Arxiu mensual: maig de 2017

LAS CARMELITAS

Archivo Hermanas Carmelitas Orihuela. ARCHIVO DE ANTONIO LUIS GALIANO

ANTONIO LUIS GALIANO/CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA

Corría el último año de los cuarenta del pasado siglo, cuando inició sus pasos una institución al amparo de la Compañía de Jesús, en los momentos en que esta regentaba el Colegio Santo Domingo. Esta institución denominada como Congregaciones Marianas estaba dirigida por el jesuita catalán Ramón Navés Ciurana, que fue el artífice de la misma. Al margen de las labores espirituales, se impartía catequesis por las pedanías, alcanzando a unos 600 niños por medio de 50 catequistas, asistían a los acogidos en el Asilo de Ancianos y en la Casa de Beneficencia, a los reclusos de la cárcel y a familias necesitadas. Por otro lado, no dejaban en olvido el «labora», montando para ello una pequeña industria de cáñamo y esparto para jóvenes que, además de aprender un oficio, se ganaban un jornal, facilitándoles el desayuno, almuerzo y cena. Así mismo, propiciaron la posibilidad de trabajar las mujeres en sus domicilios fabricando con seda borlas de zapatillas.

Otras de las actividades caritativas que desarrollaban consistía en un comedor mantenido por seis jóvenes y numerosos ayudantes, sirviéndose en el mes de septiembre de 1950, un total de 1.550 comidas a 1,50 pesetas, a base de ensalada, sopa, segundo plato, postre y pan. Meses antes, marzo de dicho año, se estaba consolidando esta actividad social, habiéndose aumentado el número de comensales, cumpliendo así el objetivo propuesto de «facilitar comida caliente a aquellos que no suelen tenerla e incluso algunos que ni caliente ni fría». El comedor debió de ir incrementando su actividad, ya que el 23 de mayo de 1951 se firmaba un convenio entre el padre Navés, director de la Obra Social de las Congregaciones Marianas y la superiora general de las carmelitas, Josefa Mª Albert; a fin de que las hermanas de dicha Congregación atendieran el comedor, «prestando servicio a los obreros guisándoles y sirviéndola en el mismo». Dichas hermanas además de encargarse de la elaboración de la comida tenían como cometido la conservación de los víveres y la limpieza del comedor. En el citado convenio se establecía que el número mínimo de hermanas sería de cuatro, con la posibilidad de incrementarlo según las necesidades del establecimiento. Como contraprestación serían subvencionadas, además de con la manutención, con 75 pesetas mensuales cada una. Así mismo, se las dotaría de habitaciones independientes «sencillas, pero higiénicas», y de un oratorio semipúblico con todos los ornamentos necesarios.

El 6 de junio de 1951, el obispo José García Goldáraz autorizó la fundación de la Comunidad en el domicilio de la Obra Social de las Congregaciones Marianas, sito en la Avenida de la Estación, y al poco tiempo fueron destinadas a ella, las siguientes religiosas: Piedad Grau Rodríguez, superiora; Faustina Blanco Galán y Mª Ester Pérez Galvañ, hermanas; Julia Torres Fernández, postulanta. Para su instalación en la nueva casa precisaron dos camas de hierro y dos de madera con sus respectivos somieres, colchones, mantas, cubiertas, sábanas y almohadas. Así como, una docena de servilletas, ocho toallas, catorce tazas de porcelana, seis cubiertos, una caldera para la cocina, ocho sillas, una mesa redonda, dos cubos, cuatro palanganas y cuatro escupideras (dos de barro y dos de porcelana). Entre los datos que me facilita la hermana Áurea Ferreira, encontramos también un despertador, un cuadro de la Virgen del Carmen, un Crucifijo niquelado y una imagen del Sagrado Corazón.

Con todos estos pertrechos, sin lujos, se estableció esta nueva Comunidad de carmelitas en la Obra Social de las Congregaciones Marianas, para prestar, como otras veces, un servicio social. Ahora bien, ignoramos hasta cuándo las hermanas de la Virgen María del Monte Carmelo estuvieron vinculadas a la obra social creada por los jesuitas, estando bajo la dirección del padre Ramón Navés.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com

L’ALCORA CONSTITUYE EL CONSELL LOCAL DE LA TERCERA EDAT QUE ESTARÁ PRESIDIDO POR JOSÉ MANUEL PUCHOL

JAVIER NOMDEDEU/L’ALCORA

Esta semana se ha puesto en marcha una iniciativa pionera en l’Alcora: el Consell Local de la Tercera Edat. Se trata de un foro, constituido en el Ayuntamiento, en el que están representados todos los jubilados y pensionistas del municipio y donde tendrán voz y voto, a través de sus representantes.

