Sociedad Musical de Alzira.

Fuente: https://www.nuestrasbandasdemusica.com

RESILIENCIA A PUÑADOS

Francisco Perez Puche. Foto de Juan J. Monzó

FRANCISCO PÉREZ PUCHE, CRONISTA OFICIAL DE VALENCIA

Me acaban de galardonar. Me han premiado con la Alta Distinción de la Generalidad. Y he recibido el premio, en el curso de una gran ceremonia, junto con todos los demás valencianos; y cuando digo todos, es todos, los cinco millones y pico: en el paquete van incluidos los festeros del colegio mayor Galileo, que no se lo merecen pero que se han beneficiado de una generosa amnistía con motivo de la fiesta del 9 de octubre. El alcalde lo explicó en su mensaje institucional: «Somos un pueblo que a lo largo de nuestra historia hemos demostrado fortaleza y resiliencia. Capacidad para recuperarnos». Me dejó tranquilo y hasta orgulloso. Me hubiera inquietado que en el discurso no le hubieran puesto esa palabra, «resiliencia», que queda redonda y moderna, da igual que sea pronunciada en castellano o en valenciano. Las palabras, vasijas de ideas, deben ser cuidadas, elegidas como trajes de entretiempo, como corbatas de temporada; y es preciso reconocer que al alcalde, ya que no usa corbata, le seleccionan bien los términos. Tomen nota de esto: resiliencia es una bella concha entre los restos de naufragio que está trayendo el temporal.

Está siendo un largo puente. Cuatro días para ver llegar despacio un otoño atravesado por la epidemia; libres pero encerrados, resistentes pero desconfiados y preocupados. Cuatro largos días dedicados a evocar a quienes se fueron pero siguen en el recuerdo: María José Grimaldo, que fue nuestra subdirectora, ha sido nombrada hija predilecta de la ciudad y la entrega del galardón dejó un perfume de nostalgia inolvidable. La vida sigue. Resiliencia, pues.

La memoria ofrece días viejos de fortaleza y recuperación: después de las riadas, durante la crisis económica, en los tiempos peores de la dictadura y en las circunstancias en las que la adversidad se superaba al ver llegar con fuerza la solidaridad. El premio, la Alta Distinción de la Generalidad concedido por el presidente Puig, es para todos; pero delante están, con todo merecimiento, los sanitarios y las fuerzas de seguridad, los militares, los maestros y los transportistas, los agricultores y los servicios de limpieza…

«Es lo que hay», dice la gente ahora, resignada ante las nuevas circunstancias de la vida. El término lo estamos usando tanto para lo menor -los engorros de la mascarilla- como para el desafío chulapo de un vicepresidente del Gobierno imputado que se niega a dimitir. «Es lo que hay». El Gobierno que estamos soportando, el tándem Sánchez-Iglesias, es la resignada cruz que nos ha tocado vivir. Y quizá cabe aplicar sobre ellos las virtudes de la fortaleza y la resiliencia, muy distintas de la resignación y el silencio.

Fuente: https://www.lasprovincias.es

CASTELLÓ IMPULSA LA LITERATURA EN VALENCIANO

AGENDA DE ACTIVIDADES

La plaza Santa Clara se convierte en la Plaça del Llibre

Plaça del Llibre (Plaza Santa Clara)

Viernes, 16

11.00 horas. Charla universitaria. la creación y la traducción literaria. a cargo de Pau Sif y Lana Batasic.

plaza Santas Clara

12.00 horas. Presentación de ‘El camí i la mar i altres contes en paper’, de Jesús Bernat.

plaza Santa Clara

17.30 horas. Conversación . Traducciones ak catáln. ‘Atrapa la llebre’, de Lana Bastasic

plaza santa Clara

18.30 horas. PRESENTACIÓN DE ‘AMAT BELLÉS. PINTAR LA CRÒNICA I EL MITE’. DE ANTONIO GASCÓ. CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE CASTELLÓ

19.30 horas. Acto del décimo aniversario de El Pont. ‘Estats d’excepció’. Obra colectiva de El Pont

plaza Santa Clara.

20.30 horas. Entrega de los Premios Platea de Tteatro Joven Vicent Martínez. Premios de la Asociación de Espectadores del Teatro en Castelló

plaza Santa Clara

Sábado, 17

en la plaza Santa Clara

12.00 horas. Conversa’, .’ La poesia de Joan Navarro y Salvador Jáfer, Dos estéticas consolidadas’. a cargo de Joan Navarro, Salvador Jàfer y Pasqual Mas

13.00 horas. Presentación de Mónica Ollra o el compromís’, de Tomas Escuder

13.30 horas Presentación de ‘Diari intim d’un editor’, de Ouyang Yu

17. 00 horas. Homenaje y recital en honor a isabel Clara Simó

18.00 horas. Presentación de ‘Vespres d’inventari’, de Josep Micó

19.00 Mesa redonda: ‘Poesia y antipoesia: las nuevas tendencias’ Con Juana Dolores Romero, Joan Dousa, Miquel Ángel Adrover y Aina Garcia-Carbó

20.00 horas. entrega de los Premios de Poesia Manel Garcia Grau

Fuente: https://www.elperiodicomediterraneo.com

TERESA DE JESÚS Y LA INTENDENCIA MILITAR

MIGUEL APARICI NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE CORTES DE PALLÁS

El 15 de octubre, cada año, nos acordamos de la santa Teresa de Jesús y de su encuentro con Dios incluso a través de los pucheros.