El Consell está presidido por CRONISTA OFICIAL DE L’ALCORA JOSÉ MANUEL PUCHOL (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València), quien destaca que “a partir de ahora, la tercera edad de l’Alcora cuenta con un medio eficaz que fortalecerá la unidad y el entendimiento entre todos”.

Un punto de encuentro donde “todas las cuestiones de ámbito general, cuya definición o resolución traspasa el límite individual de cada una de las asociaciones, puedan ser dirimidas en su seno: actos culturales, festivos, subvenciones, propuestas, iniciativas de ámbito local y general, etc.”.

Además de PUCHOL, integran el Consell: Agustín Chiva, concejal de Políticas Inclusivas, Francisco Sánchez y Carmen Vaquero, presidente y vicepresidenta de la asociación de jubilados y pensionistas Conde de Aranda, Francisco Esteban y Rafael García, presidente y vicepresidente de la asociación de jubilados y pensionistas l’Alcalatén.

Por su parte, Agustín Chiva, en nombre del Ayuntamiento, ha resaltado el “gran trabajo, predisposición y compromiso” de todos ellos y de las dos asociaciones del municipio, para hacer realidad esta “necesaria iniciativa”.

“En este foro se tratarán los temas de interés para un sector de la población tan importante como es la tercera edad, se favorecerá el consenso y el entendimiento para dar respuesta a sus necesidades y sacar adelante proyectos que beneficien a todos”, manifiesta Chiva.

“Es fundamental fomentar la participación ciudadana y poner en marcha mecanismos que sirvan para unir esfuerzos en pro del bien común”, concluye el concejal.

Fuente: http://www.laplanaaldia.com

LA UNIÓ MUSICAL CULTURAL DE ESTIVELLA CELEBRA SU CONCIERTO DE PRIMAVERA

Un momento del concierto del pasado sábado

El sábado 29 de abril la Unió Musical Cultural de Estivella ofreció su concierto de primavera, esta vez dedicado a composiciones líricas de Vives, Serrano, Sorozabal, Chapí, Lara, Puccini o Webber, entre otros. Estuvieron acompañados por la soprano Silvia Queralt y el tenor Javier Gómez. Destacó la interpretación del tango de Joan Valls, Cante a la teua memòria a cargo del tenor.

El alcalde la población, Rafael Mateu, aprovechó la ocasión para anunciar que el 1 de julio se estrenará el himno titulado Cant a Estivella, compuesto por el director Josep-Miquel Martínez y con letra del CRONISTA OFICIAL D’ESTIVELLA, LLUÍS MESA (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València). En ese especial acto participarán rapsodas, cantantes líricos y el grupo Germans Caballer, entre otros. Se pretende reunir a toda la población y a las autoridades comarcales alrededor del estreno.

Fuente: http://www.eleconomico.es

TRES NUEVOS DOCTORES TIENE LA VILLA DE SAX

El CRONISTA OFICIAL VICENTE VÁZQUEZ y las también sajeñas María Ángeles Herrero Herrero y Teresa María Herrero Ortín consiguen la alta distinción académica de la Universidad de Alicante.

Vázquez -a la derecha- con su padrino de investidura Ponce INFORMACIÓN

PEREZ GIL

Tres nuevos doctores tiene la Villa de Sax. Son María Ángeles Herrero Herrero, Teresa María Herrero Ortín y el CRONISTA OFICIAL DE SAX, VICENTE VÁZQUEZ HERNÁNDEZ (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València), quien acompañado de su padrino, el también doctor sajeño Gabino Ponce Herrero, fue investido por el rector de la Universidad de Alicante como Doctor en Geografía e Historia.

Con motivo del acto de clausura del curso académico 2016-17, que se celebró en el Paraninfo de la Universidad de Alicante, y en el que se nombró Doctor Honoris Causa a Ángel Viñas, se procedió también a la investidura de los nuevos doctores que habían leído su tesis durante el curso pasado. Y entre ellos estaban los tres sajeños.

A los nuevos doctores, vestidos con el traje académico, con toga y muceta, se les entregó la medalla como atributo de su incorporación al claustro, el birrete como corona de sus estudios y los guantes blancos como símbolo de la pureza y fuerza que sus manos han de conservar y signo de dignidad.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com

APARECE UNA CASA CUEVA CASI CENTENARIA AL CAER UN MURO EN LA TAFALERA

Vista del interior a través de una de las aberturas | Jesús Cruces.

MARTA ORTEGA

El último temporal de invierno descubrió en el centro del barrio La Tafalera dos aberturas a una casa cueva que podría haberse excavado en los años previos a la Guerra Civil. Tras décadas oculta, fue hace tres meses cuando el derrumbe de la vivienda por las fuertes lluvias, permitió que esta casa haya vuelto a ver la luz. Desde el Ayuntamiento se valló la zona y desde entonces no se ha vuelto a actuar, ni siquiera se han quitado los escombros ni se han asegurado los pilares que todavía continúan en pie aunque existe peligro de derrumbe, lo que la convierte en una zona peligrosa porque es de fácil acceso.

La construcción de estas casas-cueva en la montaña vino producida “por la necesidad de vivienda, que obligó a las familias más humildes a asentarse en una zona periurbana, sin urbanizar y sin servicios públicos (ni alumbrado ni agua potable)”, según indica el CRONISTA DE ELDA, GABRIEL SEGURA (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València).

Segura explica que en las primeras décadas del pasado siglo “aquellas familias más modestas se veían obligadas a excavar por sus propios medios cuevas en las suaves laderas de la Sismat y el Altico San Miguel que dan al río Vinalopó”. Pero será después de la Guerra Civil, y durante la década de los años 50 cuando La Tafalera se pueble de casas y gentes, coincidiendo con la llegada masiva de inmigrantes de otras provincias españolas atraídas por la necesidad de mano de obra de la industria del calzado. Años después el barrio se degradaría hasta ser una zona marginal de la Elda conocida en toda la provincia por su mala reputación.

Se trata de construcciones que, durante décadas, “configurarán un barrio de gente trabajadora y obrera, que desde bien pronto reclamarán servicios públicos. No hay que olvidar que a La Tafalera le cabe el honor de haber tenido, en 1975, la primera asociación de vecinos que se constituyó en toda España como un instrumento participativo y reivindicativo de carácter ciudadano para reclamar la mejora de las condiciones de vida de los vecinos del barrio”, detalla Segura.

Por su parte, el Arqueólogo municipal, Juan Carlos Márquez, ha explicado que desde Patrimonio Arqueológico todavía no se tiene constancia de este descubrimiento y que en cuanto sea oficial, se trasladará a la zona para investigar esta casa-cueva y estudiar si tiene valor histórico o no.

Uno de los vecinos que ha crecido en la zona recuerda que en su niñez esta vivienda estuvo ocupada por una mujer centenaria, pero que una vez falleció se construyó delante y se tapió. Ahora, al volver a ver esta casa cueva, le han vuelto muchos recuerdos de su infancia. Los vecinos del barrio lamentan que desde hace tres meses viven con cierto temor a que los restos de la antigua vivienda que todavía permanecen en pie se derrumben y puedan herir a alguien.

Fuente: https://valledeelda.com

MADRUGÁ DEL 2017: ¡YO VIVÍ LOS MOMENTOS DE MÍ DOLIDA SEVILLA!

JOSÉ SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS

Los que visitamos Sevilla en nuestra cita anual de cada Semana Santa, esperamos esa noche mágica en que las calles de Sevilla se transforman en oración, música, arte, mezcla de aromas de cera, incienso, azahar, y lo que es más importante el fervor latente de los corazones tanto de creyentes como de aquellos que reconocen que su fe esta un tanto alejada, pero que ante la presencia de esos pasos procesionales se les escapa una lágrima, o santiguarse a toda prisa y en sucesivos momentos.

Esa Sevilla, es la que se vive en Semana Santa, la Sevilla de ir detrás de un paso cuando ya “va de recogia” la de las Saetas que nacen de lo más profundo de las entrañas, la de “las petalás” desde balcones y terrazas, la de las Bandas de cornetas y tambores, que rompen a cualquier hora de la tarde y de la noche el silencio estremecedor del paso del Señor con sus profundos redobles, o las músicas que acompañan los palios de la Madre de Dios, meciéndola al compás de esas preciosas marchas que adornan la más grande expresión de arte y devoción que pueda vivir una ciudad maestra en protocolo como puede ser Sevilla.