Como valencianos, ¿qué podríamos mentar de ella? ¿Que hubo en Requena una llamada, tradicionalmente, ‘Casa de Santa Teresa’; donde pareciera que paró en algún viaje y que hoy es, rehabilitada, el Archivo Municipal?

¿Que no se marchó contenta de nuestras tierras, gracias al autoritarismo controlador de nuestro destacado arzobispo Juan de Ribera; santo, luego, como ella?.

¿Que nadie recordó a nuestra Baronesa de Cortes de Pallás, de principios del siglo XX, con ocasión del reciente Centenario de la fundadora de conventos; pese a ser la laboriosa autora de un libro con escogidas citas teresianas, para «meditación en cada día del año»?

¡Ah!, la Intendencia. Tan importante faceta en su obra y tan relegada en los espíritus aguerridos militares de otrora; cuando primaba la valiente Infantería y, en todo caso, prestigiosas sagas familiares en otras Armas y Cuerpos.

Qué belleza de patio renacentista en el palacio de Polentinos o de los Contreras, en la misma Ávila; para academia de cadetes intendentes. Y qué poco ‘agradecida’ divisa del sol y las palmas, por aquello de tener que moverse por la retaguardia de los frentes de batalla.

Menos mal que la OTAN y las Operaciones de Mantenimiento de la Paz han puesto en lugar, ahora prestigioso, al curso de experto en abastecimientos. Ya parece que el mucho «ardor guerrero» no impide comprender que: «Sin Logística, no hay victoria». Y eso que fuimos, contemporáneamente, los mejores… y los primeros en hacerlo bien; en el desembarco africano de Alhucemas, digo.

Los intendentes que, lógicamente, tienen a Santa Teresa por Patrona han escrito cientos y cientos de páginas heroicas sirviendo «todo, rápido y en cualquier lugar y momento». Y no sé si los jóvenes de hoy, sin servicio militar y que se surten de Amazon, caen en la cuenta.

El General Fernando de Lambarri sí lo hizo y corría 1973 cuando sacó, de la imprenta, sus tres volúmenes (¡más de 1.500 páginas!) con su ‘Galería Militar de Intendencia’.

Nosotros, valencianos, si nos atreviéramos a adentrarnos en los comprimidos datos archivísticos de sus páginas…, ¿qué encontraríamos que a nuestra antigua Tercera Región se refiriera?

Veamos unos pocos apuntes.

Que el Intendente de Ejército, de Valencia y Murcia, era -en 1808- nada menos que Francisco Xavier de Azpiroz; primer conde de Alpuente, tras la batalla carlista, y, luego, jefe de esta Capitanía.

Que los primeros Jefes del Grupo Regional de Intendencia número 3, desde el año 1904, fueron: Mejía de la Cerda, Zabaleta, Espallargas, Ferrer, Font, Álvarez, Herrero, Espantolero, Bauzás, Barranco, Roldán, Ortega, Sánchez Brasera, García Gutiérrez, Luño, González Alhambra, Castellary, Martín…; ostentando empleos que fueron desde el antiguo de Sub-Intendente a los de Coronel, Teniente Coronel y hasta el de Comandante.

Que en 1935 se entregó el Estandarte al Tercer Grupo Divisionario de Tropas de Intendencia, en una ceremonia que se realizó el 2 de junio en el Paseo de la Alameda de Valencia; siendo la madrina doña Emilia Calabuig, esposa del alcalde Gisbert. «Emoción profunda me embarga (dijo), al entregaros el Estandarte que como premio a vuestras virtudes militares la República os concede…».

Que entre las unidades de Intendencia que existían «a 15 de mayo de 1969», en la Capitanía General figuraba el Grupo Regional de Intendencia número 3 y dentro de la División de Infantería Motorizada ‘Maestrazgo’ y conformando su Agrupación Logística III, el Grupo de Intendencia de Valencia y el Grupo Logístico de la Brigada XXXI.

O el resumido historial de este Grupo de Intendencia valenciano. Con algunos, más llamativos, hitos como: el de su creación (1904), la organización de una Compañía Expedicionaria a Melilla (1921), la de otra a Ceuta (1924), el fusilamiento del Capitán Juan Felip Recadella en julio de 1936 (mandado detener por orden del Capitán General Martínez Monje, por participar en la preparación del Alzamiento Nacional como enlace con la guarnición de Zaragoza) y del Teniente Félix Soler Suay y el Alférez Epifanio Ardura Zaita, por ser partidarios de la causa Nacional.

Así como… su marcha a los Pirineos para ayudar a las fuerzas que combatían a los ‘maquis’ (1946), la participación en los Ejercicios Tácticos que tuvieron lugar en Requena (1955) o su destacada colaboración suministradora en las inundaciones de Valencia (1957), por la que recibiría la ‘Medalla de Gratitud’ de la ciudad.

Fuente: https://www.lasprovincias.es