No hay palabras para describir ni los silencios, ni los compases, ni las “levantás” de los pasos, ni ese momento en que el llamador después del grito del Capataz, “¡Toos por igual valientes, al cielo con Ella!” cae con su sonido metálico, y se oye el crujir de la madera sobre el cuello de los costaleros, acompañado de ese gemido propio y ajeno, en el que sentimos el peso del paso sobre nuestras espaldas emocionadas que pugnan a cada momento por estar en primera línea de calle para que ningún detalle, por insignificante que sea, nos pase desapercibido.

Desde el domingo de ramos, que sale “la Borriquita” hasta la última hora de la tarde del jueves santo, todo transcurrió con la más absoluta normalidad. Sevilla fue grande, Sevilla fue orden, Sevilla estaba en la calle… Sevilla acompañó a sus pasos, a sus miles de Nazarenos, a sus entregados costaleros y sus devotas hermandades.

Y llegó la noche mágica, la que se dan cita tres hermandades de silencio: El Señor del Silencio, El Gran Poder, ¡El Señor de Sevilla! y el Calvario; y las otras tres hermandades (me saltan las lágrimas al recordar la grandeza de esa noche) las dos Esperanzas: Macarena y Triana, y Nuestra padre Jesús de la Salud, “Er Manue” el Cristo de los Gitanos, tres en silencio y tres con música… “revirás y chicotás” merecen ser vividas en directo… la entrada en Campana, la del Arco del Postigo, cruzar el puente de Triana, la entrada en Plaza Magdalena… los puntos estratégicos, estaban ocupados por quienes cada año buscamos los momentos donde se viven intensamente los efectos reales de la Madrugá.

A las 2,32 intercambiábamos mensajes “nosotros viendo los Gitanos ahora” a las 2,42, respondía quien esto escribe “nosotros ya hemos visto el Gran Poder y el Silencio, nos vamos ahora a la Plaza de la Magdalena, a ver salir el Calvario y esperar a la Esperanza de Triana.”

A las 4,55 empezaron las alarmas “¿Dónde estáis? Aquí la bulla ha sido guapa, ha llegado hasta el río”… “Nosotros nos vamos ya, es la tercera vez que me cogió, y yo no quiero que me coja más esto, ustedes estáis bien no? No estábamos bien, por cuatro veces seguidas tuvimos que soportar el ruido de aquel enjambre humano, que no andaba a ninguna parte, y que quedaba abortado de repente, porque la marea humana era tan grande que te tenías que abrazar a quien estaba a tu lado, o quedarte arrimado a la pared, esperando que pasara cualquier tragedia ambulante.

La puerta de una finca de pisos se abrió en la misma plaza de la Magdalena y entre gritos, empujones, lamentos y caras de horror, nos pudimos refugiar allí dentro. Nadie sabe quién abrió esa puerta. Allí los nervios se sentían a flor de piel, las llamadas telefónicas se sucedían incesantes, comentarios de todas las clases, y sobre todo el temor a los repetitivos intentos de acallar las músicas, costaleros, cofrades y nazarenos.

La Policía Nacional peinaba la acera… pero cuando llego el paso de Jesús de las tres caídas (Triana pura en esencia) un nuevo intento de avalancha se abría paso entre los Nazarenos. Velas encendidas derramando cera, personas indefensas: niñas, niños, jóvenes, vestidos de nazarenos, huyendo despavoridos, quitándose los capirotes, y cada vez los mensajes en aumento de que las “bullas” tomaron la Madrugá sevillana.

A las 5,25 recibía un nuevo mensaje de los amigos con los que me tenía que reunir para ver pasar a Gitanos y después verse recoger la Esperanza Macarena: “Tener cuidao, la gente se está yendo, meteros en el hotel y descansar y que sepas que se han cargado la Madrugá del 2017” ¡Estremecedor mensaje” el miedo recorría nuestro cuerpo y cabeza. Había que volver al hotel, un recorrido corto, pero esa noche se hacía peligroso.

Pasó el palio, con la Esperanza de Triana, y detrás el acompañamiento musical, no hubieron saetas, no había gente, aún nos pudimos hacer una foto detrás de los callados músicos. La imagen era dantesca, el año pasado no se podía andar, y aun pudimos escuchar la marcha procesional por excelencia de Abel Moreno que lleva por título “La Madrugá”, y este año estábamos solos detrás de aquellos abnegados músicos, que tan malos ratos pasaron en momentos de gloria que se repiten cada año.

El Señor del Silencio, a las 5,49 andaba solo… los nazarenos salían por la puerta de la calle Alfonso XII, y la puerta de la calle Silencio, estaba cerrada; Gitanos, no había llegado a la Carrera oficial, y el paso con el Caballo de Tres caídas, a las 5,55 estaba revirando en Campana. La gente volvía a situarse en ciertos puntos para contemplar, pero ya nada era igual, el miedo envolvía el ambiente, los lamentos se sucedían y la tristeza encogía los corazones de los presentes.

Pasadas las 6 llegó el Señor de los Gitanos, las sillas en Carrera oficial, en Plaza del Duque, revueltas, desordenas y vacías, la plaza contagiaba desolación y tristeza, pero las hermandades son magnas, y aquella entrada en la plaza con la marcha “A ti… Manué” de Juan José Puntas Fernández, nos devolvió la confianza de que poco a poco todo iba volviendo a la normalidad, y como no podía ser de otra forma, el último paso que entró en Carrera oficial, lo hizo revirando en Campana a los sones de la marcha “La Saeta” de Joan Manuel Serrat; Teresa y Antonio Velasco Rodríguez, los aplausos volvieron a sonar y pienso que eran una oración a Nuestro Padre Jesús de la Salud, para que se acabaran aquellos trágicos incidentes que además de los detenidos por el desorden causado, vivimos los ataques de pánico provocados, las roturas, luxaciones y demás accidentes causados.

Hubo en nuestra presencia varias escenas cargadas de dolor, personas que tuvieron que ser asistidas por ambulancias y policías, pero sobre todo la desesperación en los rostros que ocasiona la impotencia de no poder defenderte.

¿Qué paso? Solo la mente humana es capaz de maquinar estos momentos tan difíciles de digerir. ¿Venció la fe, el fervor, el amor y la devoción a tanta maldad provocada? ¿Se actuó bien o se actuó mal? Yo vi que las fuerzas del orden no pararon, porque es muy difícil pronosticar ese daño humano cuando se toma una ciudad por diferentes puntos.

Sevilla no se merece eso. Sevilla es respetuosa, cariñosa, amable y sobre todo generosa con aquellos que llevamos la semana santa en nuestro corazón. ¡Cuántos sevillanos me dicen cada año que soy un alma valenciana con corazón sevillano! Así es de grande Sevilla. Pero la Madrugá del 2017 fue empañada por el odio, por el gamberrismo, por la sinrazón… no lo sé. Fue un mal momento vivido con intensidad.

Amaneció el viernes, el cielo estaba nublado, me quedaba una asignatura pendiente, ver recogerse a la Esperanza Macarena. Las calles vacías, buscando la llegada al final de la calle Feria, y allí la pude ver: el Señor de la Sentencia, la Centuria Macarena, y la Esperanza… me quedo con este recuerdo, la Esperanza de que jamás se repitan incidentes como el aquella noche, Sevilla no se lo merece.

Quienes vamos cada año, no queremos conocer esa Sevilla, queremos vivir la otra Sevilla gloriosa, luminosa, la que canta “ a tus pies se arrodilla Triana”, la que el tañido de la trompeta envuelve la noche, y la que refiere el capataz del Cristo de los Gitanos: “¡Así reza mi gente con las zapatillas en el suelo y el corazón en la garganta!”

Sevilla en mi corazón: ¡que las Esperanzas aparten de esos corazones indolentes las malas ideas de profanarnos a quienes llevamos Sevilla desde las entrañas hasta lo más querido de nuestra mente!

¡Gloria a Sevilla!

Fuente: http://www.elperiodicodeaqui.com

CERVINO, HIJO ADOPTIVO DE ONTINYENT

oaquín José Cervino, autor de los textos de les ambaixades de Moros y Cristianos de Ontinyent, ha sido nombrado hijo adoptivo de la ciudad, en el día que se cumplía el 200 aniversario de su nacimiento en Tortosa.

La corporación municipal de Ontinyent se reunía en sesión extraordinaria para el otorgamiento de esta distinción, en un pleno en el que el alcalde de la localidad, Jorge Rodríguez, definía como «un acto de justicia» el «dar brillo al nombre de un ontinyentí que durante mucho tiempo dio brillo al nombre de Ontinyent».

El primer edil destacaba la figura de Cervino «no sólo como autor de les ambaixades, sino como jurista, poeta y autor, aspectos en los que iremos profundizando en este año en el que vamos a difundir su memoria para que otro de nuestros ilustres olvidados sea más ilustre y menos olvidado».

Rodríguez tenía especiales palabras de agradecimiento para el presidente de la Sociedad de Festeros, José Rafael Sanchis, que lanzó la propuesta de este nombramiento en nombre de la entidad; para la Comisión del Año Cervino por su trabajo; el concejal de Cultura para la instrucción del expediente, y al cronista oficial de la ciudad por su informe exhaustivo previo a este nombramiento». En el pleno, que para esta ocasión especial se celebraba en el patio del Palacio de La Vila en presencia de decenas de representantes de asociaciones locales y particulares, también intervenían el concejal de Cultura, Àlex Borrell; los portavoces de los diferentes grupos municipales, Rebeca Torró (PSPV); Mercedes Pastor (PP); Silvia Urenya (Compromís); Paula Garcia (EUPV) y Juan Revert (Ciudadanos), así como el CRONISTA OFICIAL DE ONTINYENT, ALFRED BERNABEU (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València); el vicepresidente de Festeros, Francisco Turrón; y el Secretario de la entidad, Vicente Pla, para arropar el nombramiento.

Después de la sesión, las autoridades se desplazaban hasta la calle que lleva el nombre del nuevo Hijo Adoptivo, calle Cervino, la cual ha sido recientemente urbanizada con cargo al III Plan de Empleo Conjunto de las Administraciones Publicas puesto en marcha en Ontinyent por la Diputación de Valencia y el consistorio. Se atendía, de esta manera, la demanda del Asociación Vecinal y los particulares de la zona, que reclamaban una mayor comodidad y seguridad en el paso tanto de peatones como de vehículos, ya que el firme registraba irregularidades, además de la inexistencia de aceras y el alumbrado se consideraba insuficiente.

El alcalde agradecía el trabajo del coordinador de Territorio, Jaime Peris, y el concejal de Servicios Municipales, Manuel Cuesta, para renovar la imagen de esta vía, donde también se ha procedido a pintar un mural de grandes dimensiones dedicado a la autor de les ambaixades.

El secretario de Festeros, Vicente Pla, explicaba que este mural «fue una idea del propio alcalde, al que agradecemos desde el colectivo de Festeros su interés en que trabajaremos juntos para reivindicar la figura de Cervino».

La creación del mural ha corrido a cargo de la asociación Fuente de Arte, contando con la participación de varios artistas así como de escolares y particulares. En el acto, la artista Alma Tauro ponía en escena una performance en la que hacía partícipe al público asistente.

Cabe recordar que entre los actos por el Año Cervino está el ciclo de conferencias que se inicia el próximo día 26 de mayo, a cargo de José Antonio Alcaraz, que hablará de los lugares donde vivió y las personas que van a rodear a Cervino y el día 24 de junio se visitará su tumba en La Font de la Figuera.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

TAVERNES DE LA VALLDIGNA CELEBRA 100 AÑOS DE CIUDAD CON ACTOS CONMEMORATIVOS

Se cumplen 100 años de que el rey Alfonso XIII otorgara al municipio de La Safor el título oficial de ciudad.

El 21 de diciembre de 1916, Tavernes de la Valldigna obtuvo el título de ciudad por orden del rey Alfonso XIII. El ayuntamiento de Tavernes ha decidido retomar actos conmemorativos para celebrar el centenario de este hecho cultural e histórico.

Los actos comenzarán el viernes, 26 de mayo, con un concierto de l´Ajunt de la Bóta en la casa de la cultura a las 20h

Entre las actividades que forman parte del centenario, se encuentra una pieza musical que está preparando el compositor Omar Sala a partir del texto autobiográfico ´De mi patria`, del libro La Travesía, de José Bennàcer, hijo predilecto de Tavernes y persona con una gran influencia a nivel cultural. La obra se estrenará en un concierto conmemorativo ofrecido por la banda sinfónica de la SIUM de Tavernes.

A lo largo del resto del año, habrá una serie de exposiciones fotográficas en torno a la indumentaria y vestuario que se utilizaba antiguamente, así como la recreación de una casa de principio del siglo XX, además de una feria gastronómica y artesanal.

El ayuntamiento de Tavernes contará con la implicación de ciudadanos y del colectivo empresarial, además de otros colectivos, tales como el Centro Excursionista, el Grupo de Bailes Populares, la banda de música y muchos otros.

El 21 de diciembre de 2016 se iniciaron de manera oficial los actos de conmemoración del centenario. En el salón de plenos del ayuntamiento, la CRONISTA OFICIAL DE TAVERNES DE LA VALLDIGNA, ENCARNA SANSALONI (Associació de Cronistes Oficials del Regne de València), leyó, en un acto institucional, el acta de nombramiento de ciudad de 1916. En este acto también se rindió merecido homenaje a la vecina centenaria de la ciudad, Josefa Peiró y después, tal como se explica en el acta del 1916, se hizo un pasacalle con música que recorrió las calles del centro de la ciudad. Los actos se cerraron con la actuación musical de varios grupos de la ciudad y con un brindis de hermandad.

Fuente: http://www.ondanaranjacope.com

JÓVENES TALENTOS EN SANTA POLA

EMILIANO GARCÍA

Dentro de un delicioso escenario, que conforma una típica y artística, a la vez, mansión levantina erigida a comienzos del siglo XX, mirando a nuestro mar Mediterráneo en el litoral santapolero, conocida por «Villa Adelaida», y convertida gracias a la voluntad de su propietaria, Maribel López Pérez Ojeda, en el recién inaugurado Centro Municipal de Artes, Ciencias y Letras «Hans-Maribel-Shami», de acuerdo a su propio testamento antes de morir, y como presentación del I Certamen de Relato Corto y Micropoesía que lleva su nombre con destino a jóvenes talentos, convocado por la Regidoría de Cultura del Ayuntamiento y la Biblioteca Central de Santa Pola representadas por Anna Antón y Marian Sempere, nos brindó ante el selecto auditorio invitado un recital de música de cámara el pianista hispano-francés de gran sensibilidad y refinada interpretación, Federico Valero Halegua, formando dúo con su hija Marina Valero, al clarinete. Ambos, en su calidad de director artístico y miembro de la Asociación «Caricia Musical» de Santa Pola.

Recital monográfico consagrado a compositores de la villa, que se abrió con la primera audición en vivo -siendo registrada e interpretada a través del canal «YouTube»- de una obra de Manuel Quislant Botella al estilo de música de salón de la época titulada «Niñerías» (Tres caprichitos para piano, dedicados a las hermanas García de Leonís), comprendiendo los movimientos: I «Luz» (Mazurka), II «Pilar» (Vals) y III «Pepita» (Polka), cuya partitura sin año de edición lleva la firma manuscrita de la hija del compositor, Asunción, y está conservada en el Fondo Manuel Quislant del Archivo Municipal. Para proseguir con la ejecución de la pieza de concepción clásica, «Serenata-estudio», de José Alfosea Pastor, extraída de la Colección para guitarra de su alumna Carmen Bas y adaptada por su recopilador y difusor en formato de CD, Federico Valero, para piano y clarinete, al igual que la composición del género habanera rebosante de romanticismo «Les Ones de la Mar», original para coro y compuesta la música por Antonio Espinosa Bonmatí, director de la Coral Levantina quien la estrenaría bajo su dirección, y su letra debida a MARÍA SEMPERE MONTIEL, POETISA Y CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE SANTA POLA. Poniendo su broche a este exquisito recital siguió una inspirada composición pianística con acompañamiento al clarinete de cierto aire impresionista francés del propio Federico Valero denominada «Villa Adelaida» y dedicada a Maribel López Pérez Ojeda, escrita en el año 2015 y que fue escuchada un año después en el marco de la V Ofrenda Poético-Musical a la Patrona, la Virgen de Loreto, frente a su ermita-capilla en el Castillo-Fortaleza de la villa marinera.

Mi más entusiasta felicitación unida a mi agradecimiento por su deferente invitación tanto a la Alcaldía como a la Regidoría de Cultura del Ayuntamiento de Santa Pola, y a Mr. Shami Mendirata, al haber impulsado un certamen de tal categoría fomentando la creatividad joven en el área literaria que inmortaliza la figura de una excepcional mujer santapolera polifacética, que tuvo su plena dedicación a la pintura y la poesía en su plano personal, y la docencia profesional en universidades americanas de prestigio; al mismo tiempo que las hago llegar a los inseparables intérpretes que amenizaron el acto, de cualificada formación académica en los conservatorios «Óscar Esplá» de Alicante y Elche: el dúo formado por Federico Valero Halegua y Marina Valero Pérez.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com

TODO VALE

ANTONIO LUIS GALIANO/CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE ORIHUELA

Estamos viviendo unos momentos en que todo vale, desde el insulto, la difamación, el cotilleo vil, la denigración, hasta otras muchas actitudes que, al amparo de una mal entendida libertad de expresión, te dejan el cuerpo como hoja de perejil incapaz de intoxicar a un individuo de la familia de la Psittacoidea, o lo que podría equivaler a un loro. Siempre he oído decir que, si le dabas de comer a una de estas aves dicha planta herbácea, se moría, a pesar de que nos recuerde el título de un famoso tango compuesto por E. Manfredi en la década de los diez del pasado siglo. Y como todo vale, algunos de los que deberían dar ejemplo con su comportamiento, no tienen empacho de saltarse todas las normas, y hablando más que un loro se merecerían que se les diera unas ramitas de perejil, no para que fenezcan, sino para que, por lo menos, no retengan líquidos y depuren los riñones. Pero, al margen de todo lo anterior, antes todo valía, si no que nos lo digan a los que peinamos canas, cuando a las chaquetas se les daba la vuelta a las solapas, o heredabas el traje de rayas muy pasado de moda de un tío tuyo, o te ilusionaban con una rebanada de pan con aceite y pimentón, haciéndote la ilusión de que era sobrasada, o se recurría a zurcir los calcetines o las medias. Incluso, con la llegada de mister Marsall a los sones de la canción «Americanos», nos valía dentro de su proyecto económico para la reconstrucción de Europa, la leche en polvo y el queso de color naranja que se recibía enlatado.

Y, todo vale, hasta el punto que lo que hoy se ha dado en llamar como reciclaje o más bien reutilización también, en épocas pasadas se daba con sillares o elementos arquitectónicos. Más de una piedra de nuestro vetusto castillo sirvió para levantar nuevos edificios, y algunas vigas del maderamen de viejas casonas se volvieron a emplear para las cubiertas o forjados de otras. Pues, todo vale. Todo ello, viene a cuento con una colección de columnas de mármol que formaron parte de un primitivo claustro del Colegio Santo Domingo, y sobre las que, en su momento, nos puso en antecedente Javier Sánchez Portas. Estas columnas, con sus capiteles y basas, habían sido talladas en parte, y otras solo desbastadas en mármol de Macael, a mitad del siglo XVI por el maestro Juan de Sansín. Estuvieron cumpliendo su misión como claustro, hasta que al amenazar a ruina se decidió por la comunidad dominica tomar medidas al respecto. Pasando, las citadas piezas arquitectónicas a mejor vida, cuando en 1727, después de haberse construido la fachada de la Universidad, se decide reestructurar el claustro que lleva ese nombre. Y nunca mejor dicho, las citadas piezas pasaron a mejor vida, ya que fueron soterradas, quedando a la espera de hacer gala de aquello que «todo vale». Así, cuando se demandaba alguna de ellas para ser reutilizada, se desenterraban, se vendían, se regalaban o servían para completar alguna transacción. Tal como acaeció con la que existe en la iglesia parroquial de San José de Abanilla, que a cambio de la piedra para la construcción del nuevo claustro de la Universidad que procedía de las canteras de aquella población se entregó una limosna y una de esa columnas que fue utilizada para soportar el coro de dicha iglesia, y que debido a que su altura no era suficiente la apoyaron en una extraña basa. Columnas que fueron desenterradas como cuando se decidió la ciudad construir el humilladero de San Antón se entregaron por parte del convento de predicadores, «que es el sitio donde se encuentran estas bajo tierra». Otras cinco columnas, años después otras cinco se instalaron en la Plaza de la Anunciación al ser remodelada, siendo retiradas en los primeros años de este siglo, pasando a ser depositadas a los almacenes municipales. Pero, de todo ello, ya hablaremos en otra ocasión. De momento, quedémonos con que todo vale, menos «los malos modos y las malas formas», como decía Juanita, mi tía política.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com